La primera encíclica del pontificado de Papa León XIV, titulada Magnifica Humanitas, marca un giro histórico en la doctrina social de la Iglesia al poner en el centro del debate mundial la inteligencia artificial, el poder tecnológico y la defensa de la dignidad humana. El documento, presentado hoy oficialmente en el Vaticano, retoma el espíritu de la histórica encíclica Rerum novarum de León XIII —publicada hace 135 años durante la Revolución Industrial— para enfrentar ahora los desafíos de la revolución digital y de la automatización.
En un tono profundamente ético y social, León XIV advierte que la inteligencia artificial no es una herramienta neutral. Según el pontífice, detrás de cada algoritmo existen intereses económicos, políticos y culturales capaces de influir sobre la democracia, la información, el empleo y hasta la guerra. El Papa denuncia que el control tecnológico se concentra en pocas corporaciones y gobiernos, lo que podría derivar en nuevas formas de dominación global, desigualdad y manipulación social.
Uno de los conceptos más fuertes del documento es el llamado a “desarmar la inteligencia artificial”. Con esta expresión, León XIV rechaza el uso militar y represivo de las nuevas tecnologías, especialmente en conflictos armados, vigilancia masiva y sistemas automatizados de destrucción. La encíclica sostiene que la humanidad corre el riesgo de construir una nueva “Torre de Babel” tecnológica, donde el poder digital sustituya el diálogo, la solidaridad y la dignidad de las personas.
El texto también dedica amplios apartados a los efectos de la automatización sobre el trabajo humano. El Papa reconoce los beneficios potenciales de la IA en campos como la medicina, la educación y la investigación científica, pero alerta sobre el desplazamiento laboral, la precarización y la creación de nuevas formas de exclusión social. En ese sentido, insiste en que la tecnología debe estar al servicio del ser humano y no convertir a las personas en simples piezas de una maquinaria económica dominada por la productividad y el lucro.
Otro eje central de Magnifica Humanitas es la defensa de la verdad en la era digital. León XIV critica la desinformación, la manipulación algorítmica y la creación de realidades artificiales capaces de alterar la percepción colectiva. El pontífice expresa preocupación por el impacto de las redes sociales y de los sistemas de inteligencia artificial sobre niños y jóvenes, especialmente por la pérdida de relaciones humanas auténticas y el aislamiento emocional.
La encíclica también aborda temas históricos y morales. En uno de sus apartes más comentados, León XIV reconoce y pide perdón por el papel que tuvo el Vaticano en la legitimación histórica de la esclavitud, calificándola como una “herida en la memoria cristiana”. El Papa conecta ese pasado con nuevas formas de explotación contemporánea, incluyendo abusos laborales asociados a la industria tecnológica y minera.
Pese a sus advertencias, el documento no condena la tecnología en sí misma. Por el contrario, propone construir una “civilización del amor” donde la ciencia, la política y la economía estén orientadas al bien común, la justicia social y la paz. León XIV llama a los Estados, organismos internacionales y comunidades religiosas a establecer normas éticas globales para evitar que la inteligencia artificial profundice las desigualdades existentes.
Con Magnifica Humanitas, el Papa León XIV sitúa a la Iglesia Católica en el corazón de uno de los debates más decisivos del siglo XXI. La encíclica no solo plantea una reflexión religiosa, sino también una advertencia política y cultural sobre el futuro de la humanidad frente al avance acelerado de las tecnologías inteligentes.
«La magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos».
Una máquina que ha evolucionado de forma dramática con los años, haciéndola más rápida, económica, eficiente y con diseños cada vez más estilizados y aerodinámicos. El sonido de su motor invita a vivir o recordar emociones asociadas con la velocidad, la libertad y la potencia. Para muchos conductores resulta fascinante; para buena parte de los ciudadanos, en especial peatones y residentes urbanos, termina siendo una fuente permanente de ruido y estrés.
Por su costo relativamente asequible, la motocicleta se convirtió en la solución de transporte individual más común en muchas ciudades colombianas. El mercado de motos en Colombia mantiene un crecimiento sostenido y ya representa más del 60 % del parque automotor nacional. Cada año ingresan cientos de miles de motocicletas nuevas al país, impulsadas por la necesidad de movilidad, trabajo y bajos costos frente al automóvil.
Hasta ahí el fenómeno parece positivo. Sin embargo, el problema aparece cuando el crecimiento del número de motos no va acompañado de educación vial, control efectivo y cultura ciudadana. En las vías urbanas, muchas motocicletas se convierten en una amenaza constante para peatones, ciclistas y conductores de otros vehículos. También representan un alto riesgo para sus propios usuarios, quienes son hoy las principales víctimas de la siniestralidad vial en Colombia.
Las cifras son alarmantes. Según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), en 2024 murieron más de 5.000 motociclistas en siniestros viales en Colombia. En algunos periodos recientes, los motociclistas representaron entre el 62 % y el 64 % de todas las víctimas fatales de tránsito del país. Además, si se suman peatones y ciclistas involucrados en choques con motos, estos vehículos aparecen relacionados con cerca del 73 % de las muertes viales registradas.
El costo humano y económico es gigantesco. Los accidentes en motocicleta saturan hospitales y servicios de urgencias, generan incapacidades permanentes, afectan familias enteras y representan miles de millones de pesos en atención médica y gastos del sistema de salud. Incluso se estima que el Estado debe cubrir enormes costos derivados de motocicletas que circulan sin SOAT o con seguros vencidos.
Cada vez son más en vías atestadas
En ciudades como Bogotá, Medellín, Cali o Barranquilla, la sensación cotidiana es que muchas vías funcionan como pistas de carreras improvisadas. Exceso de velocidad, zigzagueo entre vehículos, invasión de andenes y ciclorrutas, giros prohibidos, cruces en semáforo rojo y circulación en contravía son escenas diarias. El ruido de escapes modificados convierte barrios enteros en escenarios de contaminación auditiva permanente, especialmente en noches y madrugadas.
El problema también tiene un componente cultural. Para algunos motociclistas, la potencia y el ruido del motor terminan asociados con prestigio o superioridad en la vía. Ya no basta una moto utilitaria de bajo cilindraje; el mercado impulsa modelos cada vez más potentes y veloces, aun cuando las calles urbanas colombianas no tienen condiciones adecuadas para ese tipo de conducción. La historia parece repetirse: más velocidad, más imprudencia y más accidentes.
