Inicio Blog Página 29

Lugares urbanos que nos ayudan a vivir mejor y buscar otras formas de habitar la ciudad

0
Parque San Martín en la ciudad de Mendoza, 394 hectáreas de bosque que tienen un complejo sistema de riego por acequias y canales en una ciudad semidesértica.

Cuando se visita una ciudad, más allá de los museos, teatros, restaurantes, playas, hoteles o barrios tradicionales, lo que se busca casi siempre son los parques, y no precisamente los de Disney o sus similares en igual o menor escala. Se busca, árboles, jardines, fuentes, esculturas, lagos, y de forma especial senderos por los que se pueda caminar, usar bicicletas o trotar, y no estamos hablando de recorridos cortos e insulsos. Estamos hablando de pasar un buen tiempo en estos espacios que nos conectan con dos mundos, el verde natural, y el gris artificial de la ciudad.

Parques como Central Park (Nueva York), Hyde Park (Londres), Hangang Park (Seúl), Griffith Park (Los Angeles), Golden Gate Park (San Francisco), Parc Güell (Barcelona), Parque Ibirapuera (Sao Paulo), Shinjuku Gyoen National Garden (Tokio), Parque del Retiro (Madrid), Bosque de Chapultepec (Ciudad de México), Parque San Martín (Mendoza- Argentina), Parque Dueña Sarah Kubitschek (Brasilia), Cerro San Cristóbal (Santiago de Chile), Parque Paseo de las Américas – Lago de Regatas (Buenos Aires), por mencionar algunos, tienen la característica de ser bosques diseñados, de tener rutas caminables y en general toda una estética de belleza natural, orden, limpieza y seguridad.

Lo verdaderamente interesante es que en las metrópolis no solo se limiten a un parque en especial, que de suyo es orgullo de sus habitantes, lo ideal es que deberían existir muchísimos más parques que responden al gigantismo urbano, a la constante densificación vertical y al diseño de vías y estructuras dedicadas a la movilidad de vehículos particulares y de servicio público reservados, como los taxis. No es el caso de los sistemas masivos como trenes, metros y buses, estos últimos en procesos de electrificación que tienen vías dedicadas.

La idea del auto propio que va más allá de la comodidad y libertad de desplazamiento, nos lo han vendido como signo de estatus económico, social que habla de su dueño. La realidad es que una construcción publicitaria propia de sociedades de alto consumo, y donde el diseño urbano está dedicado al vehículo particular. Y es aquí donde la visión puede cambiar en beneficio de todos. Desplazarse en las ciudades diariamente implica gastos personales y de la ciudad.

En las ciudades latinoamericanas, el desplazamiento de los trabajadores van de extremo al otro extremo de la urbe. Los oficinistas de igual manera son obligados a desplazarse, lo mismo los dependientes de todo tipo de comercio. Pero, en la pandemia del COVID 19, la tecnología nos abrió una posibilidad de trabajar desde casa, tendencia que se ha ido especializando en ciertos trabajos y empresas, y que hoy se le suma la robotización y la inteligencia artificial. Esta realidad nos muestra lo que viene en un futuro muy cercano.

La tecnificación que ha sido criticada por tantos, puede ser una puerta a un mejor vivir de las personas y las comunidades. Los seres humanos fueron convertidos en maquinaria a través de procesos como la esclavitud franca y real, a las nuevas formas disimuladas en factorías de todos los tipos y dimensiones. Lo que importa es el rendimiento del capital, la venta de los productos y dominar los mercados, sacando del mismo a los competidores, bien por razones políticas globales, locales o nacionales. Y al igual que en los tiempos del mercantilismo británico, se busca que los países no industrializados sean consumidores de productos importados y exportadores de materias primas.

Las nuevas tecnologías, y la necesidad urgente que las generaciones recientes se dediquen al desarrollo tecnológico, que no debe ser un privilegio de unas supuestas mentes brillantes, puedan cambiar las dinámicas laborales, de vivir en la ciudad y poder tener una vida muy distinta a lo que son hoy en día estos lugares de marcadas diferencias que se notan en todas las realidades que allí se desarrollan.

