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Un momento para comenzar escribir y compartir con ustedes

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La bicicleta, una forma inteligente de vivir la ciudad

Esta parte del siglo tiene sus urgencias, crisis y ponteciales esperanzas para poder superar la historia que hemos venido arrastrando de siglos anteriores, el 19 y el 20, donde se van terminando los grandes imperios colonialistas, especialmente el Británico, que de alguna forma fue el combustible de las dos Guerras Mundiales, y después una Guerra Fría que pensabamos superada, pero que vuelve a sentirse con el tema Ruso y Ucrania y el tema terrible de Palestina e Irsael.

Toda esa locura transita por el poder económico de la industrialización, la energía para poder sostenerla y el comercio global, que si bien nos trae de todo como en botica, los problemas comerciales y las estrategías económicas nos llevan de nuevo, si es que hemos salido alguna vez, a tiempos de Guerra Fría.

¿Qué hacer ante esta realidad desde el poder individual que tiene cada ser humano para transformar su contexto? Bueno BICIURBA pretende ayudar a encontrar caminos posibles, tanto urbanos como rurales, para defender el planeta, la existencia y diseñar un buen vivir desde la sencillez, la tecnología y recuperar viejas formas de hacer las cosas, que en la realidad si funcionan y no desentonan con este siglo digital.

Sean bienvenidos y vamos a recorrer desde una bicicleta senderos que nos permitan un buen vivir.

Calidad de vida que depende de nosotros mismos

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El Médico Rural, un trabjo de proyección social de la UDEP y Manos Unidas en 1995- Piura

Ya hace más de treinta años que hicimos un trabajo en Salud Preventiva en el norte del Perú, en Piura, con la colaboración directa de los entes de salud pública. El proyecto, liderado desde el punto de vista médico, lo hizo el Dr. Manuel Arrunategui, un especialista en medicina rural. Fueron meses de recorrer temas, poblaciones y realidades de estas comunidades.

El proyecto de comunicación para el desarrollo, ubicado en la Universidad de Piura y financiado por Manos Unidas, buscaba prevención en salud a causa del Fenómeno del Niño Costero, que en el caso del Perú son lluvias torrenciales, con inundaciones muy severas, generado consecuencias indeseables en la salud de las personas, los animales de pastoreo y daños estructurales tanto urbanos como rurales.

Pusimos el énfasis en el tema de la salud, especialmente la de las familias campesinas, que por demás no tenían grandes recursos financieros ni estructurales, aún así logramos avances muy interesantes en la forma de ver la vida y como mantener niveles aceptables de salubridad.

Recordando esas realidad y lo que sucede hoy en Colombia con la crisis del sistema de salud, que entre otras no vamos hacer análisis político, administrativo o comercial en estas líneas, queremos más bien recordar las pautas que se establecieron en su momento para prevenir enfermedades y lograr una vida con salud y bienestar.

Lo primero el entorno en el que se vive. Aquí es muy importante el aseo y el buen uso de los espacios que habitamos. Existen guiás para disponer los desechos reciclables, los altamente contagiosos como son los desperdicios de los sanitarios, y los desperdicios denominados verdes, estos últimos tratados adecuadamente logramos obtener suelo cultivable.

Es muy importante aplicar la norma “entre menos es más” en nuestros espacios. La idea de comprar y acumular cosas reducen nuestros espacios, consumen nuestros recursos económicos y solo generan estrés. Habitaciones con paredes limpias de objetos, cocinas sin tantos eléctricos y electrónicos, solo lo indispensable y necesario, eso también es un factor que incide en nuestro bienestar.

La comida es salud, siempre y cuando lo hagamos bien. De plano descartar productos ultraprocesados, dulces y confites, los azucarados de todo tipo, productos de salsamentaria de dudosa procedencia, lácteos que cuando se revisan no tienen nada de leche de vacuno y en general descartar de plano la comida chatarra.

Comer lo necesario, bien balanceado entre proteína, vitaminas, fibra, fructuosa natural, verduras en cantidades razonables, de manera tal que un buen desayuno es bienvenido, un almuerzo adecuado y una cena mínima para tener una mejor digestión y comer lo necesario, nada que nos complique la digestión por excesos. Si toma mucho café, limítelo a una porción en el día, nunca de noche. Nada de cigarrillos o similares, mucho cuidado con los licores y cervezas, son causa de muchas dolencias gástricas y cerebrales, evite totalmente las supuestas drogas recreativas, son narcóticos que destrozan su existencia.

En líneas generales les hablamos del balance en todas nuestras actividades. El deporte recreativo y funcional que ayuda al organismo a funcionar bien y que debe ser diario. No es el entrenamiento de competencia, es el funcional como la gimnasia que aprendimos en el colegio ya hace bastante tiempo atrás. El trabajo es importante pero no por ello nos debe acabar, terminando el día con altos niveles de estrés y angustia. Eso no es trabajo, eso es tortura.

Aquí hay un factor a considerar, la vida en grandes ciudades. Te venden cierta comodidad, pero en la realidad es una existencia sobrecargada de preocupaciones y de estar alerta todo el tiempo. Si caminas, un atraco, si vas en bici, otro tanto, si vas en auto la congestión y el desorden en las vías, si vas en motocicleta terminas siendo un suicida, y en los servicios públicos de transporte todo se junta.

El costo de vida en las urbes crece todos los días, y se nota mucho más las buenas o malas políticas generales del país y la ciudad, lo que genera incertidumbre, preocupación y hasta agonía. Es invivible y muy malo para su salud mental y de ahí a todos los sistemas de su organismo. La ciudad promete mucho, pero a la final recibimos poco y muy costoso, se nos va la existencia sobreviviendo.

Es necesario hacer cambios en nuestras vidas para lograr una salud preventiva real, y que solo depende de nosotros mismos. Nuestra labor en salud se debe enmarcar en evitar la aparición de enfermedades, mitigar sus riesgos, detener su avance y atenuar complicaciones antes de que se manifiesten síntomas graves. Un chequeo anual es suficiente, seguir las pautas de una vida tranquila y productiva sin estrés, evitar todo exceso, alimentarnos sano, hacer alguna actividad física no necesariamente en gimnasios y mantener nuestra mente activa en espacios que nos generen tranquilidad, creatividad y paz.

Y un ultimo factor, no menos importante, tranquilidad interior. Más allá de un tema religioso o de fe, cuando nuestra conciencia nos acusa, o nuestra vida anda entre sombras, nuestra salud mental y social se ve afectada. Obrar bien, tener una vida limpia, ser generosos y sin tacha personal, nos ayuda a vivir en paz y con salud. Es mejor prevenir que lamentar.

Uno, dos, tres por mi… a correr!