Muchas personas llegan al motociclismo pensando que “si ya montaban bicicleta, manejar moto será sencillo”. Pero conducir una motocicleta exige habilidades, responsabilidad y formación que con frecuencia se subestiman. La situación empeora cuando estos vehículos se transforman en plataformas improvisadas de carga o transporte informal de pasajeros.
También existe una percepción creciente de descontrol frente a motocicletas sin placas visibles, alteradas o en condiciones mecánicas precarias. Aunque el país cuenta con sistemas como el Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT), la ciudadanía percibe poca capacidad de control frente a motos modificadas, sin identificación clara o involucradas constantemente en infracciones. Esto aumenta la sensación de impunidad y desorden vial.
Motos modificadas y sin placas, ¿dónde está la autoridad?
En las zonas rurales la motocicleta reemplazó hace años a caballos, mulas y bicicletas como principal medio de transporte. Allí el problema de seguridad es aún más grave: muchas personas conducen sin casco certificado, sin elementos reflectivos y sin ninguna protección mínima. En numerosos municipios es común ver familias completas movilizándose en una sola moto, incluso en carreteras destapadas o de alto riesgo.
Por eso, medidas como el Pico y Placa para motocicletas generan un debate complejo. Algunos creen que pueden aliviar la congestión, pero otros advierten que podrían producir el efecto contrario: más compra de motos por hogar, tal como ocurrió en su momento con los automóviles. Si no existe una política integral de movilidad y seguridad vial, las restricciones pueden terminar ampliando el problema en vez de resolverlo.
Y las consecuencias seguirán creciendo. Más motos implican más congestión, más accidentalidad, más costos hospitalarios, más presión sobre el SOAT y mayores gastos públicos en atención de víctimas. Mientras tanto, el mercado continúa expandiéndose con créditos fáciles, promociones agresivas y financiación accesible.
En el fondo, el problema no es únicamente la motocicleta, sino el comportamiento de una parte importante de sus usuarios. La falta de respeto por las normas, la escasa educación vial y la normalización de conductas peligrosas convierten las calles en espacios cada vez más hostiles. El motociclista imprudente no solo pone en riesgo su vida: también expone a peatones, ciclistas y demás conductores.
Mientras no exista una regulación más estricta, controles permanentes y sanciones efectivas contra la conducción peligrosa, manejar en ciudades como Bogotá seguirá siendo una experiencia agotadora y riesgosa. Si el número de motocicletas continúa creciendo sin planificación ni cultura vial, muchos ciudadanos terminarán abandonando el automóvil y refugiándose en el transporte público, la bicicleta o simplemente resignándose al caos cotidiano de las vías colombianas.
Una maravilla aplicada a infinidad de aparatos y máquinas
¿Te has puesto alguna vez a reflexionar sobre lo que es realmente una bicicleta? Hay una respuesta sencilla: es un milagro de la física y de las máquinas simples. Esta máquina de dos ruedas, aparentemente sencilla, utiliza el impulso, la fuerza y la fricción para convertir la energía humana en movimiento y llevar a los ciclistas a su destino.
El principio mecánico fundamental de la bicicleta se basa en la transmisión de fuerza mediante palancas —las bielas y los pedales— y el cambio de relación entre engranajes —los platos y piñones todo unido por una cadena—. Este sistema convierte el movimiento circular del pedaleo en movimiento lineal de avance con una altísima eficiencia mecánica.
Así de simple, es física pura. El movimiento constante es lo que nos permite sostenernos sobre ella y realizar recorridos, malabares, piruetas de toda clase, avanzar muy rápido o muy lento, escalar montañas o lanzarnos en descensos extremos y espeluznantes. Pero además, el principio del piñón, la cadena y el plato se aplica en un enorme número de aparatos mecánicos que hacen parte de nuestra cotidianidad.
El ejemplo más cercano es el de las motocicletas: sin la idea de la bicicleta probablemente no existirían como las conocemos hoy. En esencia, son bicicletas altamente modificadas, pero el principio físico es el mismo. Si una moto no se desplaza, pierde estabilidad y cae. El principio de la cadena también está presente en los motores de los vehículos, en lo que se conoce como la cadena de distribución. Incluso cuando esta se reemplaza por correas dentadas, el concepto sigue siendo idéntico: engranajes conectados para transmitir movimiento y potencia.
Ese mismo sistema puede verse en infinidad de escenarios cotidianos y reconocibles en cualquier país. Está en las escaleras mecánicas de los centros comerciales y estaciones de metro; en las bandas transportadoras de supermercados y aeropuertos, donde las maletas avanzan hasta los puntos de carga; en los ascensores industriales y montacargas de puertos y bodegas; y también en los parques de diversiones, donde montañas rusas y juegos mecánicos utilizan cadenas y engranajes para mover enormes estructuras con precisión y seguridad.
Sencillez, elegancia, practicidad
Cuando lo observas bien, el sistema de cadena y engranajes de las bicicletas se traduce en poleas y mecanismos presentes en maquinaria agrícola, cosechadoras, tractores, cintas transportadoras y grúas, permitiendo multiplicar la fuerza motriz para mover cargas pesadas usando menos energía. El mismo principio funciona en fábricas de automóviles, embotelladoras, líneas de empaquetado y centros logísticos gigantescos como los de Amazon, DHL o FedEx, donde miles de productos se desplazan diariamente sobre bandas y rodillos sincronizados.
También está presente en la vida doméstica. Las máquinas de coser, por ejemplo, transforman un movimiento circular en uno repetitivo y preciso mediante engranajes y correas. Los ventiladores, licuadoras y algunos electrodomésticos utilizan sistemas similares de transmisión mecánica. Incluso muchos portones automáticos de edificios y conjuntos residenciales funcionan mediante piñones y cadenas que convierten el giro de un pequeño motor en un desplazamiento lineal.
Otro espacio muy popular en las ciudades son los gimnasios. Las bicicletas estáticas, las máquinas de remo y los equipos de musculación con poleas utilizan platos, piñones y cadenas para generar resistencia regulable al esfuerzo físico humano. Ahí vuelve a aparecer el principio motriz de la bicicleta.
Nuestra amiga también es un ejemplo evidente de inclusión. Las sillas de ruedas deportivas son adaptaciones diseñadas para carreras y deportes de alto rendimiento, utilizando sistemas de propulsión manual acoplados a ruedas y mecanismos optimizados para aumentar velocidad e impulso. Sus diseños han evolucionado enormemente y hoy son piezas de alta tecnología tanto en materiales como en aerodinámica y mecánica.
