En San Juan la bicicleta no es solo un aparato a tener en casa, es mucho más. Esto lo entienden tanto mujeres como hombres, y aquí si que no importa la edad, prefesión u oficio. Y hay ruras que son permanentes espacios para entrenar, exigirse, quizás hacer sufrir un poco a las piernas, pero todos encuentran en la Ruta del Sol, que les lleva hasta el Dique de Ullun, una meta por lograr.
En esa ruta se quedan todos los espantos, angustias y problems, porque la bici no solo es ejercicio, es terapia personal, aunque se vaya en grupo. Lo interesante es que la mayoria van solos y con el tiempo se van uniendo, alrededor de la bici- Y no se propone comprar la super bici, bueno eso llega con el tiempo y en ciertas circunstancias, pero la primera bici se mantiene por muchos años.

Adrian Murciano es testigo y parte de esta locura colectiva, por demás muy positiva, que vive en la sociedad sanjuanina. Aquí su testimonio.






