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Despierta del sueño del auto urbano ya no es práctico ni rentable

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Movilizarse en auto en ciudades como Bogotá es un reto a su salud mental y física diaria.

Parte del sueño americano es tener un auto, y no solo uno, el automóvil personal, la camioneta familiar y el recreativo, que puede ser un 4X4 modificado para llevarlo a todos los terrenos posibles. También nos enseñó que son desechables aunque el costo de fabricación y el uso de materiales no se consideren como determinantes, lo importante es cambiar de modelo lo más pronto.

En la décadas de los cincuenta y sesenta del siglo pasado los vehículos eran estrafalarios, pesados, gastadores de combustible y de llantas, con diseños rebuscados recordando los aviones y las naves espaciales, medios para conquistar el mundo y el espacio, porque el imperio occidental se extendía hasta el infinito. En realidad es la misma historia de todos los imperios, solo que éste se proyecta al espacio, por eso los superhéroes y las series de ciencia ficción de viajes interestelares.

Pero llegó la crisis de los setenta y ochenta y los grandes motores tuvieron que ser modificados, ya no se podía consumir gasolina sin remordimientos. Se buscaba eficiencia, economía, mejor diseño y más compacto, nada de ostentar.

Con el tiempo las tecnologías, las guerras comerciales y el predominio global de las petroleras, dieron paso a lo inesperado, el retorno de los autos eléctricos, no eran absolutamente nuevos, es más, fueron una de las primeras propuestas energéticas para los vehículos, solo que Ford cambió las reglas del juego y el petroleo se volvió líder y meta geopolítica y comercial.

Las ciudades cambiaron, se hicieron gigantescas inversiones en infraestructura para que los vehículos en todas sus gamas rodaran a gusto, ello significó más impuestos, menos naturaleza, más dureza paisajística, y finalmente el centro ya no era el ser humano, fue desplazado por los automotores. Así vivir en las grandes urbes se volvió muy oneroso, contrastando de forma determinante entre adinerados, trabajadores y asalariados, pobres y miserables.

Hoy eso sigue y en el caso de la capital política de Colombia, la ciudad de Bogotá, la construcción de vías para los vehículos de todo género y los servicios de transporte urbano y masivo, hacen de la vida en general un verdadero sacrificio para sus habitantes. La angustia diaria por llegar a alguna parte es la constante, trayectos de pocos kilómetros se hacen eternos, gastando tiempo, combustible, lubricantes de motor y la paciencia se va transformando con el tiempo en agresividad de palabra, de gesto o de acción. El estrés que genera circular en esta ciudad es absoluto.

Ahora bien, que significa tener un vehículo en esta urbe, veamos. Un carro a gasolina tiene costos de operación más altos y está sujeto a restricciones de movilidad, uno eléctrico permite ahorros operativos de hasta el 60%, aunque con un precio de compra inicial significativamente mayor, que lo hace inasequible para la mayoría, los créditos bancarios no dan tregua.

En los costos de operación el galón ronda los $16.400. que va variando durante el año, casi siempre en aumento, así las cosas recorrer un kilómetro cuesta aproximadamente $364 (basado en un consumo de 45 km/galón). Frente a esto, un e-car el costo por kilómetro baja a un rango de $130 a $180 si se carga en casa. Así una carga completa puede costar entre $15.000 y $19.000 en estratos 4 a 6 para recorrer unos 250 km. Si lo carga en un Centro Comercial, tendrá que disponer de efectivo para pagar el tiempo de parqueo, es inevitable.

Si miramos temas de mantenimiento preventivo, el eléctrico sale ganando, el gasolinero por la cantidad de piezas siempre será más costoso, pero hay un detalle. Si usted mantiene su auto convencional en buen estado, durará por muchos años, el auto eléctrico literalmente morirá cuando se agoten las baterías, aunque la carrocería este perfecta. Cambiar el grupo eléctrico, si es que puede, será terriblemente costosa. Estos autos tienen fecha de caducidad.

Si hablamos de impuestos y restricciones, los eléctricos salen ganando, por ahora, aún son minoría, pero al momento que sean la mayoría siempre se inventaran impuestos, restricciones de uso y cualquier otra forma de recaudar dinero de los tenedores de vehículos, sea cual fuere su tamaño y uso. La mano avarienta del estado se extenderá.

Hay otros gastos como seguros contra todo, que seguirán siendo prohibitivos por sus costos, de forma tal que el costo promedio mensual de tener un vehículo (sumando prorrateo de seguros, impuestos, gasolina y mantenimiento) oscila entre $700.000 y $1.200.000, sin contar cuotas de crédito. Realmente es un lujo que no puede disfrutar a gusto, circular por la ciudad es perder tiempo y acumular estrés que termina afectando su salud física y emocional. Un conductor promedio en Bogotá pierde aproximadamente 153 horas anuales atrapado en trancones, lo que equivale a más de 6 días completos de vida al año.

En los momentos de mayor saturación, la velocidad cae a 14-15 km/h, una velocidad similar a la de una bicicleta. El promedio de velocidad es de 50 km/h, y ahí es donde cabe la pregunta, para qué quiere el súper auto si realmente no va a andar más rápido que el más modesto compacto.

Si hacemos números reales, movilizarnos en bici es mucho mejor y más eficiente en una ciudad como Bogotá. Son más de 677 kilómetros de ciclo infraestructura, que permiten que a diferencia del carro, el tiempo de viaje en bici no se triplica con el tráfico, manteniéndose estable independientemente del trancón. La bicicleta mantiene su ritmo, permitiendo recorrer unos 4 km cada 15 minutos de forma garantizada. La velocidad máxima permitida en ciclorrutas es de 30 km/h, lo que permite a ciclistas experimentados reducir los tiempos de viaje hasta en un 20%.

Y los costos de compra van desde medio millón de pesos o menos, hasta varios millones en sofisticados diseños, que a la verdad son poco prácticos en la movilidad diaria. Aquí la sencillez y la modestia son preeminentes, solo requiere tres platos y siete piñones para tener lo necesario para movilizarse con tranquilidad y confort. Y en la medida que la usa aprenderá a no sudar la camisa o la ropa, el esfuerzo está en los cambios y no en las bielas. Su equipo adicional constará de un impermeable de calidad y durabilidad y los hay térmicos que no dejará que se sude aún bajo la lluvia.

Como es la moda informal lo que predomina, calzado impermeable y deportivo es la pauta. Casco, anteojos de protección, guantes y ropa cómoda. Y a diferencia de los autos, en este escenario no hay nada que ostentar, su seguridad también depende de ello, aquí menos es más.