Y claro, en el mundo se han construido infinidad de variantes de bicicletas: desde las más elegantes y minimalistas hasta las más extravagantes. Hay bicicletas de carga capaces de transportar familias enteras en ciudades como Copenhague o Ámsterdam; bicicletas-taxi muy comunes en Asia y América Latina; modelos plegables para sistemas de transporte urbano; tándems para varias personas; y bicicletas adaptadas con pequeñas casas rodantes para travesías y expediciones de larga distancia.
Pero quizás donde menos imaginaríamos encontrar el principio de las bicicletas es en la relojería. En esos mecanismos de precisión, la reducción o multiplicación de velocidad mediante engranajes de distintos tamaños se basa exactamente en los mismos principios físicos aplicados en los desviadores y el cassette de una bicicleta. El tic-tac de un reloj mecánico nos recuerda que todo depende de piezas sincronizadas trabajando juntas, igual que el pedaleo y la interacción entre platos y piñones durante un recorrido.
Incluso el cine y la ciencia han aprovechado este principio. Las primeras cámaras de cine utilizaban engranajes y sistemas de arrastre muy similares para mover la película fotograma a fotograma. En observatorios astronómicos y telescopios gigantes, sistemas de ruedas dentadas permiten orientar enormes estructuras con movimientos suaves y precisos.
Mecanismos como las puertas automáticas de garaje, los montacargas y algunas atracciones mecánicas emplean sistemas de cadena sobre piñón o corona para convertir el giro de un motor en tracción lineal. Así que cada vez que observes una bicicleta, entiende que estás presenciando mucho más que un simple medio de transporte: estás viendo una obra maestra de la física aplicada, una combinación perfecta de máquinas simples que hizo posible infinidad de procesos que hoy mueven nuestras vidas, la economía, la industria, la ciencia, el deporte, la diversión y hasta el arte.
El servicio público de transporte en nuestras ciudades es el escenario donde se rompen todas las normas de convivencia
Las sociedades con mayor estabilidad y sentido cívico suelen compartir normas sociales informales que privilegian la confianza, el respeto mutuo y la convivencia pacífica por encima de la coerción legal. En el contexto colombiano, especialmente en ciudades grandes estas normas de convivencia resultan fundamentales para enfrentar los retos de la vida urbana, el uso masivo del transporte público y la diversidad social y cultural que en ellas se desarrolla en el día a día.
Uno de los temas más complejos es el respeto por el espacio público, cuidar los entornos compartidos y entender que la ciudad pertenece a todos. Esto incluye no arrojar basura en las calles, parques o quebradas; evitar dañar o rayar el mobiliario urbano; recoger los desechos de las mascotas; mantener niveles moderados de ruido en calles y barrios residenciales, respetar las zonas comunes de conjuntos, parques y escenarios deportivos. También supone hacer un uso adecuado del transporte público, como pagar el pasaje en sistemas como TransMilenio, el Metro de Medellín o el MIO, respetar las filas, permitir el descenso antes de ingresar y no colarse en estaciones o buses.
La convivencia urbana requiere pequeñas acciones diarias que facilitan la vida colectiva, entre ellas se encuentran respetar rigurosamente los turnos en filas, ceder el asiento a adultos mayores, mujeres embarazadas o personas con discapacidad; evitar bloquear puertas o andenes y practicar la puntualidad como una forma de respeto por el tiempo de los demás. En ciudades con altos niveles de congestión y movilidad compleja, estas conductas contribuyen significativamente al orden social.
Colombia es una sociedad diversa en lo cultural, político y regional. Por ello, resulta indispensable promover prácticas de escucha y respeto frente a opiniones distintas, evitando la agresividad y la intolerancia. La convivencia democrática implica debatir sin violencia, aceptar las diferencias ideológicas y mantener una actitud cívica durante procesos electorales, protestas, reuniones comunitarias o discusiones en redes sociales. Escuchar sin interrumpir y dialogar con respeto fortalece la cohesión social.
Nuestra historia común esta marcada por la violencia política, la intolerancia, la corrupción y otras prácticas detestables que hacen que la convivencia sea compleja y hasta paranoica en el temor y en respuestas agresivas o violentas.
La convivencia también implica asumir responsabilidad frente al bienestar colectivo. Ayudar a personas vulnerables, apoyar campañas comunitarias, promover la igualdad de trato y actuar con honestidad en los espacios públicos y privados. Asimismo, la sociedad ejerce control social informal cuando desaprueba conductas como la corrupción cotidiana, el abuso, el vandalismo o la indiferencia frente a quienes necesitan ayuda.
Quién dijo miedo para botar basura y arruinar el espacio público
En muchas ocasiones se nos olvida que las normas sociales son reglas y disposiciones informales mediante las cuales una sociedad regula la conducta de sus integrantes para facilitar una convivencia más armónica. Aunque su incumplimiento no constituye necesariamente un delito, sí puede generar consecuencias sociales como rechazo, pérdida de confianza, desaprobación colectiva, el deterioro de la convivencia y del entorno físico de la ciudad.
Las normas sociales están estrechamente relacionadas con los valores, costumbres, tradiciones y formas culturales de cada comunidad. Por esta razón, pueden variar considerablemente en un país multicultural y mestizo como lo es Colombia. Lo que se considera adecuado en una ciudad o contexto social puede no serlo en otro.
En términos generales, las normas sociales no son universales ni permanentes, cambian según la época, la cultura y las dinámicas sociales. Además, no forman parte de un código escrito ni dependen directamente de instituciones oficiales. Es la propia sociedad la que promueve y refuerza su cumplimiento mediante la aprobación o desaprobación colectiva.
El respeto por las normas sociales favorece una convivencia más estable y ordenada, permitiendo que las personas compartan espacios comunes bajo criterios mínimos de respeto y reciprocidad.
Aunque las normas sociales y las jurídicas tienen un origen similar —pues ambas buscan organizar la vida en sociedad—, existen diferencias importantes entre ellas. Las normas sociales son informales, no están escritas en códigos legales y su cumplimiento depende principalmente de la conciencia ciudadana y de la presión social. Su incumplimiento puede generar rechazo o críticas, pero no necesariamente sanciones legales.
Por el contrario, las normas jurídicas son formales, están contenidas en leyes, decretos y códigos, y su cumplimiento es obligatorio independientemente de la voluntad individual. Cuando se incumplen, pueden producir sanciones como multas, comparendos o penas establecidas por la ley.
