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Cuál debe ser mi compañera ideal para rodar en la ciudad

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Comodidad, liviana, con cambios y un estilo sencillo: la bici urbana.

Hace unos días me preguntaron por la bicicleta más adecuada para usar en la ciudad. Y me pusieron a considerar una serie de factores, que más que la bicicleta como tal, lo determina la ciudad y su topografía.

Hay ciudades planas que no representan mayor exigencia a las piernas, las hay montañosas con colinas que implican fuertes subidas y veloces bajadas y claro, las hay de topografías mixtas. A esto se suma la temperatura ambiental, las de climas estables todo el año y las que tienen estaciones, que van de calor insoportable a fríos extremos.

Hay que considerar la infraestructura de la urbe, si tienen ciclorrutas permanentes, ciclovias eventuales o definitivamente la bici no esta considerada en la malla vial. Y además un factor que cada vez se agudiza en todas las ciudades, el robo y el atraco a los ciclistas. Ante estas realidades, ¿cuál sería la bici más adaptable?

Dándole vueltas al tema hay una serie de respuestas. Lo primero es considerar una bicicleta sencilla, nada estrafalaria en diseño, prestaciones, colores y accesorios. Aquí entre menos es más. Liviana si, pero en acero, las de fibras de carbono, aluminio y aleaciones especiales no son adecuadas, los ladrones las distinguen a leguas.

Si bien el que sea plegable da facilidades para guardarla, hay que evitar que se vean muy llamativas. Igual con las eléctricas o híbridas. Si tiene bicicletero hay que usarlo y en general los estacionamientos públicos ofrecen espacios dedicados para resguardarlas a costos muy bajos.

Como el tema es topografía y clima, el tamaño del marco importa mucho. Este se determina por la estatura del usuario, considerando además la longitud de brazos y piernas.

El tubo horizontal superior del marco determina la distancia entre el asiento y el manubrio. Para una posición cómoda de conducción, su longitud debe permitir una ligera flexión de los codos cuando se está sentado en la bicicleta. Esto proporciona estabilidad y control al manejarla.

Como es un vehículo urbano descarte los manubrios de las bicis de competencia. Debe estar a una altura que permita mantener una posición erguida, relajada, natural al conducir. Un manubrio demasiado bajo puede causar tensión en la espalda y los hombros, mientras que uno demasiado alto puede reducir la eficiencia de pedaleo.

El ángulo del tubo de la dirección, o caña como usualmente se denomina, afecta la altura del manubrio y la sensación de manejo. Un ángulo más vertical proporciona una posición más erguida, ideal para paseos urbanos y confort durante largos periodos de tiempo. Un ángulo más inclinado puede ofrecer una posición más aerodinámica y ágil, adecuada para ciclistas más agresivos o en terrenos más accidentados, pero tensiona la espalda y la cintura escapular. Al final se va cansar más de la espalda y brazos que de las piernas.

Los cambios se determinan en función del terreno y las condiciones de la ruta habitual. Las bicis urbanas suelen tener sistemas de transmisión de seis a siete marchas, o las internas que requieren menos mantenimiento y son ideales para desplazamientos urbanos.

En cuanto a frenos las opciones comunes incluyen frenos de llanta (tipo V-brake) y frenos de disco. Los frenos de disco suelen ofrecer un mejor rendimiento de frenado, especialmente en condiciones húmedas o resbaladizas. Importante que la bici los traiga de fábrica, el marco y el tenedor vienen adecuados para su montaje. Improvisar a veces no resulta tan económico.

Una de las experiencias traumáticos para los ciclistas urbanos que se inician son las pinchaduras de los neumáticos. Eso implica conocer el procedimiento para arreglarlo, y después que lo hace la primera vez, se da cuenta, primero que no es indispensable sacar la ruda, y segundo que es mejor el neumático para inflar. Las llantas que no usan neumático requieren de alta presión de aire, un inflador común no le va a proporcionar la presión suficiente.

Y hablando de llantas, deben ser resistentes a pinchazos, que proporcionen un buen agarre en superficies urbanas variadas. Los neumáticos de tamaño medio a ancho son ideales para absorber impactos y brindar estabilidad en la ciudad. Las delgadas son de competencia tanto en pista como en ruta y es mejor dejarlas en sus terrenos. Las macizas, que no se desinflan, endurecen la circulación de la bici, incomodando cuando los terrenos no son totalmente pavimentados.

El manubrio debe responder a una posición erguida, que facilite la maniobrabilidad, el uso de controles de los cambios y de los platos, que puede llevar luces, timbre, que tenga muy bueno agarre en las empuñaduras y que sea muy cómodo para las manos, muñecas, brazos y hombros.

Todo ese conjunto, marco, manubrio, llantas debe ir acompañado por el exacto nivel del sillín, que debe ser cómodo, resortado y estar a la altura adecuada. El no estarlo implica desgaste de las articulaciones de la cadera, rodillas, además de perdida de potencia y cansancio tanto por exceso como por defecto. La medida debe quedar a la altura de la cadera, en el punto más ancho de la pelvis, estando de pie junto a la bici.

Como es urbana los guardabarros para protegerte de salpicaduras de agua y barro, portaequipajes para transportar carga adicional, luces delanteras y traseras para mayor visibilidad, timbres, y soportes para botellas de agua o alforjas hacen parte de ella. Y recuerde, entre más sencilla, entre menos vistosa, sin sacrificar lo esencial es mejor.

Y la ropa, siempre liviana en ciudades de clima estable, y en las de estaciones adecuada tanto al frío como al calor extremos. En todos los casos busque proteger todo su cuerpo en el caso de caídas o golpes. La ropa ayuda a amortiguar por eso hay que llevar mangas largas tanto en brazos como en piernas. Calzado adecuado de buen agarre sobre el pedal, especialmente cuando hay humedad, casco, anteojos en policarbonato y guantes que cubran toda la mano.

En la medida que vaya haciendo la práctica diaria se podrá dar cuenta de lo beneficioso que es usar los cambios, hasta el punto, si maneja automóvil, que puede relacionar los cambios a usar en ambos vehículos, sacando el mejor provecho «a su caja de cambios» de su bici para rodar más cómodo y de forma inteligente, aquí no vale «romperse las piernas», es aprovechar las ventajas que ofrece su compañera de ruta diaria.

En el caso de Bogotá, se pueden registrar las bicis ante las autoridades de manera que son ubicables en caso de robo. Consulte: https://registrobicibogota.movilidadbogota.gov.co/#!/

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