Los grandes parques urbanos se pensaron para el solaz de unos pocos, la realidad es que hoy marcan diferencias en el modo de vivir y existir en la ciudad. Para gozarlos se requiere tiempo, otra forma de trabajar, recibir ingresos, entender la ciudad y dejar de simplemente existir para comenzar a vivir. de una forma más humanizante y amable.

Hoy además de considerar grandes grupos habitacionales, lo primero que se debería tener en cuenta es el parque, el bosque, los jardines y senderos donde podemos sentirnos a gusto, en una urbe donde se puede trabajar sin desplazamientos prolongados, costosos, angustiantes e inseguros.

Los centros fabriles deben ser rediseñados para intercalar espacios verdes, que además de ser recreativos, son filtros del aire en zonas altamente contaminadas que siguen afectando la calidad de vida de todos en el planeta, acelerando procesos como la crisis climática y la destrucción de recursos vitales como el agua, y con ella corrientes acuáticas de todos los niveles y la biodiversidad que le acompaña.

Es necesario otra visión y diseño urbano, otras formas de trabajar, aprovechar las tecnología y la IA para hacer de la vida urbana algo más satisfactorio, digno y en donde sus residentes encuentren lugares de recreación, descanso y encuentro. Todo está aún por hacer y no solo depende de las administraciones municipales, la comunidad tienen un papel fundamental.

Por ahora cada vez que pueda viajar al exterior o en el interior de su país, no deje de visitar, recorrer y disfrutar de los grandes parques urbanos que ha sido concebidos como bosques, jardines y senderos diseñados para la alegría de sentirnos entre la naturaleza porque ella se recrea en la vida.

Inseguridad alimentaria, la solución está a la mano en la ciudad y el campo

4
Una opción de grandes repercusiones positivas para enfrentar el hambre en ciudades y campos.

En América Latina, casi 20 millones de personas en nueve países sufren inseguridad alimentaria aguda. El número aumentó de 17,8 millones en 2022 a 19,7 millones en 2023. Colombia se suma por primera vez a la lista de países con inseguridad alimentaria aguda. El informe dice que solamente el 3% de la población autóctona (1,6 millones de personas) se encuentra en esta situación frente al 62% de los migrantes y refugiados (2,9 millones).

Según informe del DANE los resultados de la medición de la inseguridad alimentaria obtenidos en la ECV de 2022, la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave en los hogares del país fue del 28,1%. Es decir, 28 de cada 100 hogares tuvieron dificultades para acceder a los alimentos durante los últimos 12 meses, debido a falta de dinero y otros recursos. En el total nacional, la prevalencia de inseguridad alimentaria grave fue de 4,9%, lo que significa que en 5 de cada 100 hogares al menos una persona en los últimos 12 meses tuvo hambre y no comió o se quedó sin comer durante todo un día por falta de dinero u otros recursos. Respecto a la prevalencia de la inseguridad alimentaria en las cabeceras municipales en comparación con la prevalencia en áreas rurales (centros poblados y rural disperso), los resultados indican que 27 de cada 100 hogares urbanos experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave, mientras que en hogares rurales la prevalencia fue mayor con 33 de cada 100 hogares en esta situación.

En un país que así mismo se considera un gran productor de frutas, verduras, de diversas ganaderías, que tiene estabilidad climática, estas cifras son alarmantes considerando que en la práctica los alimentos o no son suficientes, son muy costosos, o simplemente el desperdicio de los mismos por temas del comercio es una constante en nuestra sociedad. Esto se agrega a la indiferencia del ciudadano del común que no logra percibir las realidades de sus vecinos o las realidades son tan diversas que no se logra tener una visión en las ciudades grandes, los pueblos y villas y las zonas rurales.

De estas últimas, los cambios en la forma de la tenencia de la tierra, la presencia de monocultivos industriales, la pérdida de la autonomía financiera del campesino, lo han convertido en empleado mal pago y convocado a dejar de lado tradiciones que aseguran su alimentación con las huertas caseras y animales de corral que por siglos acompañaron las casas campesinas. Hoy no es de extrañar que compren productos comestibles costosos para su economía familiar y que generan a la larga enfermedades complejas de atender en la ruralidad.