Además de las normas sociales y jurídicas, las sociedades también reconocen normas religiosas y morales. Las normas religiosas orientan la vida espiritual de las personas según las creencias y principios de cada religión, mientras que las normas morales regulan la conducta individual de acuerdo con lo que cada sociedad considera correcto, justo o adecuado.
En conjunto, todas estas normas contribuyen a organizar la convivencia y reflejan los valores culturales sobre los cuales se construye una sociedad, el tema de fondo es qué tanto las cumplimos, las enseñamos en familia, en centros educativos y formativos, en nuestros espacios laborales, comunitarios para lograr tener una vida buena, segura, amable que nos llene de confianza y esperanza en el presente y en el futuro cercano.
Cuando era niña, Sonia Bazanta Vives despertaba con el canto de los pájaros y en la noche se dormía con las gaitas que los imitaban. (Secretos para contar)
Nos ha dejado una de las más reconocidas folcloristas del Caribe Colombiano, vio la luz de la vida en Talaigua el departamento de Bolivar, y fue bautizada como Sonia Bazanta Vides, en el mundo del arte global fue reconocida como Toto La Momposina.
Su niñez la vivió en la Depresión Momposina, bebiendo la herencia musical de cinco generaciones, rodeada de tambores, gaitas y cantos tradicionales. Al igual que muchísimos colombianos dejo el terruño por la violencia y la persecución política, su familia emigró a Bogotá. Su madre, Libia Vides, organizó un grupo de baile para mantener vivas las raíces caribeñas. Posteriormente, Totó estudió música en el conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia y se formó en historia de la danza en la Universidad de la Sorbona en París.
Con el tiempo llegó a grande escenarios dejando en alto el folclor caribe, esa mezcla maravillosa del indígena, el afro y el europeo peninsular y en esa carrera también realizaba estudios antropológicos de la música, los instrumentos y las formas en que las cantadoras y los tamborileros de los pueblos ribereños del Gran Magdalena construyen ese sello sonoro tan particular de la música tradicional.
Su inmenso archivo de investigación, que incluye grabaciones de campo, diarios e instrumentos tradicionales, reposa hoy en el Banco de Archivos Digitales de Artes en Colombia (BADAC) de la Universidad de los Andes para el estudio académico de las nuevas generaciones.
Durante su vida solo hizo lo que más le gustaba y lo que su gran talento recreaba en los escenarios. Al igual que muchos otros artistas, al llegar a la edad del adulto mayor, con los achaque propios de gastarse la vida se vio enfrentada a la pobreza y la desatención médica, y es por ello que su hijos la llevan a México.
Totó padecía de afasia y alzhéimer progresivo , condiciones neurocognitivas severas que le impedían comunicarse con normalidad y requerían de asistencia médica y paliativa constante las 24 horas del día. Su familia ante el abandono estatal y la falta de ingresos tras su retiro, decidieron trasladarla a Celaya, donde podía recibir cuidados paliativos óptimos costeados por su propio núcleo familiar. Fue precisamente en esa residencia familiar donde la reina del folclor pasó sus últimos meses alejada de los reflectores, hasta que sufrió el infarto agudo al miocardio que apagó su vida.
Hoy su trabajo será tema de estudio en las Universidades, escuelas de música y en general de aquellos que entienden que el folclor es la expresión más genuina de los pueblos del mundo y en el caso del Caribe Colombiano recuerdan la riqueza precolombina, la presencia de los esclavos africanos y la cultura española con raíces árabes que se entremezclaron para hacernos sentir las voces de ese pasado imborrable con proyección al futuro, el solo sentir el ritmo ya las caderas se mueven y nos sentimos vivos y alegres. Gracias maestra por tanto.
“Queremos construir esta reglamentación escuchando a los ciudadanos, usuarios, autoridades locales y actores del sector. Esta publicación abre un espacio de participación para fortalecer una norma que responde a las nuevas dinámicas de movilidad urbana del país”, agregó la Ministra del Transporte
El uso de bicicletas mecánicas, eléctricas, patinetas eléctricas esta creciendo en el país por temas que son evidentes, es más económico, funcional en todas las ciudades, ya que el crecimiento urbano, la congestión de vías y el costo de los combustibles abren la opción de la movilidad ligera.
En el siglo pasado las bicicletas mecánicas se matriculaban y se tenía registro que se representaba en la placa de identificación, era igual que el registro de los vehículos automotores de la época. Con el tiempo se dejo de hacer y finalmente la norma desapareció. Hoy se busca darle vida al registro de todos los vehículos livianos que circulan en nuestra ciudades.
En Bogotá ya tiene su tiempo el registro de las bicis mecánicas, es un trámite 100 % gratuito y virtual diseñado para combatir el hurto y facilitar la recuperación del vehículo. Se puede realizar este trámite ingresando a la plataforma oficial del Registro Bici Bogotá o a través de la Ventanilla Única de Servicio, o bien en oficinas dedicadas para tal fin o en la misma ciclorruta cuando se hacen campañas del registro.
¿En qué punto se encuentra el nuevo recurso legal? Pues en el momento más interesante, el Ministerio de Transporte mantiene habilitados sus canales institucionales para que cualquier usuario de scooters, patinetas o bicicletas eléctricas radique sus observaciones u objeciones técnicas respecto a las exigencias normativas. Tras el cierre del periodo de recepción de propuestas, el equipo jurídico y técnico de la cartera de transporte evaluará cuáles sugerencias ciudadanas se integrarán al texto definitivo.
Una vez sea firmada la resolución final por la ministra María Fernanda Rojas Mantilla, las alcaldías locales y las autoridades de tránsito municipales dispondrán de plazos específicos para adaptar las calles, adecuar bicirrutas y comenzar con la pedagogía y posterior fiscalización de las sanciones.
La norma establece nuevamente la obligación de contar con sistema de frenos delantero y trasero, luces tanto adelante como atrás, elementos reflectivos, señal acústica, limitadores de velocidad y mecanismos de protección frente a manipulaciones y modificaciones técnicas no homologadas desde la fábrica, se contemplan en la propuesta.
Se reafirma los implementos de seguridad individual como el uso obligatorio de casco certificado y chaleco reflectivo durante horarios nocturnos. Son normas que ya estaban definidas y se recalca la necesidad de cumplirlas por parte de los usuarios de estos transportes.
La propuesta propone la creación de un sistema de identificación para los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) a través del Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT). La medida permitiría individualizar y registrar estos vehículos mediante una lámina visible con información técnica y un código único de identificación. Bien lo declara la ministra: “Colombia necesitaba reglas claras frente a una realidad que ya está en las calles. Por eso (…) ponemos a consideración de la ciudadanía esta regulación que busca proteger la vida, ordenar la movilidad y avanzar hacia ciudades más sostenibles y seguras”.