Haga cuentas, y mire los modelos culturales y sociales en el mundo que buscan alternativas más eficientes, económicas y ambiental más prometedoras, que no le roben su tiempo, su dinero, energía, salud y bienestar. Ya el modelo USA pasó de moda, ahora vale más la sensatez en los gastos de movilidad urbana.

Sin duda, un medio para controlar enfermedades y mejorar nuestra salud

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Hay una forma eficaz de controlar la glucosa en sangre de los pacientes de diabetes tipo dos, se llama bicicleta. Ya lo hice y me dio resultados sorprendentes, y solo rodando sin afanes, sin competir con nadie, solo conmigo mismo, para romper la inercia de no hacer ejercicio con regularidad.

Los trabajadores y oficinistas nos dedicamos la mayor parte de nuestra vida productiva a estar demasiado estáticos, precisamente por el tipo de no actividad física que determina estar atento a un proceso o estar detrás de una máquina o una pantalla, en horas interminables y repetitivas la mayor de las veces.

Un taxista, por ejemplo, pasa sentado sus ocho horas laborales o más tiempo. Llega a su casa rendido y busca es descansar, recostarse, su cuerpo pide ejercicio, pero no llegara por la falta de educación física y por el cansancio y agotamiento.

El oficinista, se la pasa sentado, estresado y ocupado, y solo sale a una corta caminada a la hora del almuerzo o se pone de pie para compartir un café y después corra a buscar un transporte o tomar su el suyo propio y llegar a casa, a descansar.

Rutinas como éstas son un desastre y con los años puede aparecer la obesidad y con ella la alta posibilidad de la diabetes. Esta última no avisa, es silenciosa y traicionera, y en el momento menos esperado, ahí la tiene. Un examen de sangre lo determina, además de síntomas como sed constante, hambre infinita y ganas de comer todo el tiempo, mayor necesidad de ir al baño a orinar, cansancio generalizado, algunas veces mareos y trastornos y se dispara el tinitus que no se quitará jamás.

Va al médico y si, sufre de diabetes y ahora a tomar pepas en el mejor de los casos, porque cuando tiene que inyectarse el tema se complica. Es fundamental cambiar la dieta alimenticia, pero es más importante el ejercicio físico. Y ahí tenemos un problema, la actividad laboral no lo permite, el tiempo, especialmente en las grandes ciudades, es un factor que acelera toda acción. Desplazarse de un lugar a otro es agotador y es tiempo. Las labores no permiten pausas, el proceso diario va en crecimiento permanente y acelerado, es una carrera propia de la sociedad de consumo que también acaba con las personas.

Aquí es donde aparece la bicicleta. Si ya está jubilado, propóngase salir, no va en competencia, no tiene que demostrarle nada a nadie, solo a usted mismo, porque debe romper con la inercia ya descrita de la vida laboral, y ahora es el momento de retomar su salud. Importante hidratarse, seguir la dieta que lleva y mantener los medicamentos, el resultado de salir y pedalear durante unas dos horas promedio, a velocidad media y en terreno mixto, es así como sus músculos consumen esa glucosa que le arruina su organismo, por fin tiene oficio y cumple su labor.

En la medida que vaya haciendo el ejercicio sentirá mejor su cuerpo, y los síntomas ya descritos del paciente de diabetes, van a disminuir. Eso no significa la curación total, eso lo determinará un examen clínico y la voz autorizada de un médico especializado en el tema. Pero por experiencia propia, de hacer cuarenta kilómetros diarios, es que efectivamente si bajan los indices de la glucosa, te sientes mejor y sabes que no es permiso para comer mal, beber lo que no debe, más por el contrario, es agudizar el conocimiento personal de lo que le hace bien y lo que lo enferma.

El salir a rodar le ayuda a mantener sus facultades visuales, auditivas, estar alerta , reaccionar adecuadamente, mantener el equilibrio y algo muy necesario, mantener el optimismo, el buen humor o alegría de vivir. Eso si tenga muy en claro, que no es una competencia ciclística, que exagerar el ejercicio puede ser contraproducente, nadie quiere una bajada de la glucemia en la ruta y sufrir un percance que perfectamente puede escalar en una urgencia médica.

Ahora bien, si no se anima a salir a la calle por las razones que tenga, todas válidas para usted, la bici estática también es una buena opción. Es una herramienta excelente porque ofrece un ejercicio cardiovascular de bajo impacto que mejora la sensibilidad a la insulina y facilita que los músculos gasten la glucosa como energía.

Al ser un entorno controlado, reduce el riesgo de caídas y permite detener la actividad inmediatamente ante cualquier síntoma de hipoglucemia. Los expertos sugieren alcanzar un total de 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada y la rutina para principiantes en la fase de adaptación adecuada para quienes no realizan ejercicio regularmente o tienen neuropatía leve debe ser de 3 a 5 días por semana.

Inicie con un calentamiento de 5 minutos de pedaleo muy suave con resistencia mínima. Después extienda el ejercicio por unos 20 a 30 minutos de pedaleo a ritmo constante. Para terminar vaya reduciendo la velocidad gradualmente durante unos 5 minutos hasta detenerse. Haga ejercicio de estiramiento para evitar calambres, hidratarse bien, y sin alarmas tome su glucómetro al principio y al fin de semana, tome la muestra y sonría, muy seguramente sus promedios bajarán.

Es muy importante no dejar pasar más de 48 horas entre sesiones para mantener los beneficios en la sensibilidad a la insulina. Es decir la constancia vence lo que la dicha no alcanza. Sea saliendo o en la estática, el ejercicio debe mantenerse y en el caso de los jubilados, esa es ahora su rutina de las mañanas, el corre corre para llegar, el estrés de cumplir, sin exagerar. Los que salen, por favor, llevar todos los implementos de seguridad, cumplir las normas de transito y buscar rutas seguras y reconocidas.

La bici, ese juguete que recibimos de pequeños, es ahora la bendición para transportarse a diario, para hacer ejercicio y ayudar a controlar enfermedades, como la diabetes.

Entre menos es más, ligeros para vivir y libres para disfrutar la existencia

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Hay modelos de modelos de existencia. Cada lugar del mundo y sus habitantes lo entienden diferente, algunos se manifiestan más desde lo espiritual enmarcado en una creencia religiosa o filosófica, otros por el contrario se entienden desde las manifestaciones de la naturaleza, de lo que ven a su alrededor, sea mucho o sea poco de tal manera que la razón de todo está en ese escenario. Otros hacen mezclas agregando un factor de uso y desperdicio enmarcado en cuantas cosas pueden tener.