En las ciudades, el desempleo, la informalidad, la migración, la inestabilidad laboral mellan cualquier economía familiar. En el caso colombiano se suma la presencia de extranjeros que van de paso al sueño americano y que de alguna forma aumentan las cifras de malnutrición y de hambre. Organizaciones como el Banco de Alimentos aportan a diversas organizaciones y parroquias mercados pero no son suficientes ante la creciente cantidad de solicitudes de asistencia social.

Otro aspecto de esta realidad es la malnutrición. Las familias sin recursos consumen refrescos embotellados, productos comestibles, harinas procesadas y azúcares, realidad que destroza el crecimiento sano de los pequeños, generando en ellos potenciales enfermedades, carencia de vitaminas, minerales y proteínas necesarias para un desarrollo físico y cerebral adecuado. Si esto no se corrige a tiempo en el futuro de sus vidas se verán las trágicas consecuencias en una sociedad que solo da espacio a la alta competencia en todos los campos de la vida.

Se pueden prometer infinidad de campañas gubernamentales, institucionales tanto locales, nacionales como del orden internacional, pero no llegarán de forma asertiva ante las crecientes necesidades. Una forma práctica y que ha demostrado ser útil son las huertas urbanas, propiciadas y administradas por las mismas comunidades, donde en terrenos pequeños es posible cultivar en procesos agroecológicos que han demostrado su eficiencia.

Se gana en alimentos, en construcción de comunidad y en la responsabilidad que implica nutrir de forma adecuada a los miembros de esas organizaciones que obedecen a la necesidad y fundamentalmente a la independencia que genera producir sus propios alimentos.

El Jardín Botánico de Bogotá colabora directamente con las comunidades que están interesadas en conformar huertas urbanas que benefician directamente a las personas que participan y que en el tiempo se van constituyendo una red de apoyo, conocimiento y de experiencias para lograr mejores cosechas urbanas. El Ingeniero Edgar Hernán Lara García nos comenta sobre esta experiencia del JBB en la ciudad.

Agricultura urbana y el Jardín Botánico de Bogotá

Están ahí, nos perciben, saben de nosotros aunque usted no lo crea

0
El verde es sinónimo de vida en un planeta donde las plantas representan el noventa por ciento de la vida

Cuando la sociedad y la cultura que se ha formado durante siglos determinó que solo los animales, entre ellos el ser humano, sienten se descartó de tajo la posibilidad de estudiar, entender e interactuar con las plantas. Es más, si bajo nuestros parámetros consideramos exitosa una especie porque es capaz de enfrentar el contexto en el que vive y sobrevivir, pues las plantas lo han hecho por todos los tiempos de la vida en el planeta. Hoy representan el 90% de la vida sobre esta esfera espacial y aunque la consideremos azul, en realidad se aproxima más al verde por la vida vegetal que la cubre.

Son muchos los estudios y textos académicos que dan razón de los avances para entender las plantas, ya no solo el aspecto botánico como tal, sino determinar cómo se relacionan entre sí, qué tanto sienten y si tienen percepción de sí mismas, es decir en términos humanos: inteligencia.

Las investigaciones que se realizan en todo el planeta, tanto en universidades como centros de investigación pura, se ha logrado determinar que ciertamente se interrelacionan con su entorno, con otras plantas, no solo a través de la estructura que logramos ver, la mayor parte de esas relaciones están dentro de la tierra y son sus raíces, y cuando se ve el sistema en su conjunto, por ejemplo un jardín en un parque o en la casa, su combinación de informaciones puede resultar más grande que un cerebro animal, incluido el humano.

El hecho mismo de no poder trasladarse no le impide moverse con las ramas y llegar a contactar otras superficies que eventualmente le permitan seguir creciendo. Se ha comprobado que sienten temor, alegría, tristeza, hasta soledad y lo expresan de diversas formas. Hojas que se cierran, ramas que descienden, flores que no crecen lo suficiente y en general ese particular brillo que tienen las plantas sanas, que están en el lugar adecuado, con la luz necesaria para hacer la fotosíntesis y prosperar. Son plantas que en el lenguaje común clasificamos como plantas gratas.