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Jugar en familia crea nexos importantes que se proyectan en nuestras relaciones personales durante toda nuestra existencia

El juego es una actividad fundamental y un derecho humano reconocido, esencial para el desarrollo integral del ser humano. Actúa como un referente clave que abarca las dimensiones social, física, cultural y personal, permitiendo el aprendizaje, la creatividad y la interacción con el entorno de manera libre y placentera.

Es la primera escuela de convivencia, fundamental para aprender a relacionarse, negociar y resolver conflictos. Facilita el aprendizaje de pautas de conducta, el respeto de reglas, desarrollo de la empatía, y tiene la cualidad de fomentar el trabajo en equipo, la comunicación y la inclusión, permitiendo a los niños entender su papel dentro de un grupo cualquiera que fuere.

A través del juego simbólico, los niños practican cómo afrontar situaciones de la vida cotidiana y manejan emociones difíciles. Además el juego es un motor activo crucial para el desarrollo corporal, mejorando la coordinación y el control del movimiento.

Recordemos que nuestro cuerpo requiere desarrollar y mantener durante toda su existencia la motricidad gruesa y fina, y las actividades como correr, saltar o lanzar pelotas fortalecen los músculos y mejoran el equilibrio; es fundamental para entender nuestros límites físicos, regular la fuerza y mejorar la coordinación ojo-mano. El movimiento físico reduce el estrés y contribuye al bienestar físico general.

En el entorno familiar el juego es el lenguaje universal para construir un apego seguro y una comunicación emocional efectiva. Cuando los adultos juegan con sus hijos o pareja, se «ponen a la altura» del otro, validando sus emociones y creando recuerdos significativos. A través de juegos de mesa o tradicionales, se enseñan normas de convivencia, paciencia y el manejo de la frustración de forma natural, así reír y divertirse en familia libera endorfinas que permanecen en el sistema incluso después de terminar la actividad, mejorando el clima en el hogar.

Como referente cultural transmite tradiciones, valores y normas culturales de generación en generación. y son un medio para apropiarse de la cultura local. Jugar «a la familia» o «a la escuela» permite a los niños asimilar los roles sociales y los valores de su entorno.

Desde el juego de roles en el pasado hasta el uso de nuevas tecnologías, el juego acompaña el viaje evolutivo y creativo de la humanidad. Estimula el crecimiento emocional, cognitivo y la formación de la personalidad, la creatividad y la imaginación, facilita la espontaneidad y la resolución de problemas de maneras novedosas.

Es una estrategia de aprendizaje significativo, permitiendo a los niños reestructurar conocimientos, reforzar la autoestima y la resiliencia, porque enfrentar desafíos en el juego ayuda a manejar la frustración, experimentar el éxito, desarrollar la confianza en sí mismos y respetar a los demás bien gane o pierda.

El juego en la vida adulta no es una pérdida de tiempo, sino una herramienta biológica y social diseñada para mantener la plasticidad mental, reducir el estrés y fortalecer los vínculos. Contrario a la creencia popular, lo opuesto al juego no es el trabajo, sino la depresión; por ello, integrarlo en la rutina diaria es vital para una salud mental plena, especialmente en los adultos mayores.

En el trabajo, el juego actúa como un motor de innovación y cohesión. Muchas empresas modernas utilizan la gamificación, que es el uso de mecánicas de juego en contextos serios, para mejorar el rendimiento, la creatividad y la resolución de problemas. Jugar permite «ensayar» situaciones sin las consecuencias reales del error, lo que libera el pensamiento lateral, la innovación y la reducción del estrés. Otra cosa muy diferente es la agresión disfrazada de juego, especialmente en el uso de ciertas palabras o sobrenombres a los colegas o exagerar situaciones, errores para burlarse del otro, dejando de lado el respeto y atropellando la dignidad que le corresponde.

Por eso las pequeñas dinámicas lúdicas ayudan a relajar la mente bajo presión, manteniendo al empleado funcional y motivado. Actividades como los torneos de oficina o juegos de mesa modernos rompen barreras jerárquicas, mejoran la confianza y el respeto entre colegas.

Jugar a campo abierto, aporta beneficios directos a la fisiología y psicología del adulto, exige y relaja los músculos, mejora el intercambio de oxígeno y reduce la fatiga acumulada, además que mantiene activos procesos como la memoria, la atención y la percepción visual, previniendo el deterioro cognitivo prematuro.

El juego es fundamental en toda nuestra vida, pero hay que diferenciarlo de la ludopatía que es una tragedia en todas las dimensiones humanas, sociales y familiares. Ya lo conversaremos.

Lo que realmente nos cuesta el no dormir bien cada día

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La noche se hizo para dormir y recueperar nuestro organismo de forma natural

Dormir bien no es un lujo, es una necesidad biológica esencial para la salud física y mental. Un sueño reparador permite que el cerebro se desintoxique, repare tejidos y consolide la memoria. El descanso adecuado impacta positivamente en múltiples áreas de la vida diaria entre ellas la salud Cognitiva, mejora la concentración, la memoria y la capacidad para resolver problemas.

Además reduce el estrés, la ansiedad y mejora significativamente el humor. Fortalece el sistema inmunológico, regula la presión arterial y ayuda en la prevención de enfermedades como la diabetes, favorece la liberación de hormonas de crecimiento y la reparación de tejidos.

Las necesidades de sueño varían según la edad. Así niños de tres a cinco años lo recomendable es que duerman de 10 a 13 horas incluidas siestas. Los menores de seis a doce años de 9 a 12 horas, los adolescentes entre los trece y los dieciocho años de 8 a 10 horas, los adultos siete horas o más

Para lograr un sueño de calidad, se recomienda seguir pautas de higiene del sueño como mantener un horario regular, es decir acostarse y despertarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana.

Es muy importante considerar el orden y limpieza de las habitaciones, de manera tal que el dormitorio debe estar oscuro, silencioso, ventilado y a una temperatura agradable. Esto es importante en las regiones donde hay estaciones, especialmente por el ruido que generan los acondicionadores climáticos, que en lo posible deben ser de recientes tecnologías que buscan precisamente no producir ruido al interior de las habitaciones.

Aunque en algunos lugares la cena es copiosa, no debemos disponernos a dormir llenos, es preferible un buen desayuno, un almuerzo adecuado y una cena muy liviana y por supuesto evitar el consumo de cafeína o alcohol cerca de la hora de descanso. Algunas personas, más por el complicado horario urbano que no le da un mejor horario, realizan ejercicio a la noche, pero se debe evitar justo antes de acostarse. Es preferible leer un libro o meditar antes de apagar la luz.