¿Quienes pueden entender mejor la existencia bajo estos parámetros? Los materialistas solo ven su éxito a través de las cosas que le ofrece un mercado que nunca termina de invitar a la compra, medio uso o destrucción del producto y su descarte en montañas de lo que denominamos basura, que a la final es un un inmenso desperdicio de materiales que hemos extraído de la naturaleza, a costa del equilibrio de la misma y su deterioro progresivo y acelerado.

Algunos argumentaran que es el producto normal de las sociedades en la historia humana, resultado de la tecnología que hemos inventado para hacer la vida más cómoda, eficiente y así aprovechar los descubrimientos y desarrollos que se dan en cada época. Lo interesante aquí es el horizonte que le hemos puesto a la vida y lo que ella significa en los escasos ochenta o noventa años de existencia promedio que tienen los humanos en estos tiempos.

Tener, usar y botar es una constante que se representa en montañas de cosas que adquirimos con gran esfuerzo y que luego ya no sabemos que hacer con ellas, y en muchos casos con el tiempo nos preguntamos y cómo para qué adquirí esto o aquello que nunca use y estuvo guardado en un rincón ocupando espacio y haciendo mugre.

La sociedad de consumo nos propone todo el tiempo gastarnos la existencia dándole gusto a los reclamos publicitarios, forma de vida que le enseñamos a nuestros hijos llenándolos de cuenta cosa se nos pase por delante, tecnología digital, juguetería descartable, montones de fichas que van terminando en la caneca de basura y ni siquiera de forma organizada, en el fondo es el acondicionamiento a gastar, tener, botar con la gravedad que no les enseñanos el costo real de vivir y consumir de esa forma.

Hay grupos de personas que se han dado cuenta de esta manera absurda de vivir. Algunos se niegan a consumir, no más compras, se vive con lo indispensable. Otros promueven racionalizar los gastos y las adquisiciones, entre menos es más y menos tecnología para ser más humanos. Tener auto ya no es indispensable, aún en países como los USA donde todo esta diseñado para obligarte a tener por lo menos uno.

Esta generación de adultos jóvenes ya no quieren comprar vivienda, entienden que es una deuda interminable y que la casa o apartamento de sus padres está bien para ellos, aunque eso signifique acompañar a los viejos y no mandarlos a un geriátrico que se pagará con la venta de la propiedad.

Ya no consideran el auto como una inversión, es un gasto y no es tan deseable, finalmente puedo trabajar en casa estando contratado por una empresa real. Y la soltería es una decisión más frecuente, formar familia ya no es tan atractivo porque relacionarse sentimentalmente con otra persona dejó de ser amable, hoy el romanticismo y la coquetería se puede volver un tema legal por acoso, todo cambia.

Mientras sucede esto en todo el mundo, las potencias y sus gobiernos buscan desesperadamente volver a los tiempos del consumo, del desperdicio, de vivir de la apariencia, de la moda, de la marca, de mover la economía a través del gasto y del “trabajo duro” para pagar las deudas.
Todo cambia, y lo que hoy aspiran es a tener una vida más tranquila, a ser dueños de su tiempo y sus actividades, de tener lo indispensable y hacerlo durar lo que más se pueda y cuando se averiá se busca arreglarlo, aún la tecnología que de suyo es fabricada con el sello de la obsolescencia programada, pero siempre hay un camino posible para arreglarla. Confían en lo que saben hacer y lo que han estudiado y siguen estudiando, ya no en las facultades o famosos centros de estudio. Esta generación sabe aprender desde las plataformas.

Algunos ya están en caminos espirituales y filosóficos que los alejan del mundo del consumo, de la riqueza material que nos deja exhaustos cada día para pagarla. Prefieren la sencillez, el minimalismo, el deporte recreativo, la caminata diaria, el ciclismo y no la moda del gimnasio costosa y arrogante. Tener no es la meta, vivir, sentir la existencia y la libertad que conlleva esa manera de aprovechar el tiempo de la existencia conociendo personas, compartiendo tiempo, presencia y amistad.

Cuando se suba a su vieja bici, la de siempre y que usted se ha tomado la molestia de limpiar y lubricar, y ruede unas cuantas horas, ojalá por rutas tranquilas de buen paisaje, se dará cuenta que no se necesita mucho para ser feliz, y que entre menos lastre tenga en su vida y en su vivienda, la existencia será más amable, con significado y con apertura a los demás, en definitiva una existencia más humana y más libre.

A la larga un mal negocio que no disfrutamos

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Ciudades de alta población, de crecimiento constante de vehículos y motos, saturación en las pocas vías que existen, siempre insuficientes.

En ciudades caoticas como Bogotá, tener un auto particular es un mal negocio. Los impuestos son muy altos, además del seguro, la revisión técnica anual, el pico y placa y en general es un drama circular en una ciudad en constante construcción con obras que duran años, a diferencia de otras latitudes donde se construyen autopistas en semanas.

Vamos por partes. Bogotá es una metrópolis con más de 8 millones de habitantes. La ciudad está ubicada en una gran sabana, en el centro del país, a 2.600 metros de altura. El área total del distrito capital asciende a 1.776 km2 de los cuales 478 km2 corresponden a la zona urbana, es decir el 27%. Si bien hay indices de contaminación, la cordillera permite que fluyan corrientes de vientos suaves que mueven el aire contaminado, aún así, la gran cantidad de automotores ensucian el aire de la ciudad. Se calculan algo más de 2.68 millones de vehículos automotores, según el Registro Único Nacional de Tránsito de hace dos años, indudablemente el número de vehículos se ha incremetado, especialmente el de motcicletas que se ha convertido en el medio de trabajo de una gran parte de la población de medios recursos económicos.

Por su altura, en la ciudad el aire también se limpia por la lluvias que se presentan con mayor o menor intensidad en diferentes meses del año, y claro, dependemos también de los fenómenos de La Niña y El Niño, que alteran de forma profunda las epocas de precipitaciones y las de sequía. Es un territorio verde, pero saturado de cemento y ladrillos. Cada vez más se contruye en forma vertical, especialmente en vivienda, con edificios de más de quince pisos concentrando la población, los servicios y las rutas de movilidad y transporte, que en la realidad nunca son suficientes.

Con este panorama muy general, movilizarse en esta ciudad es muy problemático. Las distancias que aparentemente no son tan grandes, se vuelven imposibles por los embotellamientos causados principalmente por la construcción o remodelación de vías. Intersecciones semaforizadas que relentizan la circulación, ausencia de paso niveles que podrían ser la solución para una gran cantidad de intersecciones, o la semaforización en viaductos que parecerian un castigo real para los conductores. Así que el tiempo es muy relativo en Bogotá cuando hablamos de movilidad en vehículo particular.

