
Me llamo Mateo y tengo 9 años.Vivo en la hermosa ciudad de San Juan.. Mi papá me regaló mi primera bicicleta. Era negra y tenía llantitas auxiliares. Con esa bici aprendí a andar y, aunque ahora está guardada, llena de polvo, todavía me acuerdo de cuando empecé a pedalear.
Hoy tengo una bicicleta muy diferente. Por lo menos para mí, es una súper bicicleta. Tiene rin 29 y me la adaptaron para que yo pudiera usarla.
Cuando voy en ella siento el aire en la cara y claro, en cada estación del año, las sensaciones son distintas. Frío en invierno, y calor en el verano. Sea como fuere, en las cuatro estaciones siempre hay un motivo para disfrutar de andar en bici. Es una bicicleta muy bonita, pero también es bastante grande para mí y a veces eso me incomoda, especialmente cuando tengo que detenerme.
En la calle tengo que tener cuidado. Muchas veces voy muy cerca de la vereda porque necesito poder apoyar un pie rápidamente cuando tengo que parar. Si no alcanzo a hacerlo, me puedo caer. Arrancar es más fácil, eso sí. Cuando hacemos trayectos largos, las piernas empiezan a sentirse, pero igual me gusta salir y rodar.
En San Juan, una ciudad del norte de Argentina, está mi casa y también mi colegio. Los lunes, además, voy a un taller de robótica. Me encanta todo lo que tiene que ver con los robots. Son geniales y divertidos, especialmente cuando con mis compañeritos podemos diseñar, armar y hacer funcionar una máquina hecha por nosotros.
Y tengo una idea que me gustaría hacer realidad algún día: diseñar una bicicleta que también sea un robot.
Me imagino una bici para ir al colegio y moverme por la ciudad, pero que también tenga piloto automático para llevarme a los lugares donde tengo que llegar. Quisiera que pudiera evitar accidentes, avisarme cuándo puedo cruzar una calle y decirme cuándo cambia el semáforo.
Sería genial que fuera un tándem para tres pasajeros. Espero poder construirla algún día, quizás dentro de un año. También tendría los colores de mi bandera: celeste y blanco.
Le pondría buenos cambios, luces suficientes y guardabarros, porque tendría que ser una bicicleta urbana. No sería para competir. Para eso tendría que pensar en otra bicicleta.
Por ahora, sigo usando la que tengo. Mi ciudad es muy agradable para andar en bicicleta y, hasta el momento, no he tenido ningún problema.
Así que sigo pedaleando. Y quién sabe… quizás algún día la bicicleta robot deje de ser una idea y pueda salir conmigo a recorrer San Juan.