Actualmente hay un enemigo muy atractivo del buen sueño, las pantallas. En lo posible no tenga televisores en su dormitorio, tampoco use tabletas, portátiles y mucho menos el celular, su uso engaña al cerebro para que crea que aún es de día, retrasando el descanso. El principal responsable es la luz azul, que inhibe la producción de melatonina, la hormona que nos ayuda a dormir.

El consumir contenido de redes sociales o videos mantiene el cerebro alerta y tenso, dificultando la relajación necesaria para conciliar el sueño y desajusta nuestro «reloj interno», lo que genera insomnio, fatiga diurna y llevarnos a problemas más serios como la ansiedad, depresión e irritabilidad, dificultad para concentrarse, pérdida de memoria y bajo rendimiento académico.

Esta práctica dañina afecta necesariamente a los ojos generando resequedad, sobre exposición a la luz azul y con el tiempo es posible generar miopía por la proximidad de las pantallas al rostro. Para evitar tentaciones, deje el celular fuera de la habitación, y si es imposible por temas de trabajo o familiares, active los filtros de luz azul o el «modo noche» para reducir la intensidad del brillo.

El vivir en ciudades complejas aumenta el estrés debido al conjunto de tensiones provocadas por el entorno que impacta directamente en el descanso. Factores como el tráfico, la sobrepoblación en edificios, la contaminación lumínica y el ruido incesante mantienen al organismo en un estado de «alerta permanente», elevando niveles de cortisol y dificultando la relajación necesaria para dormir.

El ruido de motores, sirenas, aviones y obras puede provocar micro-despertares y elevar la presión arterial, incluso si no te despiertas por completo. Las luces LED de las calles y carteles publicitarios alteran el ritmo circadiano, reduciendo la secreción de melatonina. Los largos desplazamientos y las multitudes generan una fatiga mental que, lejos de ayudar a dormir, produce una hiperactivación nerviosa.

La falta de contacto con la naturaleza está ligada a mayores niveles de ansiedad y estrés psicológico. El constante dormir mal en un contexto urbano crea un círculo vicioso: la falta de descanso reduce la capacidad para gestionar los desafíos diarios, lo que a su vez genera más estrés y va generando mala memoria, falta de concentración e irritabilidad.

¿Qué hacer entonces si toca vivir en la ciudad? Puede usar tapones para los oídos, colocar cortinas para asegurar una oscuridad total en el dormitorio, mantener ventanas cerradas en horas pico y usar plantas de interior o purificadores de aire para reducir el impacto de la polución.

Y como siempre el aseo es fundamental en la habitación, cama ordenada, entre menos cosas tenga al interior mucho mejor, y en lo posible que no tenga baño en el diseño general del dormitorio. Nuestra salud depende necesariamente de un buen dormir. Hasta mañana.

Un negocio que afecta directamente nuestra salud, desde bebés hasta la ancianidad

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Una industría que defiende su negocio y mercado a consta de nuestra salud: ultraprocesados

Hoy en día, con la industrialización de los comestibles, nos vemos enfrentados a una guerra de la industria, el comercio y sectores económicos contra nuestra salud. Son fabricantes, distribuidores e impulsadores de los comestibles ultraprocesados, que además hacen lobby en los Congresos para evitar la promulgación de leyes que les restringa su negocio.

Como son altamente adictivos, el proceso comienza desde que somos bebés, sustituyen la leche materna por las fórmulas lácteas industriales que son complejas transformaciones químicas con el uso de azúcares y grasas añadidas. Estas carecen de anticuerpos vivos que protegen contra infecciones respiratorias y gastrointestinales, aumenta el riesgo de obesidad infantil y diabetes tipo 1 y 2 a futuro. Los niños alimentados con fórmula a menudo desarrollan una preferencia temprana por sabores dulces y ultraprocesados; se ha visto que quienes reciben lactancia materna exclusiva consumen hasta un 13% menos de «comida chatarra» a los 2 años.

Hay que recordar que los productos ultraprocesados son formulas industriales elaboradas a partir de sustancias derivadas de alimentos o síntesis químicas, que contienen poco o ningún alimento entero. Están diseñados para ser adictivos y se ofrecen como comestibles prácticos y de bajo costo, pero carecen de valor nutricional real.

En líneas generales tiene más de cinco ingredientes, o incluye componentes con nombres químicos que no usarías en una cocina casera. Aquí algunos:
Nitritos y nitratos de sodio (E-250, E-251),benzoato de sodio (E-211) y sorbato de potasio (E-202), sulfitos, lecitinas y carragenanos (E-407, polisorbato 80 (E-433), goma xantana, glutamato monosódico (GMS o E-621), aromatizantes y saborizantes artificiales, antioxidantes industriales como BHA y BHT E-320, E-321, edulcorantes de alta intensidad como el aspartamo (E-951) y acesulfame K (E-950) tan comunes en productos «Light» o «Zero». Bromato de Potasio usado para que el pan de molde sea más esponjoso y blanco.

Son una cantidad de químicos que afectan todo nuestros sistemas, no se excluye ninguno, generando dolencias tan graves como el cáncer, diabetes, obesidad y daños cerebrales a largo plazo.

Ahora bien, si se trata de atletas o deportistas si que están expuestos a bombas químicas que prometen gran eficiencia muscular, aumento de la masa de sus músculos y una gran cantidad de medallas y trofeos, la realidad es otra muy distinta.

A diferencia de las bebidas isotónicas, que reponen agua y sales, las bebidas energizantes no hidratan y pueden ser peligrosas durante el esfuerzo intenso. La combinación de dosis altas de cafeína mas o menos entre una a tres tazas de café con taurina y guaraná eleva la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Esto aumenta el riesgo de arritmias, infartos o síncopes, especialmente en adolescentes cuyos sistemas aún están en desarrollo. Como la cafeína es un diurético, consumirla antes o durante el ejercicio puede provocar deshidratación, calambres y golpes de calor. No es una buena elección.

Estas sustancias son muy ricas en azúcar lo que provoca un «pico» de energía seguido de una caída brusca (hipoglucemia reactiva), lo que causa fatiga prematura y mareos en pleno entrenamiento. Además acelera la posibilidad de desarrollar diabetes tipo dos.

Otro producto de alto riesgo son los eneregizantes en geles, barritas y batidos industriales como base de su dieta diaria. Lo que logrará es la inflamación de su organismo, y retrasa la reparación de los tejidos musculares tras el ejercicio. Ademas altera las bacterias intestinales como la familia Veillonellaceae, lo cual es crítico para los atletas de élite, ya que estas bacterias ayudan a metabolizar el lactato y mejorar la resistencia.

Es muy habitual verlos consumir productos «pre-entreno» que enmascaran la falta de sueño o una nutrición deficiente, llevando al sobreentrenamiento y lesiones serias. Es un auto engaño peligroso. Nunca consuma estos productos sin supervisión médica, de un entrenador profesional y siempre bajo un marco de entrenamiento serio, que no afecte su salud, ahora y en el futuro.