Son medidas indispensables teniendo en cuenta el crecimiento de estos vehículos, la inseguridad que las rodea y la fiebre de algunos de modificarlas y volverlas “de carreras”, afectando a todos los usuarios de las vías.
Un aspecto que es fundamental, es la plena identificación de los aparatos que permite su posterior seguimiento en el caso de robo. Generalmente a las bicicletas le remarcan el marco, o simplemente borran el serial, a las eléctricas las desbaratan, les modifican su aspecto y las venden en otras ciudades, igual sucede con las patinetas.
Hay que frenar ese mercado y la inseguridad que rodea el movilizarse de forma individual en ciudades como Bogotá o similares y el registro oficial puede ser una medida necesaria. Ahora bien, en el mercado hay una gran cantidad de opciones técnicas para mejorar las alarmas y bloqueos de su vehículos, en todo caso lo importante es cumplir las normas de transito, evitar espacios o rutas consideradas de riesgo y dejar de lado la necesidad de darla gusto a la vanidad comprando vehículos demasiado costosos, llamativos y fuera de lugar. La sencillez y la practicidad es la norma, lo demás es llamar al robo, atraco o incidentes aún más lamentables.
Colombia, históricamente conocida como la cuna de los «escarabajos», ha dejado una marca imborrable en el ciclismo de ruta mundial gracias a su excepcional capacidad de sus deportistas para enfrentar y ganar en la alta montaña. Durante décadas hemos vivido las proezas que logran jóvenes que se enfrentan a equipos de mucha tradición en las competencias de ruta en Europa, donde se centra la élite del ciclismo mundial.
Dicen que recordar es volver a vivir, y bueno, aquí los invito a un recorrido de colombianos que han marcado la historia de nuestro deporte y generaciones de jóvenes entusiastas con las bielas. El gran antioqueño Martín Emilio «Cochise» Rodríguez, el pionero del pedal colombiano a nivel internacional. En la década de 1970 se convirtió en el primero en ganar una etapa en el Giro de Italia en 1973 y 1975, demostrando al pelotón europeo que en Sudamérica había talento de sobra.
En las décadas de los años 70, 80 y 90 figuran atletas como Luis Alberto «Lucho» Herrera, el «Jardinerito de Fusagasugá»que ganó la Vuelta a España en 1987, y fue el primer título de Grand Tour para el continente. Uno de los pocos ciclistas en la historia global que ha ganado la clasificación de la montaña en las tres Grandes Vueltas, el Tour, Giro y Vuelta a España.
El coequipero y gran rival deportivo de Lucho Herrera, el inolvidable boyacence Fabio Enrique Parra Pinto, fue el primer colombiano en subirse al podio final del Tour de Francia, obteniendo el tercer lugar en la edición de 1988.
En el presente siglo brillan nombres como Egan Bernal, quién se erige como el ciclista más importante en la historia del país en cuanto a hitos absolutos. En 2019 hizo historia al convertirse en el primer latinoamericano en ganar el Tour de Francia. Posteriormente, revalidó su estatus de élite mundial al coronarse campeón del Giro de Italia en 2021.
En su historia hay una recuperación física, casi milagrosa por calificarla de alguna manera. En enero de 2022, mientras entrenaba en las carreteras de Gachancipá, Cundinamarca, chocó a más de 60 km/h contra la parte trasera de un autobús estacionado. Sufrió las fracturas de fémur, rótula, vértebras y costillas, los médicos le dieron un 95% de probabilidad de quedar parapléjico. Sorprendiendo al mundo de la medicina deportiva, Bernal volvió a competir a nivel profesional apenas ocho meses después y, de forma progresiva, ha regresado a pelear en los puestos de vanguardia y top 10 del circuito UCI WorldTour.
Nairo Quintana conocido como «El Cóndor de los Andes», es el ciclista colombiano con el palmarés más extenso en el extranjero. Logró el título del Giro de Italia en 2014 y de la Vuelta a España en 2016. Además, tres veces podio del Tour de Francia, segundo en 2013 y 2015, tercero en 2016.
Rigoberto Urán, conocido popularmente como «El Toro de Urrao» o simplemente «Rigo», creció en un contexto de altísima complejidad socioeconómica. A sus 14 años, su padre, que fue su mentor en el ciclismo, fue asesinado por grupos paramilitares. Siendo un adolescente, «Rigo» asumió el sustento de su hogar vendiendo billetes de lotería mientras continuaba entrenando.
Tras arrasar en las categorías juveniles de Colombia con el equipo Orgullo Paisa, emigró a Europa con solo 19 años para correr con el Team Tenax italiano. Su trayectoria profesional, que se extendió por casi dos décadas en la máxima categoría del pelotón mundial UCI WorldTour, destaca por una regularidad impecable en las grandes vueltas, además ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, fue dos veces subcampeón del Giro de Italia en el 2013 y en el 2014 y subcampeón del Tour de Francia en 2017.
Fernando Gaviria, de la Ceja Antioquia hace parte de una familia apasionada por el pedal. Inició su formación combinando la ruta con el velódromo. Su explosividad natural lo llevó a coronarse dos veces Campeón Mundial de Ciclismo en Pista en la modalidad del Ómnium en París en el 2015 y en Londres en el 2016.
En el 2015 sorprendió en el Tour de San Luis, Argentina, vistiendo los colores de la Selección Colombia, al vencer en dos mano a mano de sprint puro al legendario Mark Cavendish. Ese hito hizo que el poderoso equipo belga Quick-Step Floors lo fichara de inmediato. En el Giro de Italia 2017 firmó una de las actuaciones más dominantes de un debutante al ganar 4 etapas y la Clasificación por Puntos y vestir la Camiseta Ciclamino. Al año siguiente, en el Tour de Francia 2018, ganó 2 etapas y tuvo el honor de vestirse con la codiciada Camiseta Amarilla de líder en la primera jornada. Tras un exitoso paso por el Quick-Step, compitió para el UAE Team Emirates y, posteriormente, se unió a las filas del equipo español Movistar Team.
Santiago Botero cambió el paradigma del corredor nacional al destacar como un potente contrarrelojista en terreno llano y media montaña. Se coronó Campeón Mundial de Contrarreloj en 2002 y ganó la clasificación de la montaña en el Tour de Francia del año 2000. A diferencia de la mayoría de los «escarabajos», Santiago no empezó en el ciclismo desde la infancia. Estudió Administración de Empresas en la Universidad EAFIT y descubrió su talento para el pedal de forma recreativa. Su punto de inflexión definitivo ocurrió entre los años 2000 y 2002, cuando venció a las máximas luminarias de la especialidad como Lance Armstrong, Jan Ullrich y Michael Rogers.