La prolifereación de motocicletas y de ciclistas irresponsables, hacen de las vías un escenario de acróbatas que zig zaguean entre los carros. No importa que tan potente sea la moto, no existen barreras para llegar primero al semaforo y arrancar como si etuvieran en una autódromo. En esos ambotellamientos las motos son protagonistas de los daños en las carrocerias de los autos, y tan siquiera llamarle la atención al motociclista, o moteros como ellos mismos se nombran, es buscarse un serio problema que puede tener rasgos de violencia peligrosa, porque ya no es un motero, se aglomeran varios y usted ya es victima de cualquier nivel de violencia.

El asunto no termina ahí. Estacionar en la ciudad es un dolor de cabeza y si lo hace en las calles secundarias, corre el riesgo real de perder su vehículo o encontrarlo vandalizado. Hay que buscar estacionamiento, en el caso de los Centros Comerciales es muy costoso. La tarifa máxima para estacionamientos fuera de vía se actualiza con base en el incremento del IPC, el Salario Mínimo Mensual Legal Vigente del año en cuerso, así como en estimaciones de la variación del precio del suelo, es decir es más costoso según el estrato donde se ubique el estacionamiento.

Los estratos en Colombia es una clasificación desde 1 hasta 6 que se establece, entre otras cosas, por las características físicas y externas de la construcción, como el valor del metro cuadrado, indicadores socioeconómicos del sector, entre otras. La asignación del estrato está a cargo de la administración local de cada ciudad. Así el uno representa pobreza y precariedad y el sexto riqueza y abundancia. Si estaciona en un parqueadero de estrato tres, va a ser mas económico que uno de estrato seis. De todas formas, en los Centros Comerciales siempre será costoso.

Más aún si usted va de visita al apartamento de un relacionado, el estacionamiento de visitantes tiene costo, y dependiendo del estrato la tarifa será más o menos onerosa, y así igual con las motocicletas. Y si se queda en la calle, de seguro a alguien usted le pagará algo. El tema es tan complicado que si va a un parque distrital, por ejemplo el Simón Bolivar, la tarifa del estacionamiento, sea por una hora o por varias horas superará con creces los ventemil pesos, y no hay diferencia por tiempo de uso. Ir a los parques distritales con auto es costoso y problemático.

Gracias a politicas de electrificación de la movilidad, en los Centros Comerciales han colocado el servicio de electrolineras, pero tiene un pequeño problema, no solo paga el servicio de recarga de sus baterias, tambien el tiempo de permanencia en los espacios del Centro Comercial. Y si la recarga dura tres o más horas, ya sabe que su bolsillo se va a resentir. A diferencia de los vehículos motorizados con carburantes, los electricos no tienen pico y placa, que a la final es una restricción al uso de un bien que ha tocado pagar, todo esto por la falta de vías, niveles de congestión y en general por ciudades que no crecen en su malla víal.

¿Cuál es la mejor solución para movilizarse en una ciudad como Bogotá? Indudablemente caminar o bicicleta, esta última si se usa con responsabilidad y respeto a las normas de tránsito y convivencia en las ciclorrutas. Ahora bien, ciertamente hay grupos poblacionales que atraviesan lieralmente la ciudad de un extremoa otro por temas laborales, escolaridad y otras necesidades, el transporte público masivo debería ser la respuesta. Transmilenio será tema de otro escrito en BiciUrba. En líneas generales nos movemos en sectores muy determinados, cuando compramos vivienda o se alquila, siempre se busca que quede cerca del trabajo y de los centros educativos. Requerimos entornos que sean facilitadores de nuestra vida. Claro hay excepciones, diriamos que el tema financiero determina el lugar de habitación, pero buscamos cierta comodidad.

Si ustede se mueve en un circuito de veinte kilometros o menos, lo mejor es la bicicleta, y si es plegable la puede guardar más facilmente. No paga impuestos, no SOAT, no inspección técnica, no pico y placa, si usa las ciclorrutas de forma adecuada estará la mayor parte del tiempo lejos de los autos y además ayudará a que la ciudad invierta más en estas vías ambientalmente más sanas.

Las grandes urbes tienen estos problemas, precisamente por su dimensión, crecimiento poblacional, costos, seguridad y en general por sus sistemas de sobrevivencia en ambientes saturados, altamente contaminadores y destructores del medio ambiente. A la final son un espejismo costoso, que no disfrutamos porque hay que estar buscando recursos económicos para pagar la vida que se nos va diariamente simplemente sobreviviendo. En ellas todo se paga y cada vez más costosas, los autos hacen parte de ese espejismo.

Eficientes, justas y a la medida, así son las bicicletas

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Para todos los gustos y disciplinas deportivas, las bicis están ahí.

Cuando decide rodar y hacer de la bici una compañera inseparable, hay que revisar un poco este maravilloso invento de 1885 que ha evolucionado hasta lograr máquinas estupendas y diseñadas para diferentes formas de uso. Recreativas y de competencia, en calle, pista o campo traviesa, para todos los gustos, desde lo más tranquilos hasta los más riesgosos, siempre esta ahí para llevarnos a donde queremos y podemos.

Las usamos para ser más rápidos individual o por equipos en pistas ovales, para largos trayectos entre valles y montañas en competencias por equipos, competencias de explosión física en trayectos de pistas como la BMX, el ciclocrós donde no solo se requieren piernas, también determinación y coraje, así las cosas determinar la bici apropiada ya no es tan fácil.

Hay que tener presente su estatura, porque la bici al igual que los zapatos deben ser cómodos, de su talla, aquí no es que sean solo bonitos o de moda, aquí es un tema de ajuste a tu cuerpo. Una bici que le quede pequeña es incomoda, daña las articulaciones de las piernas y cadera y es un desperdicio de energía. Si esta en la talla adecuada las piernas, rodillas y la articulación de la cadera se lo agradecerá, además de los brazos que estarán en una posición más natural y la energía no se desperdicia, se aplica de forma adecuada a todo el sistema de pedaleo.

Así las bicis de competición en ruta se destacan por su ligereza y eficiencia en asfalto, son particularmente livianas para facilitar ascensos, de estructura perfilada para minimizar la resistencia al viento en los trayectos planos. Si el tema es competir en pista el cuadro es altamente aerodinámicos y manillares con acoples para que el ciclista adopte una postura casi horizontal. No intente llevarla a la carretera, se fatigará más rápido por la forma como va sobre la bici.

En la pista de competencia se usan las de piñón fijo, no tienen frenos y siempre debe pedalear, aún muy suave para no caerse. Tienen el eje del pedalier más alto para no rozar el suelo en las curvas inclinadas del velódromo. Son muy especializadas y no son para la calle o el parque.