Los estudios también han determinado que la música las altera positiva o negativamente. Que sienten temores ante otras plantas agresoras o por insectos de diferentes tipos que las afectan. Pero ellas en general, tienen formas químicas para defenderse, asociarse con otras y crear un campo vital de defensa. Lamentablemente en el desconocimiento que tenemos de ellas, alteramos el equilibrio natural, especialmente por sistemas agronómicos que solo busca alta rentabilidad, aunque los costos de perder un ecosistema se paga diariamente con más químicos hasta que los suelos literalmente mueren.

Quizás en su círculo familiar y social habrá escuchado experiencias de personas que le cuentan las maravillas de sus plantas. De personas que tienen manos maravillosas que son capaces de sacar adelante a la planta más enferma o afectada por malas condiciones de vida. Y como culturas orientales y campesinas le dan una importancia en la presencia de ellas en las viviendas, bien en jardines interiores o en macetas. Aromas y fragancias, colores y formas, texturas son entregadas cada día a los habitantes de esas viviendas.

Hoy las ciudades buscan espacios para desarrollar verdaderos jardines que nos ayuden a vivir mejor, más conectados con los seres más cercanos y que en realidad son los más numerosos en el planeta que consideramos nuestro, las plantas,. Son más susceptibles de sobrevivir, adaptarse y transformar de forma muy positiva su entorno, en el cual los demás seres de la naturaleza que conocemos pueden existir. Sin el verde es imposible la vida en el planeta, porque ellas son la vida misma.

Puede tenerlas en casa o apartamento como fieles compañeras, su presencia y compañía siempre se agradecen porque más allá de lo hermosas que son, generan elementos que dispersan en el aire ayudando a un mejor estar, como aire más fresco para respirar y niveles de humedad que se agradecen cuando la temperatura ambiental sube. Puede espiarlas colocando una cámara de video y con un poco de paciencia ver los videos a alta velocidad, se dará cuenta de todas las cosas que son capaces de hacer.

Si quiere profundizar sobre el tema busque en su navegador este texto en formato PDF.

Europa es el continente que más rápidamente se está calentando

0
La crisis climática condujo a que 2023 fuera conjuntamente uno de los dos años más cálidos jamás registrado en Europa. OMM

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Servicio de Cambio Climático Copernicus ha publica los datos sobre lo que fue el 2023 como un año de extremos, entre el calor sofocante, lluvias torrenciales y bajo nivel de las nevadas.

En términos sencillos, esto condujo a un número récord de días con «estrés térmico extremo» y «una tendencia creciente» en el continente, con un «verano prolongado» de junio a septiembre, marcado por olas de calor, incendios forestales, sequías e inundaciones.

«Dependiendo de los datos, 2023 fue el año más cálido o el segundo más cálido registrado», según la OMM, que destaca que «la mortalidad relacionada con el calor ha aumentado alrededor de un 30% en los últimos 20 años y se estima que las muertes relacionadas con el calor han aumentado en el 94% de las regiones europeas monitoreadas”, se estima que entre 55.000 y 72.000 personas murieron por las olas de calor en 2003, 2010 y 2022.

Según la agencia de la ONU, las temperaturas terrestres en Europa fueron superiores a la media durante 11 meses del año en 2023, incluido el septiembre más cálido jamás registrado. Las precipitaciones también fueron un 7% superiores a la media, y el caudal de los ríos europeos alcanzó niveles récord en diciembre, con caudales «excepcionalmente altos» en casi una cuarta parte de la red fluvial.

Esto significó que durante 2023 se superaron los umbrales de crecida «alta» en un tercio de la red fluvial europea, mientras que cerca de uno de cada siete superó los umbrales de crecida «grave».

Las conclusiones del informe sobre el estado del clima en Europa en el 2023 reflejan el aumento de las perturbaciones del cambio climático a escala mundial, pero son especialmente significativas porque el continente es el que más rápidamente se está calentando.

Las temperaturas récord de la superficie del mar en toda Europa también reflejaron la tendencia al calentamiento profundamente preocupante en tierra, con una alarmante «ola de calor marina» presente en junio, en el Océano Atlántico al oeste de Irlanda y alrededor del Reino Unido. Según la OMM, el fenómeno se clasificó como «extremo» y en algunas zonas «más allá de lo extremo», con temperaturas de la superficie del mar de hasta 5 grados centígrados por encima de la media.