Por fortuna para los consumidores existen normas que regulan de alguna forma la venta de todos los ultraprocesados, pero lo único cierto es que depende directamente de quien los consume entender el daño real que hace a su salud y a la de los integrantes de su familia. Y por favor, no haga caso de los reclamos publicitarios, no venden salud y bienestar, venden productos industriales para mover el mercado y la economía.

La otra mirada del ejercicio diario fundamental para un buen vivir

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Leer un ejercicio físico, mental y social que vale la pena experimentarlo diariamente

Para tener un buen estado físico y funcional de nuestro organismo, es necesario hacer un ejercicio muy sutil, divertido y que nos puede llevar a mundos insospechados. Nos ayuda de forma determinante para la salud integral, ya que beneficia de manera simultánea la salud mental, cognitiva, emocional y física de las personas.

Si bien usted puede tener rutinas atléticas que le proporciona una figura envidiable, no debe dejar de lado la «biblioterapia» que, con una constancia de 20 a 30 minutos diarios, mejora significativamente su calidad de vida. Residir en grande ciudades, enfrentar el reto diario del trabajo, la familia y demás compromisos y es necesario bajar el estrés, y la lectura puede reducir los niveles hasta en un 68%, y es más efectivo y rápido (apenas 6 minutos) que escuchar música o tomar un té o café.

Tiene otras características y es la disminución de la frecuencia cardíaca, además que relaja la tensión muscular, mejora el estado de ánimo gracias a la evasión saludable permitiendo desconectar de las preocupaciones diarias y reducir riesgos de depresión. Estudios clínicos indican que la lectura constante ayuda a disminuir la presión arterial. El conectar con los personajes y sus circunstancias, la lectura aumenta la inteligencia emocional y la capacidad de entender perspectivas ajenas.

Físicamente ayuda a mantener la salud cognitiva y el buen funcionamiento del cerebro. Es un entrenamiento que lo mantiene activo y joven, aumentando la capacidad de concentración, memoria y es un preventivo demostrado que ayuda a regular, retrasar o prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, porque fortalece las conexiones neuronales y fomenta la plasticidad cerebral.

El estrés de la vida que llevamos en muchos casos afecta de forma determinante el sueño, dormir se vuelve una verdadera pesadilla, tanto por no poderlo hacer, o porque nuestro sueño no es reparador, leer antes de dormir ayuda a conciliar el sueño más rápido, al servir como transición relajante lejos de las pantallas.

Comunicarnos con otros es fundamental para la vida, bueno la lectura frecuente aumenta el vocabulario, la ortografía y mejora la capacidad de oratoria y expresión. Incentiva la imaginación y el pensamiento crítico, es además un escudo protector para la mente y un refugio para las emociones, siendo una «receta» accesible para el bienestar integral de las personas sin importar su edad.

Ahora bien, la receta tiene una condición que va más allá del buen hábito de aplicarla diariamente, se debe hacer en papel, es decir, en libros físicos, no en los digitales. El papel genera una mayor comprensión, concentración y retención de información, ideal para aprendizajes profundos y menor fatiga visual.

En contraste, la lectura en pantallas, bien sea computadores, tabletas o celulares suele asociarse a una lectura más superficial, mayor fatiga ocular aunque tiene la ventaja del almacenamiento con acceso inmediato a múltiples libros, pero la luz de las pantallas retroiluminadas puede provocar sequedad, molestias oculares y de manera muy especifica, cuando no se usa luz ambiental, aumenta el riesgo a daños serios. Y tiene otra desventaja, induce a un escaneo rápido en lugar de una lectura pausada.

Como cualquier otro ejercicio físico, para que esta actividad sea placentera y efectiva, explore diferentes géneros literarios para mantener el interés y el aprendizaje constante. Busque lugares tranquilos, bien iluminados y cómodos para facilitar la comprensión y evitar distracciones como ruidos externos, música, charlas de otros, es mejor el silencio. Si presenta alguna incapacidad visual puede utilizar audiolibros o dispositivos que aumenten el tamaño de las letras hasta lograr una lectura funcional.


Las bibliotecas públicas ofrecen una amplia variedad de servicios diseñados para el bienestar y la inclusión de los adultos mayores, que va mucho más allá del préstamo tradicional de libros, allí también se logran espacios de encuentro social, aprendizaje continuo donde se permiten compartir experiencias vitales, debatir lecturas y fortalecer la memoria colectiva a través de la oralidad y la escritura creativa.

Si no puede salir de su domicilio, la red de bibliotecas públicas, en el caso de Bogotá, ofrece servicios de llevar libros y actividades a lugares de difícil acceso, como hogares geriátricos, asegurando que la lectura llegue a quienes tienen movilidad reducida.

Y no solo lectura ofrecen las bibliotecas, también hay actividades variadas que incluyen cine foros, talleres de manualidades, y exposiciones de diversidad de temáticas, con un enfoque especial para personas mayores, o grupos de jóvenes escolares. Las bibliotecas públicas son un verdadero gimnasio de conocimiento y salud integral de las personas.

Tan natural y tan propio de los humanos: caminar

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Caminar es una fortaleza en nuestra vida, y hacerlo durante toda nuestra existencia es un ejercicio fundamental

El hecho de poder caminar es una ventaja y un medio para mantener la salud física, mental y la sociabilidad, es un ejercicio tan natural que puede participar todas las personas sin importar la edad, lo normal para los humanos es caminar.

Es un ejercicio de bajo impacto, que mejora la salud cardiovascular, fortalece huesos y músculos, ayuda a controlar el peso y reduce el estrés. Se recomienda hacerlo a paso ligero al menos 30 minutos diarios para obtener beneficios significativos, aquí la constancia es el beneficio, más que la extensión del recorrido o su dificultad topográfica.

Fortalece el corazón, mejora la circulación, reduce la presión arterial y disminuye el riesgo de accidentes cerebro vasculares. Ayuda a quemar calorías y grasa acumulada, lo que contribuye a perder peso o mantenerlo de forma sostenible. Aumenta la densidad ósea ya que previene la osteoporosis y fortalece piernas, glúteos y abdomen sin castigar las articulaciones.

Un tema fundamental la reducción del estrés, la ansiedad y la depresión ya que el ejercicio libera endorfinas y reduce los niveles de cortisol, mejorando significativamente el estado de ánimo. En la medida que lo hacemos de forma constante mejora la oxigenación del cuerpo y estimula la producción de mitocondrias, reduciendo la fatiga. Y un tema muy importante ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre, reduciendo el riesgo de diabetes tipo dos. Al poner en función todo el organismo, refuerza el sistema inmune.