Si lo suyo es la aventura las bici de montaña MTB, o las de cross-country XC son muy ligeras y por los impactos del terreno en toda la estructura pueden ser rígidas con solo suspensión delantera o de doble suspensión con recorrido corto de 100-120mm. Si le gusta la modalidad enduro debe llevar doble suspensión con mayor recorrido de150-170mm para absorber grandes impactos en bajadas técnicas.

Si usted hace parte de los más atrevidos y le gusta la adrenalina en sus máximos registros lo suyo es la modalidad Downhill, donde el peso y la robustez, con suspensiones de largo recorrido (200mm) y geometrías pensadas exclusivamente para bajar, son la norma. Aquí además de la bici la ropa debe ser adecuada para protección al máximo por caídas, impactos y rodadas sobre el terreno, casco con protección total, especialmente la mandíbula, guantes, botas, en fin, la protección es alta porque el riesgo de ésta práctica también lo es.

Quedan otras modalidades con bicis construidas para tal fin como las de BMX, ciclocrós, y las híbridas, esta últimas son bastante comunes y sirven para rodar en carreteras, en terrenos destapados y se caracterizan por sus llantas de taco. Si quiere hacer espectáculo en el parque en las pistas de saltos y rampas las de trial son las indicadas, son muy pequeñas, con cuadros reforzados y sin sillín, diseñadas para saltar y mantener el equilibrio sobre obstáculos.

Cuando decida adquirir a sus compañera considere el uso y el material adecuado en su construcción, que ciertamente influirá directamente en costos.

Para ciclismo de ruta y pista se usa la fibra de carbono y es el estándar en alta competición por su excelente relación rigidez-peso. Permite absorber vibraciones del asfalto sin perder eficiencia en el pedaleo. En las gamas medias el aluminio esta presente favoreciendo la rigidez del marco aunque se siente más las vibraciones, pero es más económico.

Para el ciclismo de montaña el aluminio es el preferido por su durabilidad y resistencia a impactos accidentales con rocas. También esta la estructura en carbono por máxima ligereza. Algunas opciones están construidas en titanio y son virtualmente indestructible, ligero y con una flexibilidad natural que mejora la comodidad en baches.

En BMX la mezcla de acero cromo-molibdeno esencial en Freestyle por su capacidad para soportar grandes tensiones y caídas sin romperse y en la modalidad BMX Race el aluminio permite mayor aceleración en el arranque y durante la competencia en pista.

Como se puede observar la adquisición de la bici no solo es dinero y pinta, es importante determinar su uso, la edad del usuario y su estado físico en general. Si quiere hacer recorridos largos, cortos, en ciudad, parques, carreteras, o de aventura, todo depende de lo que busque y del presupuesto. Lo importante es la comodidad, eficiencia en el pedaleo, resistencia del material y mantener en buen estado su compañera de aventuras para que pueda disfrutar por largo tiempo de esta actividad física que nos hace sentir sanos en todo nuestro organismo.

Sea cual fuere su uso, recuerde siempre llevar casco, guantes, anteojos de seguridad, ropa adecuada, hidratación y cumplir con las normas de transito y la buena convivencia en las ciclorrutas, todos somos responsables de todos.

La bici también incluye a la tercera edad

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Ser adulto mayor no significa quedarse quieto, es hacer deporte con prudencia y adecuado a esa edad, la idea es divertirse y mover el cuerpo.

Las personas mayores, especialmente de ciudad, encuentran en su jubilación tiempo de sobre, lo cual para muchos es un problema, porque desde muy jóvenes su vida ha transcurrido en una constante carrera contra el tiempo, el mundo laboral exigente y sin tregua no permite aprender a relajarnos y disfrutar la existencia. Así las cosas, aprender a disfrutar el tiempo es cuestión de salud mental y física.

Muchos dedican el tiempo a los nietos, si los hay, algunos a animales de compañía, que en la mayoría de los casos se vuelven un problema con canes hiperactivos y destrozadores de cuanta cosa encuentran en casa. Otros prefieren la vida social o por lo menos sentirse rodeados de otras personas en los Centros Comerciales, sus compras casi siempre será un café y un producto de panadería.

Hay otros que se buscan mantenerse activos en los gimnasios, pero allí se corren muchos peligros al no saber hacer ejercicio adecuado, y piensan que las pesas es el mejor medio para ganar masa muscular, tan importante en la tercera edad, pero son un riesgo si no se tiene ni idea de su uso deportivo. Siempre existirá la posibilidad de un accidente serio si no hay instructores conocedores de las necesidades físicas de los mayores.

Quizás uno de los grupos más interesantes son los que se dedican al ciclismo, bien urbano o rural. Y más cuando se vive en ciudades pequeñas donde hay ciclorrutas, parques cómodos o rutas llenas de paisajes, buen aire, climas suaves y sitios donde detenerse para interactuar con otras personas, estos realmente son unos suertudos.

Los circuitos pueden demorar de una a tres horas, pedaleando la mayor parte, ejercitando piernas, cadera, brazos, sistema cardio y pulmonar, los sentidos del oído y la vista. Junto a ello el equilibrio, la habilidad en los movimientos, la agilidad mental y en general pone en juego todo su cuerpo en un ejercicio que genera inmensa alegría y placer. Eso si, deben ser prudentes, no exagerar y cumplir con las normas de transito en cualquier ruta que se use.

Y cómo es la bicicleta ideal para estas jornadas diarias de rutas sencillas, en pavimento, cemento o en carretables, veamos…

La característica más importante es la de tener un cuadro de «Paso Bajo», no tiene el tubo superior horizontal, lo que permite subir y bajar de la bicicleta sin tener que levantar mucho la pierna, evitando problemas de equilibrio o cadera. A diferencia de las otras bicis se busca que el ciclista pedalee con la espalda totalmente recta. Esto reduce la tensión en las lumbares, el cuello y las muñecas, además de ofrecer una mejor visibilidad del entorno y evitar accidentes.

Con la llegada de los años vamos perdiendo masa en la zona del perineo, por eso es muy importante usar un sillín ancho y con gel, para minimizar molestias en rodajes largos. También puede usar la badana, que es la pantaloneta que lleva almohadillas internas que protege la zona perineal. Debe ser de espuma de alta densidad o gel. Las mejores tienen propiedades antibacterianas y de secado rápido para evitar infecciones y rozaduras. Existen badanas específicas para hombres y mujeres, adaptadas a la anatomía de los isquiones de cada uno. Se sugiere usarla sin ropa interior ya que las costuras de los calzoncillos o bragas causan rozaduras graves y acumulan humedad.

