
Las personas mayores, especialmente de ciudad, encuentran en su jubilación tiempo de sobre, lo cual para muchos es un problema, porque desde muy jóvenes su vida ha transcurrido en una constante carrera contra el tiempo, el mundo laboral exigente y sin tregua no permite aprender a relajarnos y disfrutar la existencia. Así las cosas, aprender a disfrutar el tiempo es cuestión de salud mental y física.
Muchos dedican el tiempo a los nietos, si los hay, algunos a animales de compañía, que en la mayoría de los casos se vuelven un problema con canes hiperactivos y destrozadores de cuanta cosa encuentran en casa. Otros prefieren la vida social o por lo menos sentirse rodeados de otras personas en los Centros Comerciales, sus compras casi siempre será un café y un producto de panadería.
Hay otros que se buscan mantenerse activos en los gimnasios, pero allí se corren muchos peligros al no saber hacer ejercicio adecuado, y piensan que las pesas es el mejor medio para ganar masa muscular, tan importante en la tercera edad, pero son un riesgo si no se tiene ni idea de su uso deportivo. Siempre existirá la posibilidad de un accidente serio si no hay instructores conocedores de las necesidades físicas de los mayores.
Quizás uno de los grupos más interesantes son los que se dedican al ciclismo, bien urbano o rural. Y más cuando se vive en ciudades pequeñas donde hay ciclorrutas, parques cómodos o rutas llenas de paisajes, buen aire, climas suaves y sitios donde detenerse para interactuar con otras personas, estos realmente son unos suertudos.
Los circuitos pueden demorar de una a tres horas, pedaleando la mayor parte, ejercitando piernas, cadera, brazos, sistema cardio y pulmonar, los sentidos del oído y la vista. Junto a ello el equilibrio, la habilidad en los movimientos, la agilidad mental y en general pone en juego todo su cuerpo en un ejercicio que genera inmensa alegría y placer. Eso si, deben ser prudentes, no exagerar y cumplir con las normas de transito en cualquier ruta que se use.
Y cómo es la bicicleta ideal para estas jornadas diarias de rutas sencillas, en pavimento, cemento o en carretables, veamos…
La característica más importante es la de tener un cuadro de «Paso Bajo», no tiene el tubo superior horizontal, lo que permite subir y bajar de la bicicleta sin tener que levantar mucho la pierna, evitando problemas de equilibrio o cadera. A diferencia de las otras bicis se busca que el ciclista pedalee con la espalda totalmente recta. Esto reduce la tensión en las lumbares, el cuello y las muñecas, además de ofrecer una mejor visibilidad del entorno y evitar accidentes.
Con la llegada de los años vamos perdiendo masa en la zona del perineo, por eso es muy importante usar un sillín ancho y con gel, para minimizar molestias en rodajes largos. También puede usar la badana, que es la pantaloneta que lleva almohadillas internas que protege la zona perineal. Debe ser de espuma de alta densidad o gel. Las mejores tienen propiedades antibacterianas y de secado rápido para evitar infecciones y rozaduras. Existen badanas específicas para hombres y mujeres, adaptadas a la anatomía de los isquiones de cada uno. Se sugiere usarla sin ropa interior ya que las costuras de los calzoncillos o bragas causan rozaduras graves y acumulan humedad.
Si va hacer el ejercicio diariamente es mejor usar ropa deportiva de ciclista, le ayudará con los cambios de clima, algunas son impermeables, en general manejan muy bien la temperatura y el sudor, además que le da un tono de elegancia muy especial. Y recuerde guantes que cubran la totalidad de la mano, casco de calidad y anteojos de seguridad para proteger sus ojos, si usa anteojos por receta busque con el tiempo una montura que se ajuste mejor, que no se le vayan a caer en plena ruta.
Su bicicleta debe tener un manubrio alto que se acerque al cuerpo para que los brazos vayan relajados, típico de las bicis denominadas playeras. Busque que tenga suspensión delantera lo que le facilitará el rodaje. Cambios, los hay internos de muy buena calidad o los clásicos de siete piñones y tres platos con controles en el manubrio. Agréguele frenos de disco, especialmente hidráulicos por su suavidad al operarlos cuando ya tenemos problemas de artritis o pérdida de fuerza en las manos.
Hay otros accesorios que pasamos por alto, pero que son muy importantes, como el soporte para estacionar la bici en cualquier espacio, las luces tipo led de carga con adaptador de celular y que ayuda a que seamos visibles en la ruta, la cubre cadena y guadabarros para evitar ensuciar la ropa, y pueden ser de plástico, bastante ligeros y discretos.
Un detalle que no puede faltar la caramañola, el recipiente diseñado específicamente para que los ciclistas transporten líquidos y se hidraten sin detener la marcha, a diferencia de una botella convencional que requiere detenerse para abrirla. Más que refrescos ricos en azucares, el agua con una pizca de sal marina es compañera ideal en el recorrido.
Los adultos mayores no deben excluir hacer ejercicio y más cuando se cruza la frontera de los setenta años, lo importante es que se sienta bien, no exagerar porque va en contra de nuestro organismo, es un deporte recreativo, no de competencia, busque las mejores rutas por seguridad y paisajismo. Hidratarse es la regla, comer bien y sano, hay frutas que le van ayudar a mantener la energía y la proteína, especialmente de los huevos, le van ayudar a sus músculos de forma determinante.
Ahora bien, si la bici es solo un recuerdo de su niñez, comience por caminar, con buenas zapatillas deportivas, ropa adecuada e hidratarse, hasta que sus piernas vuelva a estar en mejor tono.