Tras su retiro de las carreteras en 2010 corriendo para el equipo local Orgullo Paisa, se graduó en una especialización en finanzas. Ha sido director deportivo, gerente del equipo Indeportes Antioquia y es uno de los comentaristas de ciclismo más respetados de la televisión colombiana, analizando las transmisiones de las Grandes Vueltas.
Ahora que viene el mundial de Fútbol, vamos dejando de lado a estos deportistas que tanta alegría nos han dado, y de manera especial nos muestran que el coraje, la constancia, la disciplina deportiva y personal hacen la diferencia para llegar a ser un ciclista de élite. Más allá de las oportunidades, es aprovecharlas y lograr sueños que se forjan desde la niñez, con padres y entrenadores que los llevan por la ruta de un deporte exigente, internacional, lleno de cosas buenas, aún en los momentos más difíciles.
El Ideam, el Ministerio de Ambiente y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres encendieron las alertas en Colombia tras confirmar un aumento en la probabilidad de consolidación y adelanto de la temporada del fenómeno de El Niño durante los próximos meses. “Las probabilidades que estamos manejando ahora son que sea fuerte o muy fuerte”, dijo Ghisliane Echeverry, directora del Ideam.
Las noticias y la ciencia no dudan de la presencia del El Fenómeno del Niño en esta segunda parte del año, y no será, según anuncian, uno débil, más por el contrario será muy fuerte. Hay que recordar que este situación climática es un ciclo natural de calentamiento anómalo en el océano Pacífico ecuatorial que ha moldeado la historia humana por milenios.
A lo largo de los siglos, este evento no solo ha alterado el clima mundial, sino que ha provocado sequías, inundaciones y hambrunas que han reescrito el destino de varias civilizaciones. En las culturas preincas civilizaciones como los Moche, los Lima y los Nazca sufrieron y se adaptaron a los primeros episodios de El Niño hace miles de años. El colapso de algunas de estas sociedades se asocia, en parte, a sequías y lluvias torrenciales prolongadas.
En Mesoamérica el Imperio Maya sufrieron severas sequías, estrechamente ligadas a las alteraciones climáticas del Pacífico, y jugaron un papel fundamental en el colapso y posterior abandono de grandes ciudades mayas durante el período Clásico en los siglos IX y X.
La Gran Hambruna Global en 1876-1878 fue uno de los eventos más devastadores de la historia moderna. Un «súper El Niño» causó sequías masivas en China, India, Brasil y el norte de África, provocando hambrunas que cobraron la vida de millones de personas y alteraron el equilibrio geopolítico mundial. Eventos históricos recientes, como los ocurridos en 1982-1983 y 1997-1998, causaron miles de millones de dólares en pérdidas en agricultura e infraestructura en regiones como América, África y el Sudeste Asiático
El fenómeno de El Niño en Colombia se traduce en una reducción drástica de las precipitaciones, aumento de las temperaturas y mayor radiación solar, impactando principalmente a las regiones Andina, Caribe y Pacífica. Las sequías intensas y las heladas afectan los cultivos y la producción ganadera y dado que gran parte de la matriz energética colombiana depende de las hidroeléctricas, la disminución en los caudales de los ríos aumenta el riesgo de racionamiento de energía. Y como siempre el riesgo de incendio forestales que pueden generar problemas de calidad del aire y escasez de agua potable en diversas poblaciones.
El cambio climático ha transformando un ciclo meteorológico que antes era natural y predecible en un fenómeno mucho más extremo e impredecible y actúa como un «multiplicador de fuerza» que agrava exponencialmente sus consecuencias. Es así como el planeta viene registrando temperaturas récord preexistentes en la atmósfera y los océanos y un Niño que de por sí libera calor a la atmósfera sobre un océano global que ya está en niveles históricos de calentamiento, puede empujar al clima global hacia umbrales térmicos nunca antes experimentados por la civilización moderna.
En nuestra región el impacto del calentamiento global antropogénico se manifiesta en sequías y el colapso de la Cuenca Amazónica, estrés hídrico en ríos clave como el Río Negro y el Amazonas que han registrado mínimos históricos de caudal, paralizando el transporte fluvial, aislando comunidades enteras y limitando la generación de energía hidroeléctrica.
Ecosistemas como El Pantanal y la Amazonía donde la combinación de calor extremo y la falta de precipitaciones ha convertido a estos ecosistemas en polvorines, rompiendo récords en la frecuencia y velocidad de propagación de los incendios forestales afectado toda el continente, considerando que estos cambios afectan directamente los Glaciares Andinos que es el agua de países como Argentina, Bolivia, Perú, Chile.
Ahora bien la otra cara del El Niño son las lluvias torrenciales e inundaciones de marca mayor en países como Perú, Ecuador y Brasil que las sufren lo que saturan los suelos en pocas horas, provocando deslaves destructivos y el desplazamiento forzado de comunidades vulnerables.
En líneas generales nos esperan calor, sequías, sobre costo en servicios públicos, comestibles, escasez titulares de prensa dando cuenta de esta realidad, de la corrupción en los manejos de dineros públicos orientados a la atención de poblaciones. Pero, y ¿desde mi núcleo familiar qué se puede hacer?
En el tema de alumbrado, lamparas solares para la iluminación de casas y apartamentos, son económicas, durables y con el tiempo simplemente cambiar la pila recargable. Las hay de muchos diseños y son realmente útiles. Necesitamos aprender a economizar y usar bien el recurso agua potable. Reciclar y utilizarla hasta ya no de más. El agua de la ducha va para las cisternas de los sanitarios., también para limpiar pisos. Lo mismo con las lavadoras, si tiene acceso al agua que usan, sirve para sanitarios, lavar pisos y la última que saca, que esta menos contaminada de jabones, la puede reutilizar en jardines.
Ni se le ocurra lavar el auto con manguera o en servicios donde consumen ingente cantidad de litros del precioso líquido. Simplemente limpielo con un trapo húmedo o productos para tal fin. Nada de desperdiciar agua, ya llega El Niño.