Si va hacer el ejercicio diariamente es mejor usar ropa deportiva de ciclista, le ayudará con los cambios de clima, algunas son impermeables, en general manejan muy bien la temperatura y el sudor, además que le da un tono de elegancia muy especial. Y recuerde guantes que cubran la totalidad de la mano, casco de calidad y anteojos de seguridad para proteger sus ojos, si usa anteojos por receta busque con el tiempo una montura que se ajuste mejor, que no se le vayan a caer en plena ruta.

Su bicicleta debe tener un manubrio alto que se acerque al cuerpo para que los brazos vayan relajados, típico de las bicis denominadas playeras. Busque que tenga suspensión delantera lo que le facilitará el rodaje. Cambios, los hay internos de muy buena calidad o los clásicos de siete piñones y tres platos con controles en el manubrio. Agréguele frenos de disco, especialmente hidráulicos por su suavidad al operarlos cuando ya tenemos problemas de artritis o pérdida de fuerza en las manos.

Hay otros accesorios que pasamos por alto, pero que son muy importantes, como el soporte para estacionar la bici en cualquier espacio, las luces tipo led de carga con adaptador de celular y que ayuda a que seamos visibles en la ruta, la cubre cadena y guadabarros para evitar ensuciar la ropa, y pueden ser de plástico, bastante ligeros y discretos.

Un detalle que no puede faltar la caramañola, el recipiente diseñado específicamente para que los ciclistas transporten líquidos y se hidraten sin detener la marcha, a diferencia de una botella convencional que requiere detenerse para abrirla. Más que refrescos ricos en azucares, el agua con una pizca de sal marina es compañera ideal en el recorrido.

Los adultos mayores no deben excluir hacer ejercicio y más cuando se cruza la frontera de los setenta años, lo importante es que se sienta bien, no exagerar porque va en contra de nuestro organismo, es un deporte recreativo, no de competencia, busque las mejores rutas por seguridad y paisajismo. Hidratarse es la regla, comer bien y sano, hay frutas que le van ayudar a mantener la energía y la proteína, especialmente de los huevos, le van ayudar a sus músculos de forma determinante.

Ahora bien, si la bici es solo un recuerdo de su niñez, comience por caminar, con buenas zapatillas deportivas, ropa adecuada e hidratarse, hasta que sus piernas vuelva a estar en mejor tono.

Una promesa que se cumple, aunque depende de ti

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Nuestra compañera de toda la vida: la bicicleta

Todas las promesas se cumplen y más cuando ponemos interés verdadero, algunas son más complicadas que otras, hasta aburridas, otras por el contrario estan con nosotros desde pequeños y nos proporcionan alegría, recreación y crecimiento interior y físico.

Lo podemos tomar de por vida o en las etapas de la misma, según nuestras necesidades y expectativas. Esa actividad que nos acompaña siempre es el uso de la bicicleta. Quién de chico no recibió una bici con rueditas laterales, o un triciclo. Hoy se reciben caminadores tipo bicicleta y sin rueditas laterales, de material ligero son ideales para los chiquillos que comienzan a caminar, en fin, siempre han estado desde nuestros primeros años de vida.

Con el tiempo encontramos independencia de adolecente y la posibilidad de compartir con otros contemporaneos para hacer recorridos y vivir aventuras. En el mejor de los escenarios nos hacemos parte de clubes de ciclismo. Para algunos se convierte en más que un elemento de movilidad e incursionan en el deporte seriuo de las bielas. Para muchos es un medio de diversión , de salir y explorar el mundo.

Con el tiempo y dependiendo de la cidad o población en donde nos ubiquemos la vamos dejando de lado, quedan archivadas por varios años, hasta que nos damos cuenta que es el medio de transporte más económico, ecológico y rápido para movernos en la ciudad. Ya los años nos enseña que debemos andar con cuidado porque las ciclorrutas estan concurridas y rodar en las calles implica andar con cuidado, con buenas luces y reflectivos, y de manera especial entender que nuestra seguridad depende de nosotros mismos y de cumplir las normas de circulación en las vías.

Ya jubilados encontramos de nuevo esa promesa de alegría, salud y sentirnos vivos. Es entonces que entendemos que vivir en ciudades pequeñas es una bendición, organizadas, con parques deliciosos y rutas que nos llevan a hacer el ejercicio más práctico, eficiente y que nos trae salud y bienestar, y así el rodar cada día unas dos horas, y el reto es uno mismo. Aquí la competencia es de yo con yo, qué tanto quieres recorrer, en qué tipo de topografía y si, tambien es un medio para socializar, tanto con personas como con grupos de las mismas.

Ya no hay afanes, solo sentirse vivo, apreciar que tu cuerpo funciona, que te ayuda a sentirte vivo y que tienes la oportunidad de mantener la vida, la serenidad y el buen genio, finalmente en la ruta se van todos los demonios, porque te seientes vivo y sano. Después del recorrido siempre hay ocasión para conversar con otros de tu edad que están en las mismas, sientiendo que estamos vivos, que tenemos energía en nuestro cuerpo, que nuestra mente funciona al cien por ciento.

Con el tiempo, la dedicación , el cuidado y responsabilidad en la ruta, nos damos cuenta que ya no necesitamos tantas citas al médico, que estamos mejor de ánimo, que bajamos los malos indices de la glicemia, del reumatismo, de un sistema digestivo complicado, de olvidos, afinamos los sentidos de la vista, el oido y mejoramos el equilibrio y la agilidad de los movimientos. Es cierto, no volvemos a ser adolecentes, pero sentimos que nuestro organismo funciona mejor, nuestra mente está más despierta y nos sentimos alegres.

Es una promesa que depende de cada uno y nunca es tarde para sacar del olvido la bici, o adquirir una nueva, eso si, nada de super bicicletas, una sencilla, cómoda, con buen sillin, ropa adecuada, siete cambios, tres platos, suspensión, equipo de luces, caramañola, el agua es fundamental, buenos zapatos deportivos, anteojos, casco y guantes. Una ruta que recorras a diario, ojala con algunas inclinaciones en el terreno para que la ruta sea divertida, y recordar siempre que el reto es con uno mismo, sin afanes, solo disfrutando el usar la bici, y volver a recibir ese regalo de vida que nos dieron cuando eramos chiquillos, una herencia de vida, alegría y salud.

El placer de pedalear

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El Dique de Ullun, en San Juan-Argentina. Una de las metas del ciclismo de turismo y aficionado.

Rodar por una ciclorruta permanente, rodeado de árboles y montañas gigantescas, y lograr un premio de montaña que te lleva a un dique donde el espejo de agua contrasta con lo agreste de la montañas de la precordillera de Los Andes, todo esto en San Juan, Argentina.