«En el conjunto del año, la temperatura media de la superficie del mar en los océanos de Europa fue la más cálida jamás registrada», declaró la OMM. «En algunas partes del mar Mediterráneo y del noreste del océano Atlántico se registró la temperatura media anual de la superficie del mar más alta de la historia”.

Centrándose en la sostenibilidad y la resistencia a las perturbaciones del cambio climático, el informe de la organización de la ONU subrayó un aumento récord de la generación de electricidad mediante tecnologías renovables en Europa.

Ello se debió a una actividad tormentosa de octubre a diciembre superior a la normal, que se tradujo en una producción de energía eólica superior a la media. También fue significativa la generación de energía hidroeléctrica por encima de la media en gran parte de Europa durante 2023, vinculada a precipitaciones y caudales fluviales superiores a la media.

Por otro lado, la generación de energía mediante paneles solares fue inferior a la media en el noroeste y el centro de Europa, pero superior a la media en el suroeste, el sur y Escandinavia.

La Organización Meteorológica Mundial también confirmó que en gran parte de Europa hubo menos días de nieve que la media, sobre todo en Europa central y los Alpes durante el invierno y la primavera.
Esto provocó una pérdida excepcional de hielo glaciar en los Alpes, agravada por el fuerte deshielo estival provocado por las olas de calor, con lo que los glaciares perdieron alrededor del 10% de su volumen en 2022 y 2023.

Con respecto a los polos de la Tierra las temperaturas en el Ártico fueron las sextas más cálidas jamás registradas. «Los cinco años más cálidos registrados en las tierras árticas se han producido todos desde 2016», señaló la OMM.

La extensión fluctuante del mar Ártico se mantuvo por debajo de la media durante la mayor parte de 2023, informó también la agencia de la ONU. «En su máximo anual en marzo, la extensión mensual fue un 4% debajo del promedio, ubicándose en el quinto lugar más bajo jamás registrado. En su mínimo anual en septiembre, la extensión mensual ocupó el sexto lugar más bajo, un 18% por debajo del promedio”.

Por otro lado, las emisiones totales de carbono de los incendios forestales en las regiones subárticas y árticas fueron las segundas más altas registradas en 2023, dijo la OMM, relacionadas con los incendios forestales en latitudes altas, la mayoría de los cuales ocurrieron en Canadá entre mayo y septiembre.

Fuente: OMM

Un idioma vivo que evoluciona y es considerado la segunda lengua más usada en el planeta

1
Las palabras nos habitan, y habitamos las palabras. Que el español sea nuestra lengua materna no significa que sepamos hablarlo bien y, menos aún, escribirlo bien.

Cuando se le pregunta al buscador más reconocido de la internet sobre el idioma español, esto nos dice: «El español es el segundo idioma materno más hablado del mundo. Según el último informe del Instituto Cervantes ‘El español: una lengua viva’, cuenta con más de 477 millones de personas, y el número asciende a 572 millones si se suman los hispanohablantes que utilizan el español como segunda lengua o extranjera»

De hermosa cadencia y sonoridad, este idioma que aglutina raíces árabes y latinas es el testimonio vivo de lo que fue en su momento el imperio más importante del planeta. Una península que logra aglutinar alrededor de los reyes durante los siglos XVI y XIX y que al igual que otros imperios desaparecen en las sombras de la historia de otro más fuerte, con mejor manejo de la economía y del comercio global que suman otra cultura social, cultural y religiosa para hacer un punto de inflexión en la historia de la humanidad.

La España Imperial cae frente al Imperio Británico, el más grande de nuestra historia y que existió entre los siglos XVI y XX, y que finalmente cae durante la Segunda Guerra Mundial, pasando el poder hegemónico a la USA. Todos estos imperios llevan consigo su lengua y su religión. En el caso español el castellano se extendió por las Américas, África y Asia. La religión católica hizo lo propio junto a los protagonistas de atrocidades al igual de contribuciones científicas al mundo, como La Expedición Botánica dirigida por el sacerdote católico y científico José Celestino Mutis, labor que comenzó en el año de 1783 y terminaría en el año 1810. y ordenada por el virrey Antonio Caballero y Góngora.