Al estar en la ruta y pendiente de su entorno mejora el flujo sanguíneo al cerebro, lo que favorece la memoria, la concentración y reduce el riesgo de deterioro cognitivo, además que al hacerlo en compañía actuá como una «terapia para el alma», reduciendo el sentimiento de soledad y fomentando la socialización.

Ahora bien si usted tiene un can en casa, es la oportunidad de ir acompañado y es una excelente forma de ejercicio, y fortalecimiento del vínculo entre el humano y el animal. Sin embargo, en el entorno urbano es fundamental cumplir con normativas de convivencia y seguridad para garantizar un paseo placentero. En este caso se recomienda un ritmo «ligero», alternar ritmos rápidos y lentos funciona como un entrenamiento de intervalos efectivo. Siempre lleve al can con su correa y en el caso de razas complejas el bozal es obligatorio.

En la ruta lleve siempre agua para hidratarse e hidratar al can, y algunos premios como galletas para compensar al animal por su comportamiento. El perro debe ser compañía no una dificultad mayor.

Como práctica que espera lograr beneficios físicos se deben cumplir con ciertas rutinas. Intente caminar al menos 150 minutos a la semana, que equivale a media hora diaria durante la semana. Mantenga un paso ligero, y no es necesario empezar con largos recorridos; el beneficio real proviene de la regularidad.

Caminar en entornos urbanos requiere una combinación de seguridad vial y precaución personal. Para moverte con tranquilidad por la ciudad, lo más importante es mantenerse visible para los conductores y evitar distracciones tecnológicas que reduzcan tu conciencia del entorno. Manténgase siempre en el andén.

Usa ropa de colores claros o materiales reflectantes, especialmente si caminas al amanecer, atardecer o noche. Dependiendo del clima use ropa fresca, ligera o abrigada en casos de frio e impermeable en caso de lluvia. No salga cuando hay tormentas o aguaceros fuertes y menos cuando se presenten rayos. Use zapatos con suelas antideslizantes y tacón ancho para mayor estabilidad. Evita calzado flojo, de tela suave o con suela lisa, ya que aumentan la inestabilidad, prefiera modelos con cierre de cordones o velcro que sujeten bien el pie y elija tenis para caminar, tienen el diseño ergonómico para tal fin.

Como toda rutina de ejercicio, debe calentar antes de salir a la ruta. Realice movimientos articulares suaves antes de salir como giros de tobillo, flexión de rodillas y rotación de hombros durante 30 segundos cada uno. Inicia la marcha lentamente durante los primeros 4 minutos para activar la circulación. Camine por rutas bien iluminadas y sin obstáculos en las aceras. Mantenga la vista al frente, no al suelo, para anticipar obstáculos y mantener el equilibrio.

Haga rutas circulares de trayectos cortos que regresan al punto de origen lo que permite medir mejor el esfuerzo y no alejarse demasiado del hogar o punto de apoyo en caso de cansancio repentino. Aplique la regla del 6-6-6, primero realizar un calentamiento de 6 minutos antes de salir, caminar en dos bloques diarios (idealmente a las 6 a.m. y 6 p.m. para evitar el sol fuerte) y finalizar con 6 minutos de estiramiento suave.

Si camina en zonas urbanas reconozca la ruta previamente, evite situaciones peligrosas, demasiado solitarias, y si es de noche extreme su seguridad, por eso es importante conocer bien el sendero, tanto en los entornos, como la misma pista, que debe estar en la mejor forma posible, cualquier bache u obstáculo puede ser el causante de una caída o lesión que nadie quiere. Elija caminos bien iluminados y transitados. Avisa a alguien de confianza la ruta y el tiempo estimado de regreso. Si sientes que una situación es sospechosa o peligrosa, confía en tu instinto y busca refugio en un lugar público concurrido o un local comercial.

Parte de su seguridad está en mantener las manos libres, usa una mochila pequeña para llevar cosas así no se altera su centro de gravedad. Si tienes miedo a caer o inestabilidad, considera usar un bastón o auxiliar de marcha como apoyo adicional. Y recuerde el dicho popular , “más vale prevenir que lamentar”, su seguridad depende de sus decisiones y si es un adulto mayor, en lo posible vaya acompañado.

Caminar es un placer que sebe mantener durante toda la vida, procure hacerlo diariamente, enseñe a su familia a hacerlo con frecuencia y generar así pautas de salud, bienestar y seguridad, y claro, el buen ejemplo es usted, a caminar.

Una práctica deportiva en su vivienda montado en su bici

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Ejercico en casa, cómodo, entretenido y muy saludable.

Amaneció lloviendo, amaneció soleado, con frío o con calor la práctica de la bici estática no conoce límites, solo las del ciclista mismo para hacer ese ejercicio que le dará energía, alegría y ganas de seguir con el día.

Esta práctica que se usa en los gimnasios de forma individual o colectiva, en casa reviste el reto de hacerlo solo, dejar la inercia de la cama y ponerse en modo deportivo. Es una práctica muy recomendada para adultos mayores que les facilita un buen ejercicio sin necesidad o excusas de tener que salir a la calle. Muchos porque sus propias dolencias los imposibilitan, o los prejuicios que se van tomando en sus mentes les dificulta salir, ahí la estática es la mejor entrenadora personal.

A diferencia de lo que sucede en la ruta o en el gimnasio, la mejor rutina de bicicleta estática para adultos mayores es de bajo impacto, enfocada en la resistencia cardiovascular y la fuerza articular, con una duración de 20-30 minutos, 3-5 veces por semana. Como cualquier práctica física se debe iniciar con 5 minutos de calentamiento suave, seguido de intervalos de 2 minutos de intensidad media/alta por 1 minuto de descanso activo, que es un pedaleo ligero, repitiendo 5-8 veces, y finalizar con 5 minutos de enfriamiento.

Ciertamente hay distintos modelos de bicicleta estáticas, pero es muy importante que en los adultos mayores el diseño les permita mantener la espalda recta y el abdomen contraído. El sillín debe ser regulable de manera tal que la altura del asiento debe permitir que la rodilla tenga una ligera flexión en el punto más bajo del pedal, los brazos deben quedar estirados y cómodos. Si en el ejercicio se presenta dolor, reduce la intensidad o detengase. Si son calambres haga estiramiento y aplique un medicamento adecuado, evite la automedicación, en las personas mayores es un tema de mucho cuidado.

Recuerde que la sumatoria semanal del ejercicio es de aproximadamente de 150 minutos. Y no se extralimite, el ejercicio es para mantener en funcionamiento su organismo, no para ganar una competencia atlética.