Ciudad de algo más de medio millón de habitantes, que han encontrado en el deporte competitivo y no competitivo una forma de disfrutar la vida. Ciudad de estaciones, siempre tiene ciclistas o corredores que te sorprenden, dedicados a tener un buen estado físico, salud y bienestar a través del deporte como un medio de distracción.

Existen toda clase de clubes de aficionados, para jóvenes, y los no tan jóvenes, tanto ellas como ellos, aquí la práctica deportiva es para todos. Aún se pueden ver diferencias económicas de hermosas bicicletas de alto rendicmiento, a las simples , prácticas y modestas, todas transitan con el entusiasmo de sus usuarios. Para el turistas es una posibilidad de hacer recorridos muy atractivos, sin que por ello tenga que exhibirun estado físico envidiable, lejos de eso. Finalmente cada uno va a su ritmo y la competencia es con uno mismo.

Hay varidad de recorridos, algunos de alta exigencia haciendo trial por la montaña, lo que exigue cierto nivel de fuerza, habilidad y respuesta del cuerpo, si bien las rutas son trazados ya reconocidos, de igual forma requiere habilidad. Si no se quiere complicar la vida, puede transitar por la ciclorruta o en las mismas carreteras, donde es habitual ver a grupos de diversa afición rodar diariamente.

Otro encanto de esta ciudad del norte argentino, es el recorrido tanto trotando como caminando, aprovechando en visitar viñedos, algunos con excelentes restaurantes, o recorridos guiados en bici por más de uno de estos oaisis de viñedos, finalmente esta zona es semidesertica, y el agua provienen en su mayoria de las nieves y glaciales que se forman en la estación de invierno sobre la cordillera de los Andes.

Y hablando de bicicletas, en esta ciudad se pueden conseguir verdaderas joyas, lo más reciente en tecnología ciclistica esta aquí. Marcos, piñonería, platos, suspensiones, en fin, todo lo que un ciclista aficionado pueda soñar. Y lo mejor son los niveles de seguridad en la ruta, y claro, usted nunca va solo, si bien es parte de un grupo o club, en la ruta se puede unir y hacer algo estupendo, socializar y compartir una afición con conocedores.

Tierras de alta montañas, de estaciones, desiertos y valles fertiles, San Juan es un buen lugar para unas vacaciones dedicado a ejercitar el cuerpo de la mejor forma, en bicicleta.

El Deshielo de los Glaciares: Una Amenaza Global para el Agua y las Comunidades

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Muchos glaciares en el mundo retrocenden en un proceso irreversible.

Junto con las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, los glaciares concentran cerca del 70% de las reservas mundiales de agua dulce, desempeñando un papel crucial en el equilibrio del sistema hídrico global. Estos gigantes de hielo, en su mayoría estables en climas fríos, se han convertido en indicadores del cambio climático, ya que tienden a mantener su tamaño en condiciones climáticas estables. Sin embargo, la acelerada crisis climática ha puesto en peligro su existencia, y con ello, la estabilidad de ecosistemas y comunidades enteras.

El aumento de las temperaturas, producto del calentamiento global inducido por actividades humanas, está acelerando el derretimiento de los glaciares a un ritmo de alarma. Según informes recientes, los glaciares en regiones como Escandinavia, el archipiélago noruego de Svalbard y el norte de Asia experimentaron la mayor pérdida de masa glaciar registrada en la historia durante el año pasado. En la cordillera del Hindu Kush, que se extiende desde Afganistán hasta Pakistán, la vida de más de 120 millones de personas depende del agua proveniente de estos glaciares. Esta región, apodada el «tercer polo» por sus vastos recursos hídricos, está viendo cómo sus glaciares se desvanecen rápidamente.

Deshielos Sin Precedentes

El retroceso del glaciar se ha intensificado en los últimos años. En cinco de los últimos seis años, se ha registrado el deshielo más rápido de la historia, y entre 2022 y 2024 se produjo la mayor pérdida trienal de masa glaciar documentada. Ninguna región está a salvo. En los glaciares tropicales de Perú, por ejemplo, se ha registrado un retroceso del 40%, mientras que en Europa central casi el 40% del hielo restante ya ha desaparecido. De continuar esta tendencia, se estima que los glaciares de los Alpes no sobrevivirán este siglo.

El Servicio Mundial de Monitoreo de Glaciares (WGMS) calcula que, desde 1975, los glaciares (excluyendo las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida) han perdido más de 9.000 billones de toneladas de masa. En términos anuales, el mundo ha perdido una media de 273.000 millones de toneladas de hielo desde el año 2000, lo que equivale a la cantidad de agua consumida por toda la población mundial durante 30 años. Este fenómeno no solo amenaza el suministro de agua dulce, sino que también tiene implicaciones graves para el nivel del mar.

Impacto en el Nivel del Mar y la Economía Global

El deshielo de los glaciares contribuye directamente al aumento del nivel del mar, que sube aproximadamente un milímetro por año. Aunque esta cifra puede parecer pequeña, cada milímetro adicional puede abarcar entre 200.000 y 300.000 personas. Las consecuencias de este aumento son vastas: las inundaciones afectarán las zonas costeras, desplazando a millones de personas y alterando comunidades enteras.

Además, el desastre desencadena una serie de fenómenos meteorológicos extremos, como aluviones y deslaves, capaces de destruir infraestructuras vitales y sumergir pueblos enteros. Por otro lado, la pérdida de glaciares en áreas como Perú, donde estas masas de hielo han sido veneradas como fuentes de vida y agua por las comunidades indígenas durante milenios, también plantea graves riesgos sociales y culturales.

Los Glaciares Tropicales: Un Caso Especial

En el caso de los glaciares tropicales, los cuales se encuentran a gran altitud en regiones cercanas al ecuador, como la cordillera de los Andes, el retroceso es especialmente dramático. Perú, que alberga más del 70% de los glaciares tropicales del mundo, enfrenta una pérdida masiva de estos recursos. En las últimas décadas, los glaciares peruanos han retrocedido un 40%. Según las proyecciones, si las temperaturas globales aumentan en 1,5 grados Celsius para 2100, más de la mitad de los glaciares del país podrían desaparecer. En un escenario pesimista, con un aumento de entre 4 y 5 grados Celsius, solo quedaría entre el 1% y el 5% de estos glaciares al final del siglo.

En Colombia, los glaciares también están experimentando un retroceso alarmante, que pone en riesgo los recursos hídricos de diversas regiones. Colombia alberga varios glaciares, principalmente en las altas cumbres de los Andes, como los ubicados en el Parque Nacional Natural de Los Nevados, el Nevado del Ruiz, el Nevado del Huila y el Nevado de Santa Isabel. Estos glaciares son fundamentales para el suministro de agua en las regiones circundantes, tanto para las comunidades rurales como para las ciudades cercanas, que dependen de estos sistemas para su abastecimiento de agua potable y riego agrícola.

