Colombia, históricamente conocida como la cuna de los «escarabajos», ha dejado una marca imborrable en el ciclismo de ruta mundial gracias a su excepcional capacidad de sus deportistas para enfrentar y ganar en la alta montaña. Durante décadas hemos vivido las proezas que logran jóvenes que se enfrentan a equipos de mucha tradición en las competencias de ruta en Europa, donde se centra la élite del ciclismo mundial.
Dicen que recordar es volver a vivir, y bueno, aquí los invito a un recorrido de colombianos que han marcado la historia de nuestro deporte y generaciones de jóvenes entusiastas con las bielas. El gran antioqueño Martín Emilio «Cochise» Rodríguez, el pionero del pedal colombiano a nivel internacional. En la década de 1970 se convirtió en el primero en ganar una etapa en el Giro de Italia en 1973 y 1975, demostrando al pelotón europeo que en Sudamérica había talento de sobra.
En las décadas de los años 70, 80 y 90 figuran atletas como Luis Alberto «Lucho» Herrera, el «Jardinerito de Fusagasugá»que ganó la Vuelta a España en 1987, y fue el primer título de Grand Tour para el continente. Uno de los pocos ciclistas en la historia global que ha ganado la clasificación de la montaña en las tres Grandes Vueltas, el Tour, Giro y Vuelta a España.
El coequipero y gran rival deportivo de Lucho Herrera, el inolvidable boyacence Fabio Enrique Parra Pinto, fue el primer colombiano en subirse al podio final del Tour de Francia, obteniendo el tercer lugar en la edición de 1988.
En el presente siglo brillan nombres como Egan Bernal, quién se erige como el ciclista más importante en la historia del país en cuanto a hitos absolutos. En 2019 hizo historia al convertirse en el primer latinoamericano en ganar el Tour de Francia. Posteriormente, revalidó su estatus de élite mundial al coronarse campeón del Giro de Italia en 2021.
En su historia hay una recuperación física, casi milagrosa por calificarla de alguna manera. En enero de 2022, mientras entrenaba en las carreteras de Gachancipá, Cundinamarca, chocó a más de 60 km/h contra la parte trasera de un autobús estacionado. Sufrió las fracturas de fémur, rótula, vértebras y costillas, los médicos le dieron un 95% de probabilidad de quedar parapléjico. Sorprendiendo al mundo de la medicina deportiva, Bernal volvió a competir a nivel profesional apenas ocho meses después y, de forma progresiva, ha regresado a pelear en los puestos de vanguardia y top 10 del circuito UCI WorldTour.
Nairo Quintana conocido como «El Cóndor de los Andes», es el ciclista colombiano con el palmarés más extenso en el extranjero. Logró el título del Giro de Italia en 2014 y de la Vuelta a España en 2016. Además, tres veces podio del Tour de Francia, segundo en 2013 y 2015, tercero en 2016.
Rigoberto Urán, conocido popularmente como «El Toro de Urrao» o simplemente «Rigo», creció en un contexto de altísima complejidad socioeconómica. A sus 14 años, su padre, que fue su mentor en el ciclismo, fue asesinado por grupos paramilitares. Siendo un adolescente, «Rigo» asumió el sustento de su hogar vendiendo billetes de lotería mientras continuaba entrenando.
Tras arrasar en las categorías juveniles de Colombia con el equipo Orgullo Paisa, emigró a Europa con solo 19 años para correr con el Team Tenax italiano. Su trayectoria profesional, que se extendió por casi dos décadas en la máxima categoría del pelotón mundial UCI WorldTour, destaca por una regularidad impecable en las grandes vueltas, además ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, fue dos veces subcampeón del Giro de Italia en el 2013 y en el 2014 y subcampeón del Tour de Francia en 2017.
Fernando Gaviria, de la Ceja Antioquia hace parte de una familia apasionada por el pedal. Inició su formación combinando la ruta con el velódromo. Su explosividad natural lo llevó a coronarse dos veces Campeón Mundial de Ciclismo en Pista en la modalidad del Ómnium en París en el 2015 y en Londres en el 2016.
En el 2015 sorprendió en el Tour de San Luis, Argentina, vistiendo los colores de la Selección Colombia, al vencer en dos mano a mano de sprint puro al legendario Mark Cavendish. Ese hito hizo que el poderoso equipo belga Quick-Step Floors lo fichara de inmediato. En el Giro de Italia 2017 firmó una de las actuaciones más dominantes de un debutante al ganar 4 etapas y la Clasificación por Puntos y vestir la Camiseta Ciclamino. Al año siguiente, en el Tour de Francia 2018, ganó 2 etapas y tuvo el honor de vestirse con la codiciada Camiseta Amarilla de líder en la primera jornada. Tras un exitoso paso por el Quick-Step, compitió para el UAE Team Emirates y, posteriormente, se unió a las filas del equipo español Movistar Team.
Santiago Botero cambió el paradigma del corredor nacional al destacar como un potente contrarrelojista en terreno llano y media montaña. Se coronó Campeón Mundial de Contrarreloj en 2002 y ganó la clasificación de la montaña en el Tour de Francia del año 2000. A diferencia de la mayoría de los «escarabajos», Santiago no empezó en el ciclismo desde la infancia. Estudió Administración de Empresas en la Universidad EAFIT y descubrió su talento para el pedal de forma recreativa. Su punto de inflexión definitivo ocurrió entre los años 2000 y 2002, cuando venció a las máximas luminarias de la especialidad como Lance Armstrong, Jan Ullrich y Michael Rogers.
Tras su retiro de las carreteras en 2010 corriendo para el equipo local Orgullo Paisa, se graduó en una especialización en finanzas. Ha sido director deportivo, gerente del equipo Indeportes Antioquia y es uno de los comentaristas de ciclismo más respetados de la televisión colombiana, analizando las transmisiones de las Grandes Vueltas.
Ahora que viene el mundial de Fútbol, vamos dejando de lado a estos deportistas que tanta alegría nos han dado, y de manera especial nos muestran que el coraje, la constancia, la disciplina deportiva y personal hacen la diferencia para llegar a ser un ciclista de élite. Más allá de las oportunidades, es aprovecharlas y lograr sueños que se forjan desde la niñez, con padres y entrenadores que los llevan por la ruta de un deporte exigente, internacional, lleno de cosas buenas, aún en los momentos más difíciles.