Otro aspecto que hay que cuidar es el vestuario. Use zapatos deportivos, nada de chancletas, pantuflas o calzado similar, aquí prima medias y zapatos deportivos como tenis con suela rígida y buen agarre. Nunca pedalee descalzo ya que podría resbalar y lastimarse el pie. No necesita ropa profesional, pero sí prendas que eviten rozaduras, no use pantalones anchos o con campana que puedan enredarse en los pedales o la cadena, tampoco la pijama, una pantaloneta funciona y si agrega una acolchada de ciclismo será mucho mejor, tanto para ellas como para ellos. Prefiera telas sintéticas que sequen rápido.

Muy importante la hidratación al hacer ejercicio, evite productos azucarados o con sustentación energizantes, solo agua potable. Antes y durante la práctica bebe pequeños sorbos cada 10 o 15 minutos, incluso si no tiene sed. Los adultos mayores suelen tener menor percepción de la sed, por lo que es vital beber por «horario».

La ruta tiene escenarios cambiantes, la estática no, por ello busque el mejor lugar de su vivienda, con buena circulación de aire, porque el ejercicio estático genera calor corporal al no haber viento real. El piso debe ser firme, totalmente nivelado, y coloque un tapete de goma o alfombra delgada debajo de la bici que además de protege el suelo, evita que se deslice y absorbe el ruido tan molesto cuando vives en propiedad horizontal.

Un lugar bien iluminado previene mareos al bajar. Si la ubicas frente a un televisor o usas música, el tiempo pasará más rápido, pero mantén el volumen moderado para estar atento a cualquier señal de tu cuerpo y evitar molestar a los vecinos.

Haga una rutina semanal que puede ser así:
Lunes Bicicleta durante 20 minutos. Continué con estiramientos profundos.
Martes de fuerza en las que puede usar pesas ligeras, bandas de estiramiento y ejercicios de equilibrio
Miércoles de bicicleta durante 20 minutos, y después ejercicios de brazos y hombros, use pesas ligeras.
Jueves intente algo de gimnasia sueca, y complemente con una caminata de media hora.
Viernes de bicicleta de 20 minutos y complementa con ejercicios de estiramientos de espalda. Esto no es una receta, pero si una guía posible de realizar, aunque será el ejecutante el que decida como se siente mejor.

Acompañe estas actividades con música adecuada, de su gusto, rítmica que le ayude a llevar un rutina agradable, entretenida y de manera especial que le de alegría, para lograr un mejor estado físico y salud en general, eso si, evite molestar a sus vecinos, quizás a ellos su gusto musical poco o nada les alegra y más por el contrario puede ser una verdadera molestia.

Despierta del sueño del auto urbano ya no es práctico ni rentable

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Movilizarse en auto en ciudades como Bogotá es un reto a su salud mental y física diaria.

Parte del sueño americano es tener un auto, y no solo uno, el automóvil personal, la camioneta familiar y el recreativo, que puede ser un 4X4 modificado para llevarlo a todos los terrenos posibles. También nos enseñó que son desechables aunque el costo de fabricación y el uso de materiales no se consideren como determinantes, lo importante es cambiar de modelo lo más pronto.

En la décadas de los cincuenta y sesenta del siglo pasado los vehículos eran estrafalarios, pesados, gastadores de combustible y de llantas, con diseños rebuscados recordando los aviones y las naves espaciales, medios para conquistar el mundo y el espacio, porque el imperio occidental se extendía hasta el infinito. En realidad es la misma historia de todos los imperios, solo que éste se proyecta al espacio, por eso los superhéroes y las series de ciencia ficción de viajes interestelares.

Pero llegó la crisis de los setenta y ochenta y los grandes motores tuvieron que ser modificados, ya no se podía consumir gasolina sin remordimientos. Se buscaba eficiencia, economía, mejor diseño y más compacto, nada de ostentar.

Con el tiempo las tecnologías, las guerras comerciales y el predominio global de las petroleras, dieron paso a lo inesperado, el retorno de los autos eléctricos, no eran absolutamente nuevos, es más, fueron una de las primeras propuestas energéticas para los vehículos, solo que Ford cambió las reglas del juego y el petroleo se volvió líder y meta geopolítica y comercial.

Las ciudades cambiaron, se hicieron gigantescas inversiones en infraestructura para que los vehículos en todas sus gamas rodaran a gusto, ello significó más impuestos, menos naturaleza, más dureza paisajística, y finalmente el centro ya no era el ser humano, fue desplazado por los automotores. Así vivir en las grandes urbes se volvió muy oneroso, contrastando de forma determinante entre adinerados, trabajadores y asalariados, pobres y miserables.

Hoy eso sigue y en el caso de la capital política de Colombia, la ciudad de Bogotá, la construcción de vías para los vehículos de todo género y los servicios de transporte urbano y masivo, hacen de la vida en general un verdadero sacrificio para sus habitantes. La angustia diaria por llegar a alguna parte es la constante, trayectos de pocos kilómetros se hacen eternos, gastando tiempo, combustible, lubricantes de motor y la paciencia se va transformando con el tiempo en agresividad de palabra, de gesto o de acción. El estrés que genera circular en esta ciudad es absoluto.

Ahora bien, que significa tener un vehículo en esta urbe, veamos. Un carro a gasolina tiene costos de operación más altos y está sujeto a restricciones de movilidad, uno eléctrico permite ahorros operativos de hasta el 60%, aunque con un precio de compra inicial significativamente mayor, que lo hace inasequible para la mayoría, los créditos bancarios no dan tregua.

En los costos de operación el galón ronda los $16.400. que va variando durante el año, casi siempre en aumento, así las cosas recorrer un kilómetro cuesta aproximadamente $364 (basado en un consumo de 45 km/galón). Frente a esto, un e-car el costo por kilómetro baja a un rango de $130 a $180 si se carga en casa. Así una carga completa puede costar entre $15.000 y $19.000 en estratos 4 a 6 para recorrer unos 250 km. Si lo carga en un Centro Comercial, tendrá que disponer de efectivo para pagar el tiempo de parqueo, es inevitable.

Si miramos temas de mantenimiento preventivo, el eléctrico sale ganando, el gasolinero por la cantidad de piezas siempre será más costoso, pero hay un detalle. Si usted mantiene su auto convencional en buen estado, durará por muchos años, el auto eléctrico literalmente morirá cuando se agoten las baterías, aunque la carrocería este perfecta. Cambiar el grupo eléctrico, si es que puede, será terriblemente costosa. Estos autos tienen fecha de caducidad.

Si hablamos de impuestos y restricciones, los eléctricos salen ganando, por ahora, aún son minoría, pero al momento que sean la mayoría siempre se inventaran impuestos, restricciones de uso y cualquier otra forma de recaudar dinero de los tenedores de vehículos, sea cual fuere su tamaño y uso. La mano avarienta del estado se extenderá.

