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¿Se puede vivir sin automóvil particular en la ciudad?

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Cada día un embotellamiento de nunca acabar en Bogotá. Foto: Motor

No necesariamente nos sorprende la salida de la GM- Colmotores en Colombia y próximamente en Ecuador. Las razones son simples, mercados estrechos que no crecen lo suficiente, cambios de tecnología que obliga a las automotrices dejar de lado los motores de combustible fósil, y pasar al sistema eléctrico y en general, a una búsqueda sin tregua para optimizar propuestas como el nitrógeno verde entre otras opciones posibles.

Esa estrechez del mercado muestra además, que primero se prolonga mucho más la vida útil de los vehículos y segundo que hay una nueva generación que poco o nada les interesa ser propietarios de un vehículo. Así como muchos no les interesa empleos hasta el final de sus días, formar una familia con hijos a bordo, o tener una pŕopiedad en vivienda, que les genere más que rentabilidad problemas y sobre costos que desorganizan su vida urbana, tecnológica y en muchos casos nómada.

Los intereses particulares de la nueva juventud en edad de producir, ya no se comprometen a empleos, mal pagos, con horarios terribles, y una constante incertidumbre de despido. Hoy la tecnología les abre otras puertas y de manera especial en un país como Colombia que han perdido una gran parte de su aparato productivo industrial. Hoy son más el segmento de servicios y venta de productos importados. ¿Qué se requiere hoy? Conocer tecnología aplicada a procesos en internet para prestar servicios de consultoría, comunicaciones y otras acciones que no requiere estar en una oficina y cumpliendo un horario específico y por el cual se estima el valor del sueldo.

Hoy producto terminado y operativo es la medida de un sueldo. Junto a esto la venta por internet se ha ampliado de forma fenomenal. Y hay nuevos competidores al mercado tradicional que te pueden traer lo que se quiera porque saben moverse en el mundo de las ventas en línea de forma global. Lo que sí ha crecido son estas agencias y el servicio delivery de puerta a puerta. En este mercado la clave es oferta, promoción y oportunidad para comprar a buen precio y vender en el mejor precio posible para el comerciante online.

Y como todo está cambiando, tener una propiedad implica compromisos financieros de largo aliento, que no los garantiza el tener un empleo fijo que te acompañe por las próximas tres décadas. Todo es inseguro, tanto de los que contratan como de los contratados. Hoy el movimiento de jóvenes en el mundo, y de forma especial de suramérica en la búsqueda de los sueños de los países del primer mundo, han abierto un boquete poblacional de profesionales y técnicos para los que esos sueños son más o menos posibles. No es la pesadilla para aquellos que llegan a buscar qué hacer y que terminan en niveles de indigencia iguales o peores a los afrontan en sus países de origen.

Buena parte del mercado que busca vender autos, vivienda y una gran cantidad de objetos, ya no tiene a su alcance a esos profesionales y técnicos que se han ido y que siguen saliendo del subcontinente del sur. El mercado se ha estrechado y el poder adquisitivo real es cada vez menor. No hay compradores de productos de consumo de lujo e impuestos por la sociedad de consumo. Ahora es practicidad, economía reducida y evitar gastos innecesarios y superfluos.

Desarrollar la vida en nuestras ciudades se enfrenta a costos reales cada vez más altos y aunque la inflación se mantiene en valores manejables, lo cierto es que el abuso del mercado tratando de no perder más dinero, lleva necesariamente a un aumento constante de mercaderías de todos los órdenes, se complejiza aún más por la violencia e inseguridad a todos los niveles que se experimenta a diario.

Todas estas realidades influyen necesariamente en las decisiones de compras y en la forma como se puede llevar la vida o simplemente sobrevivir en la urbe. Tener un auto, sirve si produce dinero y no gastos. Muchos particulares prestan servicio de transporte público, aún enfrentando la guerra con los taxistas tradicionales. Si busca un medio más económico, aunque no necesariamente muy seguro, la motocicleta es la triunfadora. De todas las gamas posibles, de pequeñas a grandes cilindradas están copando el mercado de la movilidad. Ya no son exclusivas de ellos, las mujeres han dejado las pequeñas motos por las grandes y ruedan a la par en las rutas urbanas y rurales.

Los costos de operación se reducen y los rendimientos en general son más satisfactorios. Eso sí, el riesgo de un accidente es permanente, porque la velocidad es adictiva y la forma de circular en las vías de formas agresivas hace camino en los usuarios. La situación es tal que los seguros de accidente dedicados a ese segmento de movilidad son realmente costosos, precisamente por altos niveles de pagos que deben hacer las aseguradoras.

Todo cambia con el tiempo, el no tener raices tambien es una forma de vivir, ser nómadas que llevan su trabajo a cualquier lugar siempre y cuando tenga una conexión a internet, les proporciona los medios para ser ciudadanos del mundo, dueños de nada y de todo, con una expectativa de vida muy diferente, en donde conocer, experimentar, ver culturas, otros paisajes y ganar dinero para mantenerse en viaje constante es la mejor forma de vivir y sentirse plenos.

Y cabe la pregunta, ¿realmente necesita el o los autos que tiene en una ciudad caótica, con un tráfico imposible y donde se pierde tiempo, dinero y vida? Son miradas de un mundo que cambia y las prioridades son otras, dejar de existir como un consumista encadenado y pasar a vivir y gozar del planeta que nos alberga.

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