Compañia, biblioteca, centro de control, extensión del imperio tecnológico de hoy y del futuro próximo
La presencia de la IA y de los Chabots en nuestra vida diaria no es tan simple como creemos. Es la repetición de la historia de la humanidad y la creación, caída y surgimiento de un nuevo modelo de vida, de economía, comercio, de cultura y de valores que se imponen de diversas formas.
La lucha entre los rivales evidentes, USA y China van dejando de lado a los que fueron en un pasado imperios de los que solo quedan los testimonios arquitectónicos en ciudades y poblaciones dedicadas al turismo, Europa por ejemplo. Por ello, de alguna forma, los Bricks se vuelven una molestia y una alternativa muy desestimada por los imperios reinantes hoy en día. Pero, más allá de la política y la economía, ¿cómo logran redimensionar el mundo?
El tema es poner a prueba formas y tácticas ya empleadas en el pasado. En el caso de Latinoamérica el imperio convenció a pueblos enteros que sus valores locales no valían nada, y que desde el derecho romano, el cristianismo europeo y la economía extractiva eren los caminos civilizatorios necesarios y adecuados, sin importar las victimas cualesquiera que fueran.
Hoy el liberalismo democrático occidental se establece como las leyes universales que definen la «civilización». Es más, el salvador del mundo caótico, enfrentado en guerras, crisis económicas, desorden social deben ser reparador y reformulador, así el imperio reorganizador determina el camino y obliga a los pueblos aceptar las nuevas condiciones de lo que se considera social, cultural, moral y ético deseable y funcional.
Y en dónde entran las tecnología que se han convertido en las grandes bibliotecas, la última palabra y la forma como la generación actual llega a la información, que en otras épocas era impresa, en papel, ubicada en bibliotecas o en la enciclopedia que estaba en casa. Contenidos que de alguna forma eran orientadas por el imperio reinante, no es de extrañar que en una época la Enciclopedia Británica era el marco del concepción de la realidad de estas generaciones.
el contacto tecnológico es inevitable, así lo hicimos con medios como los textos impresos y los medios de comunicación análogos
En tiempos pasados la presencia de los medios cambiaron el mundo, la imprenta abrió un camino de pensamiento global arrasando con todo lo establecido. La radio, el cine, la televisión, los servicios de extremen han modificado los gustos y percepciones de lo que es la realidad, moldeada desde una visión hegemónica que busca gobernar la totalidad del planeta, explotarlo para su riqueza imperial, donde el centro es lo importante y la periferia es el recurso.
No es nuevo, están los testimonios coloniales como Madrid, Londres, París, Berlín, Nueva York, Washington, Pekin, Roma, Atenas y lo que queda de los imperios de Asia meridional. Todos han usado las mismas herramientas, hoy la diferencia es que el poder real está en muy pocas manos y que obedecen a intereses comerciales, financieros y tecnológicos que perfectamente tienen el poder de sustituir a los gobiernos que hemos reconocido en la historia de la humanidad.
Y esto seguirá creciendo porque representa poder político, cultural, económico, hegemónico y tecnológico que ha movido a la humanidad desde los tiempos prehistóricos hasta el presente. Lo complicado o la ventaja comparativa, es estar en la periferia y darse cuenta de la realidad general que se esta viviendo y recomponiendo todos los días mientras el imperio ejerza su poder. Hoy se establece desde multinacionales con dueños determinados, que curiosamente no necesariamente hacen parte del poder político, aunque influyen en éste.
Así los chatbots como los nuevos «misioneros» que la conquista y la colonia imperial aplicó en otros tiempos, que imponía la religión o el idioma; hoy, el chatbot de turno ChatGPT, Gemini y otros más, dictan qué es la verdad, qué es ético y cómo se debe redactar o pensar. Los valores morales programados en Silicon Valley o Pekín se universalizan de forma invisible. Al entrenarse mayoritariamente en inglés y bajo la lógica anglosajona o el estricto control estatal chino, la IA homogeniza el lenguaje, destruye modismos locales, visiones comunitarias y formas alternativas de entender el mundo, asimilando a las nuevas generaciones en una cultura global estandarizada. Nombres como Satya Nadella, Sam Altman, Jensen Huang, Elon Musk, Demis Hassabis, Alex Karp, Marc Andreessen, Dario Amodei, Robin Li y Raquel Urtasun lideran el sector de la IA, los nuevos duques y duquesas de estos tiempos.
Y la riqueza de los países colonizados se vuelve el botín en tierras raras, metales preciosos y la extracción de talentos, de profesionales que salen hacer postgrados se quedan en las sedes de los imperios porque ven que allí se cumple la promesa del nuevo orden social y lo deseable para vivir bien.
Algunos regresan a sus lugares de origen llevando consigo el modelo de los países satélites y utilizarán las herramientas y la infraestructura del imperio las APIs de Google o Microsoft entre otras opciones, diseñando soluciones locales que dependen enteramente de tecnologías extranjeras. Así el circulo del poder está completo y durará hasta que la decadencia económica, social, tecnológica y cultural den al traste con un imperio que cumplió su ciclo y será reemplazado por uno nuevo.
Hoy hay preocupación en el ámbito educativo y familiar por el uso de las IA y los chabots por parte de los chicos, adolescentes y adultos jóvenes. Todo el tiempo están conectados y los sistemas educativos enfrentan gigantescos retos, primero para entender qué es lo que está pasando en la realidad, qué son estás herramientas y cómo utilizarlas mejor, y evaluar los daños colaterales que surgen en la mentalidad y percepción de la realidad de estas generaciones.
En tiempos pasados la presencia de los medios cambiaron el mundo, la imprenta abrió un camino de pensamiento global arrasando con todo lo establecido. La radio, el cine, la televisión, los servicios de extremen han modificado los gustos y percepciones de lo que es la realidad, moldeada desde una visión hegemónica que busca gobernar la totalidad del planeta, explotarlo para su riqueza imperial, donde el centro es lo importante y la periferia es el recurso.
No es nuevo, están los testimonios coloniales como Madrid, Londres, París, Berlín, Nueva York, Washington, Pekin, Roma, Atenas y lo que queda de los imperios de Asia meridional. Todos han usado las mismas herramientas, hoy la diferencia es que el poder real está en muy pocas manos y que obedecen a intereses comerciales, financieros y tecnológicos que perfectamente tienen el poder de sustituir a los gobiernos que hemos reconocido en la historia de la humanidad.
Y esto seguirá creciendo porque representa poder político, cultural, económico, hegemónico y tecnológico que ha movido a la humanidad desde los tiempos prehistóricos hasta el presente. Lo complicado o la ventaja comparativa, es estar en la periferia y darse cuenta de la realidad general que se esta viviendo y recomponiendo todos los días mientras el imperio ejerza su poder.