Hay otros gastos como seguros contra todo, que seguirán siendo prohibitivos por sus costos, de forma tal que el costo promedio mensual de tener un vehículo (sumando prorrateo de seguros, impuestos, gasolina y mantenimiento) oscila entre $700.000 y $1.200.000, sin contar cuotas de crédito. Realmente es un lujo que no puede disfrutar a gusto, circular por la ciudad es perder tiempo y acumular estrés que termina afectando su salud física y emocional. Un conductor promedio en Bogotá pierde aproximadamente 153 horas anuales atrapado en trancones, lo que equivale a más de 6 días completos de vida al año.

En los momentos de mayor saturación, la velocidad cae a 14-15 km/h, una velocidad similar a la de una bicicleta. El promedio de velocidad es de 50 km/h, y ahí es donde cabe la pregunta, para qué quiere el súper auto si realmente no va a andar más rápido que el más modesto compacto.

Si hacemos números reales, movilizarnos en bici es mucho mejor y más eficiente en una ciudad como Bogotá. Son más de 677 kilómetros de ciclo infraestructura, que permiten que a diferencia del carro, el tiempo de viaje en bici no se triplica con el tráfico, manteniéndose estable independientemente del trancón. La bicicleta mantiene su ritmo, permitiendo recorrer unos 4 km cada 15 minutos de forma garantizada. La velocidad máxima permitida en ciclorrutas es de 30 km/h, lo que permite a ciclistas experimentados reducir los tiempos de viaje hasta en un 20%.

Y los costos de compra van desde medio millón de pesos o menos, hasta varios millones en sofisticados diseños, que a la verdad son poco prácticos en la movilidad diaria. Aquí la sencillez y la modestia son preeminentes, solo requiere tres platos y siete piñones para tener lo necesario para movilizarse con tranquilidad y confort. Y en la medida que la usa aprenderá a no sudar la camisa o la ropa, el esfuerzo está en los cambios y no en las bielas. Su equipo adicional constará de un impermeable de calidad y durabilidad y los hay térmicos que no dejará que se sude aún bajo la lluvia.

Como es la moda informal lo que predomina, calzado impermeable y deportivo es la pauta. Casco, anteojos de protección, guantes y ropa cómoda. Y a diferencia de los autos, en este escenario no hay nada que ostentar, su seguridad también depende de ello, aquí menos es más.

Haga cuentas, y mire los modelos culturales y sociales en el mundo que buscan alternativas más eficientes, económicas y ambiental más prometedoras, que no le roben su tiempo, su dinero, energía, salud y bienestar. Ya el modelo USA pasó de moda, ahora vale más la sensatez en los gastos de movilidad urbana.

Sin duda, un medio para controlar enfermedades y mejorar nuestra salud

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Hay una forma eficaz de controlar la glucosa en sangre de los pacientes de diabetes tipo dos, se llama bicicleta. Ya lo hice y me dio resultados sorprendentes, y solo rodando sin afanes, sin competir con nadie, solo conmigo mismo, para romper la inercia de no hacer ejercicio con regularidad.

Los trabajadores y oficinistas nos dedicamos la mayor parte de nuestra vida productiva a estar demasiado estáticos, precisamente por el tipo de no actividad física que determina estar atento a un proceso o estar detrás de una máquina o una pantalla, en horas interminables y repetitivas la mayor de las veces.

Un taxista, por ejemplo, pasa sentado sus ocho horas laborales o más tiempo. Llega a su casa rendido y busca es descansar, recostarse, su cuerpo pide ejercicio, pero no llegara por la falta de educación física y por el cansancio y agotamiento.

El oficinista, se la pasa sentado, estresado y ocupado, y solo sale a una corta caminada a la hora del almuerzo o se pone de pie para compartir un café y después corra a buscar un transporte o tomar su el suyo propio y llegar a casa, a descansar.

Rutinas como éstas son un desastre y con los años puede aparecer la obesidad y con ella la alta posibilidad de la diabetes. Esta última no avisa, es silenciosa y traicionera, y en el momento menos esperado, ahí la tiene. Un examen de sangre lo determina, además de síntomas como sed constante, hambre infinita y ganas de comer todo el tiempo, mayor necesidad de ir al baño a orinar, cansancio generalizado, algunas veces mareos y trastornos y se dispara el tinitus que no se quitará jamás.

Va al médico y si, sufre de diabetes y ahora a tomar pepas en el mejor de los casos, porque cuando tiene que inyectarse el tema se complica. Es fundamental cambiar la dieta alimenticia, pero es más importante el ejercicio físico. Y ahí tenemos un problema, la actividad laboral no lo permite, el tiempo, especialmente en las grandes ciudades, es un factor que acelera toda acción. Desplazarse de un lugar a otro es agotador y es tiempo. Las labores no permiten pausas, el proceso diario va en crecimiento permanente y acelerado, es una carrera propia de la sociedad de consumo que también acaba con las personas.

Aquí es donde aparece la bicicleta. Si ya está jubilado, propóngase salir, no va en competencia, no tiene que demostrarle nada a nadie, solo a usted mismo, porque debe romper con la inercia ya descrita de la vida laboral, y ahora es el momento de retomar su salud. Importante hidratarse, seguir la dieta que lleva y mantener los medicamentos, el resultado de salir y pedalear durante unas dos horas promedio, a velocidad media y en terreno mixto, es así como sus músculos consumen esa glucosa que le arruina su organismo, por fin tiene oficio y cumple su labor.

En la medida que vaya haciendo el ejercicio sentirá mejor su cuerpo, y los síntomas ya descritos del paciente de diabetes, van a disminuir. Eso no significa la curación total, eso lo determinará un examen clínico y la voz autorizada de un médico especializado en el tema. Pero por experiencia propia, de hacer cuarenta kilómetros diarios, es que efectivamente si bajan los indices de la glucosa, te sientes mejor y sabes que no es permiso para comer mal, beber lo que no debe, más por el contrario, es agudizar el conocimiento personal de lo que le hace bien y lo que lo enferma.

El salir a rodar le ayuda a mantener sus facultades visuales, auditivas, estar alerta , reaccionar adecuadamente, mantener el equilibrio y algo muy necesario, mantener el optimismo, el buen humor o alegría de vivir. Eso si tenga muy en claro, que no es una competencia ciclística, que exagerar el ejercicio puede ser contraproducente, nadie quiere una bajada de la glucemia en la ruta y sufrir un percance que perfectamente puede escalar en una urgencia médica.