El deshielo en Colombia es particularmente preocupante, ya que muchos de estos glaciares han perdido más de la mitad de su masa en los últimos 30 años. Según estudios realizados por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), la desaparición de los glaciares afectará gravemente a las cuencas hidrográficas que abastecen a millas de personas. Las comunidades que dependen de estos recursos se enfrentarán a una escasez de agua, lo que aumentará los riesgos de sequías y afectará la agricultura, además de poner en peligro los ecosistemas locales que dependen de estos cuerpos de agua.

La Necesidad de un Cambio de Paradigma en la Gestión del Agua

El deshielo de los glaciares plantea un desafío insuperable para las estrategias actuales de gestión del agua. Las soluciones tradicionales, como la construcción de embalses o el almacenamiento de lluvias, no serán suficientes para suplir la falta de agua dulce cuando los glaciares desaparezcan. Es necesario replantear nuestra manera de abordar los recursos hídricos, moviéndonos hacia una gestión más eficiente y centrada en la reducción de pérdidas.

Además, el cambio de paradigma debe incluir la adopción de nuevas tecnologías que permitan optimizar el uso del agua y que sean socialmente aceptadas por las comunidades. En muchas regiones, la resistencia a las nuevas tecnologías ha impedido su implementación efectiva, lo que ha resultado en grandes pérdidas de agua en infraestructuras ineficientes.

Mirando al Futuro: Conciencia y Acción Urgente

El futuro de los glaciares es incierto, y no existe tecnología actual que pueda detener su derretimiento. La inercia del proceso significa que, incluso si se lograra detener el calentamiento global hoy mismo, el deshielo continuará durante varias décadas. Lo que hagamos ahora impactará en las próximas generaciones, por lo que es urgente que los gobiernos y la sociedad civil tomen conciencia de la crisis que estamos viviendo.

Es fundamental que se promueva una mayor comprensión de los glaciares, no solo como una fuente de agua, sino también como indicadores del cambio climático y potenciales focos de peligro. La concienciación sobre este tema es clave para exigir a los responsables políticos que actúen con rapidez y con un enfoque adaptado a las realidades locales de cada región.

Fuente: Organización Meteorológica Mundial

Las trampas de la geopolitica actual

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Donald Trump suspendió la ayuda militar a Ucrania, buscando presionar para que acepte las negociaciones de paz con Rusia y la explotación de los minerales del país europeo.

No basta las buenas voluntades y la búsqueda de la paz para hacer del mundo un mejor lugar para habitar y desarrollar la vida, no solo de los seres humanos, la vida en general. El poder demuestra una vez más que en el sistema en el que compartimos el día a día, lo único que realmente importa es alimentar el poder, el costo efectivo a la final no importa, simplemente son seres humanos de vidas desdichadas y los recursos naturales son eso: recursos a explotar hasta más no poder.

Son variadas las voces que claman a este sistema de sociedad y economía que hemos desarrollado en el transcurrir de los siglos. Esto que vivimos ya se había sentido con todo su poder, basta pensar en los colonialismos europeos en todo el planeta. Hoy el sello esta en USA, sello que determina quien vive y quien no, ademas de organizar todo a favor del poder que preside Trump, quien es producto de esa vida que arrasa con todo, que lo justifica y que busca explotar lo que pueda en beneficio propio.

Hay varias publicaciones que relatan la vida de los Trump y como construyeron su imperio de la construcción y no precisamente se han caracterizado por su transparencia y pulcritud en los negocios. La reseña que se publica de la obra de su sobrina Mary L. Trump, psicóloga clínica e hija del hermano mayor del presidente de Estados Unidos, «firma estas memorias en las que expone la oscura historia de su familia para explicar cómo su tío se convirtió en el hombre que ahora amenaza la salud, el tejido social y la seguridad económica mundial. «Siempre demasiado y nunca suficiente. Cómo mi familia creó al hombre más peligroso del mundo» describe los traumas, las relaciones destructivas y cómo la trágica combinación de abandono y abusos forjaron al hombre que hoy ocupa el Despacho Oval. Además, explica sin tapujos la extraña y nociva relación entre Fred Trump y sus dos hijos mayores, Fred Jr y Donald. Como testigo de primera mano de innumerables comidas e interacciones familiares, Mary aporta un ingenio incisivo y un humor inesperado a los a veces sombríos y a menudo frustrantes eventos familiares. En las casi trescientas páginas del libro, Mary narra todo con detalle, desde la posición central de su tío Donald en la familia hasta las frecuentes lesiones y enfermedades de su abuela, o la terrible manera en la que Donald, el hijo predilecto de Fred Trump, lo menospreció cuando empezaba a sucumbir al Alzheimer».

Y esta una de tantas otras obras al tema Trump, que en la realidad cuando se leen con atención, dejan una terrible sensación del hombre que busca dominar el mundo y volver a conducir a USA a ser protagonista de primer orden. Se queja de la perdida constante de la industria made in USA, se le olvida que la ambición de los industriales encontraron, no solo mercados, también mano de obra barata, casi esclavista por decir lo menos y se fueron de Norteamérica a conquistar el mundo. Hoy pagan el precio de considerar a los demás humanos inferiores, por decir lo menos.

La guerra económica que esta planteado es muy riesgosa, y las guerras bélicas ocupan sus intereses particulares. El show de la reunión con Zelensky muestra que acorralaron al presidente ucraniano. Es la oportunidad de Europa de volver por lo suyo, que entre otras esta muy desgastada por la idea del turismo como casi única fuente de ingresos, ya que buena parte del sector industrial jugó a lo mismo que lo hizo USA y también sufren ahora su crisis económica.

¿Qué podría suceder bajo este imperio de Trump? Quizás lo que la historia nos relata de los viejos imperios, subirá arrasando, enfrentará y propiciará cambios en gobiernos ajenos para colocar sus títeres y desconocerá todo avance, especialmente en el tema de la protección del planeta, porque en la realidad poco o nada le importa. Ser el primero, aunque se da la posibilidad planetaria de ser el último, ya que la naturaleza no responde a los emperadores ni a ningún poder humano. El planeta nos alberga pero no necesita de nosotros, y es todo lo contrario aunque los poderosos sueñen con vivir en Marte, una vez hayan destruido la Tierra, por la simple vanidad, soberbia y avaricia. Alguien podría decir que la historia se repite y que como humanidad que poco hemos avanzado.

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