Para tener en cuenta….
🇺🇸 Los Gigantes de Estados Unidos
🇨🇳 Los Gigantes de China
ChatGPT: Pertenece a la empresa de investigación OpenAI. Su cara más visible y director ejecutivo es Sam Altman. Microsoft actúa como su principal socio comercial e inversor estratégico con derechos sustanciales sobre los beneficios. Gemini (antes Bard): Desarrollado y operado por Google, una subsidiaria de la matriz Alphabet Inc. Copilot: Es propiedad directa de Microsoft, integrado de manera nativa en su ecosistema informático y en la infraestructura en la nube de Azure. Claude: Pertenece a Anthropic, una startup de seguridad en IA fundada por exmiembros de OpenAI (los hermanos Amodei) y financiada masivamente por corporaciones como Amazon y Google. Grok: Propiedad de xAI, la empresa de inteligencia artificial fundada y dirigida por el magnate Elon Musk. Meta AI / BlenderBot: Pertenece a Meta Platforms, la compañía matriz controlada por Mark Zuckerberg que maneja WhatsApp, Instagram y Facebook.
DeepSeek: Propiedad de la firma china de gestión cuantitativa High-Flyer Quant. Su dirección está a cargo del discreto empresario Liang Wenfeng.
Ernie Bot: Pertenece al gigante tecnológico Baidu, frecuentemente catalogado como el «Google de China».
Tongyi Qianwen: Desarrollado y operado por el consorcio de comercio electrónico Alibaba Group. Estas son las más conocidas, es de suponer que hay más que solo funcionan en China.
La seguridad en las vías depende de todos las personas que en ellas transitan, saltarse la norma es exponerse a un accidente y comprometer a los demás de una u otra forma
En Bogotá y otras ciudades del país hay una explosión de venta de e-bike, bicicletas eléctricas de diversidad de diseños y potencia, lo que hace necesario reconocer las normas establecidas para su uso y un tema muy importante, el límite de potencia del motor para ser considerada como bici eléctrica o como moto eléctrica.
La circulación de estos vehículos esta regulada principalmente por la Ley 2486 de 2025, que establece límites de velocidad, uso obligatorio de casco y chaleco, y restricciones de edad, asimilándolas a bicicletas convencionales si tienen motor de 350W de potencia máxima o aquellas de motor asistido, en ambos casos no requerir SOAT, licencia o matrícula ante la autoridad competente.
Hasta ahí no existe problema, el tema se complica cuando los distribuidores falsifican en los documentos la potencia de los motores, agregando calcomanías en las partes visibles del vehículo especificaciones que no corresponde. Y cuando se logra establecer conversación con los poseedores de estos vehículos, se ufanan de la trampa que hacen, tanto el vendedor como el poseedor de estos.
El límite de potencia de estos vehículos no puede exceder los 500 watts más allá de eso, por ejemplo llegar a los 1000W. ya son motocicletas eléctricas. Las de pedaleo asistido al motor, que es de baja potencia, se activa únicamente al pedalear, y se suspende por completo si el usuario deja de hacerlo o alcanza la velocidad máxima del motor, que no será mayor a 25 o 30 kilómetros por hora.
A qué se exponen los distribuidores y los usuarios de vehículos con denominaciones de potencia falsas, pues va desde fraude por publicidad engañosa, violación a la garantía legal, además se suma un delito contra la seguridad vial. Aquí entra en juego la Superintendencia de Industria y Comercio quien puede imponer a los comercios multas de hasta 2.000 Salarios Mínimos Mensuales Legales Vigentes, hasta el cierre del establecimiento.
Las motos eléctricas son muy distintas de las e.bike
En el caso del comprador, se expone a la retención del vehículo, multa, y recuperación del mismo en los patios, lo que ya sabemos representa un costo realmente significativo. Sin querer entrar en términos jurídicos, se ven expuestos a sanciones del Estatuto del Consumidor, cierre definitivo del establecimiento, devolución del dinero, delitos tipificados en el código penal, fraude procesal al presentar documentos falsos ante las oficinas de tránsito para evadir el registro de matrículas o licencias y penas de prisión de entre 16 y 108 meses por alterar los documentos que certifican las características técnicas del vehículo.
En definitiva un riesgo muy alto, tanto para el vendedor como para el comprador, situación que no vale la pena. Al ser un vehículo de alta potencia no puede circular por las ciclorrutas o ciclovías, debe circular en las vías de los automotores, con la desventaja de tener que enfrentar la locura que se vive diariamente en las calles y avenidas de la ciudad, en este caso Bogotá.
Entre 350 o hasta 500 watts
La red de ciclorrutas le permite al usuario circular a una velocidad constante de no más de 30 a 35 kilómetros por hora, a menos que usted sea un ciclista de alta competencia, que vaya montado en una superbici de carreras, pero el usuario normal no es atleta, y cuenta con una bici muy convencional, no vale la pena invertir mucho dinero en un vehículo que puede perder en cualquier momento por temas de seguridad.
Y dadas las malas prácticas de ciclistas y motocicletas está totalmente prohibido transitar sobre andenes, aceras y zonas peatonales. Y es frecuente encontrar motociclistas en las ciclorrutas escapando de los trancones de las vías, generando dificultades al ciclista convencional y tener que dejar un recorrido tranquilo y seguro que se supone hay en estas vías exclusivas.
Esta es una e-bike, con motor de asistencia en el pedaleo.
Las patinetas eléctricas es otro tema, que reviste altos indices de accidentalidad por el mal uso, por enfrentar diariamente los daños estructurales en las vías y ciclorrutas y por no cumplir con las normas de transito que les compete. Y al igual que los usuarios de motos o e-bike también les entusiasma la velocidad, las piruetas y romper las normas que regulan la movilidad en vehículos.
No sobra recordar que es obligatorio el uso de casco y prendas reflectivas desde las 6:00 p.m. a 6:00 a.m. No en todos estos vehículos puede llevar acompañante, y que los ciclomotores eléctricos y patinetas de 1000W o más de potencia la normativa exige SOAT, licencia de conducción, matrícula y placa para vehículos de estas características o superiores.
La seguridad vial depende de todos los participantes en este escenario urbano, más allá de entusiasmarse por la velocidad, el diseño del vehículo o la trampa para tener más potencia, lo importante es que su mal actuar incide en los otros, generando más tensión, más trancones, más lesionados o más muertos. Usted decide y asume las consecuencias.