Ahora bien, si no se anima a salir a la calle por las razones que tenga, todas válidas para usted, la bici estática también es una buena opción. Es una herramienta excelente porque ofrece un ejercicio cardiovascular de bajo impacto que mejora la sensibilidad a la insulina y facilita que los músculos gasten la glucosa como energía.

Al ser un entorno controlado, reduce el riesgo de caídas y permite detener la actividad inmediatamente ante cualquier síntoma de hipoglucemia. Los expertos sugieren alcanzar un total de 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada y la rutina para principiantes en la fase de adaptación adecuada para quienes no realizan ejercicio regularmente o tienen neuropatía leve debe ser de 3 a 5 días por semana.

Inicie con un calentamiento de 5 minutos de pedaleo muy suave con resistencia mínima. Después extienda el ejercicio por unos 20 a 30 minutos de pedaleo a ritmo constante. Para terminar vaya reduciendo la velocidad gradualmente durante unos 5 minutos hasta detenerse. Haga ejercicio de estiramiento para evitar calambres, hidratarse bien, y sin alarmas tome su glucómetro al principio y al fin de semana, tome la muestra y sonría, muy seguramente sus promedios bajarán.

Es muy importante no dejar pasar más de 48 horas entre sesiones para mantener los beneficios en la sensibilidad a la insulina. Es decir la constancia vence lo que la dicha no alcanza. Sea saliendo o en la estática, el ejercicio debe mantenerse y en el caso de los jubilados, esa es ahora su rutina de las mañanas, el corre corre para llegar, el estrés de cumplir, sin exagerar. Los que salen, por favor, llevar todos los implementos de seguridad, cumplir las normas de transito y buscar rutas seguras y reconocidas.

La bici, ese juguete que recibimos de pequeños, es ahora la bendición para transportarse a diario, para hacer ejercicio y ayudar a controlar enfermedades, como la diabetes.

Entre menos es más, ligeros para vivir y libres para disfrutar la existencia

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Hay modelos de modelos de existencia. Cada lugar del mundo y sus habitantes lo entienden diferente, algunos se manifiestan más desde lo espiritual enmarcado en una creencia religiosa o filosófica, otros por el contrario se entienden desde las manifestaciones de la naturaleza, de lo que ven a su alrededor, sea mucho o sea poco de tal manera que la razón de todo está en ese escenario. Otros hacen mezclas agregando un factor de uso y desperdicio enmarcado en cuantas cosas pueden tener.

¿Quienes pueden entender mejor la existencia bajo estos parámetros? Los materialistas solo ven su éxito a través de las cosas que le ofrece un mercado que nunca termina de invitar a la compra, medio uso o destrucción del producto y su descarte en montañas de lo que denominamos basura, que a la final es un un inmenso desperdicio de materiales que hemos extraído de la naturaleza, a costa del equilibrio de la misma y su deterioro progresivo y acelerado.

Algunos argumentaran que es el producto normal de las sociedades en la historia humana, resultado de la tecnología que hemos inventado para hacer la vida más cómoda, eficiente y así aprovechar los descubrimientos y desarrollos que se dan en cada época. Lo interesante aquí es el horizonte que le hemos puesto a la vida y lo que ella significa en los escasos ochenta o noventa años de existencia promedio que tienen los humanos en estos tiempos.

Tener, usar y botar es una constante que se representa en montañas de cosas que adquirimos con gran esfuerzo y que luego ya no sabemos que hacer con ellas, y en muchos casos con el tiempo nos preguntamos y cómo para qué adquirí esto o aquello que nunca use y estuvo guardado en un rincón ocupando espacio y haciendo mugre.

La sociedad de consumo nos propone todo el tiempo gastarnos la existencia dándole gusto a los reclamos publicitarios, forma de vida que le enseñamos a nuestros hijos llenándolos de cuenta cosa se nos pase por delante, tecnología digital, juguetería descartable, montones de fichas que van terminando en la caneca de basura y ni siquiera de forma organizada, en el fondo es el acondicionamiento a gastar, tener, botar con la gravedad que no les enseñanos el costo real de vivir y consumir de esa forma.

Hay grupos de personas que se han dado cuenta de esta manera absurda de vivir. Algunos se niegan a consumir, no más compras, se vive con lo indispensable. Otros promueven racionalizar los gastos y las adquisiciones, entre menos es más y menos tecnología para ser más humanos. Tener auto ya no es indispensable, aún en países como los USA donde todo esta diseñado para obligarte a tener por lo menos uno.

Esta generación de adultos jóvenes ya no quieren comprar vivienda, entienden que es una deuda interminable y que la casa o apartamento de sus padres está bien para ellos, aunque eso signifique acompañar a los viejos y no mandarlos a un geriátrico que se pagará con la venta de la propiedad.

Ya no consideran el auto como una inversión, es un gasto y no es tan deseable, finalmente puedo trabajar en casa estando contratado por una empresa real. Y la soltería es una decisión más frecuente, formar familia ya no es tan atractivo porque relacionarse sentimentalmente con otra persona dejó de ser amable, hoy el romanticismo y la coquetería se puede volver un tema legal por acoso, todo cambia.

Mientras sucede esto en todo el mundo, las potencias y sus gobiernos buscan desesperadamente volver a los tiempos del consumo, del desperdicio, de vivir de la apariencia, de la moda, de la marca, de mover la economía a través del gasto y del “trabajo duro” para pagar las deudas.
Todo cambia, y lo que hoy aspiran es a tener una vida más tranquila, a ser dueños de su tiempo y sus actividades, de tener lo indispensable y hacerlo durar lo que más se pueda y cuando se averiá se busca arreglarlo, aún la tecnología que de suyo es fabricada con el sello de la obsolescencia programada, pero siempre hay un camino posible para arreglarla. Confían en lo que saben hacer y lo que han estudiado y siguen estudiando, ya no en las facultades o famosos centros de estudio. Esta generación sabe aprender desde las plataformas.

Algunos ya están en caminos espirituales y filosóficos que los alejan del mundo del consumo, de la riqueza material que nos deja exhaustos cada día para pagarla. Prefieren la sencillez, el minimalismo, el deporte recreativo, la caminata diaria, el ciclismo y no la moda del gimnasio costosa y arrogante. Tener no es la meta, vivir, sentir la existencia y la libertad que conlleva esa manera de aprovechar el tiempo de la existencia conociendo personas, compartiendo tiempo, presencia y amistad.

Cuando se suba a su vieja bici, la de siempre y que usted se ha tomado la molestia de limpiar y lubricar, y ruede unas cuantas horas, ojalá por rutas tranquilas de buen paisaje, se dará cuenta que no se necesita mucho para ser feliz, y que entre menos lastre tenga en su vida y en su vivienda, la existencia será más amable, con significado y con apertura a los demás, en definitiva una existencia más humana y más libre.

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