La colonización española hizo del idioma una mezcla muy interesante de modismo regionales y al día de hoy se distingue perfectamente, no solo por el acento, también por las palabras y los distintos modos de usar nuestro idioma. No solo palabras de origen árabe, la riqueza de los idiomas ancestrales también hacen sus aportes para expresar realidades regionales, en algunos casos muy específicas y que no tendrían otra forma de ser comunicadas.

Cuando se estudia la gramática, sintaxis y morfología del castellano, nos damos cuenta de su riqueza en las formas posibles de usarlo, en la gran cantidad de palabras, algunas de las cuales no son adaptables a otras lenguas. Su riqueza en vocabulario lo hace exquisito, y solo en la medida que se estudie, pero, principalmente se lea y escriba, nuestro idioma seguirá en los principales formas de expresión escrita y hablada del mundo.

Cada tiempo tiene sus locuras idiomáticas y una de ellas son las formas inclusivas, donde el masculino, femenino y neutro se trastocan dañando el idioma. Y así lo explica Alicia María Zorrilla, presidenta de la Academia Argentina de Letras y Miembro Correspondiente Hispanoamericana de la Real Academia Española.

«El llamado «lenguaje inclusivo» ni construye ni destruye. Está fuera del sistema gramatical del español y, como lingüista, me atengo a este sistema rigurosamente. Una lengua, un cuerpo lingüístico, no puede inventarse o reinventarse conscientemente de la noche a la mañana. No pueden reemplazarse las letras a y o, que diferencian el género, con la arroba, el asterisco, la e o la x porque se tiene la voluntad de hacerlo en contra del androcentrismo o de reflejar con ello una realidad sociopolítica. ​Esa sustitución es ajena a la morfología del español e innecesaria, pues el masculino genérico o masculino gramatical ya es inclusivo, ya cumple esa función como término no marcado de la oposición de género porque se emplea en contextos genéricos e incluye en su significado a los individuos del sexo masculino y a toda la especie humana sin distinción de sexos (Los ciudadanos tienen derechos y obligaciones), y el género marcado es el femenino, que solo designa a ese género tanto en singular como en plural. Modificar una lengua milenaria como la nuestra no significa transformar la sociedad, que necesita estar cada vez más unida por el respeto, la verdad y las certezas. Considero, pues, que no deben forzarse las estructuras lingüísticas del español para que se conviertan en espejo de una ideología, pues la gramática española que estudiamos no coarta la libertad de expresarnos o de interpretar lo que expresan los demás. Lo afirmo con la convicción de que una lengua que interrelaciona nunca excluye».

Otro indicador importante del peso de un idioma, actualmente, es Internet. El español ocupa el tercer puesto como la lengua más utilizada en la Red, tras el inglés y el chino y el segundo utilizado en las principales redes sociales.

Así las cosas, más allá de planteamientos políticos, reaccionarios, o de protesta, nuestra lengua está viva y hay que conocerla a profundidad, más allá de estudios académicos especializados, el tema es leerlo, escribirlo y en textos más allá de lo que se pueda usar en un mensaje de Whatsapp o en cualquier otra plataforma digital. El tema es conocerlo, aprovecharlo y disfrutar los textos que tantos escritores hacen de esta herramienta humana una eficiente forma de transmitir el pensamiento y nuestra experiencia de vida en el tiempo que nos ha tocado.

La académica argentina agrega «Ya lo hablan 585 millones de personas. Lo estudian por su riqueza léxica, porque es una lengua vigorosa y porque ya está tan difundida en el mundo. Enseñarles español a extranjeros significa deslumbrarlos con el asombro y el descubrimiento. Cada palabra los conduce a un nuevo lugar de caminos infinitos». Es una labor de casa, del sistema educativo en todos sus niveles para conocer, usar y cuidar nuestro idioma porque no es solo palabras, es el mundo que se ha construido con esta lengua que aglutina nuestras raíces y las del mundo árabe más allá de un imperio que como todos, van pasando a la historia en bibliotecas, monumentos y museos. El idioma por el contrario sigue vivo y con buena salud.

Transitar de forma sostenible en las ciudades implica mucho más que un medio de movilidad

0
La ciudad verde, urbe humanizante

No basta con preocuparse por la contaminación que se genera en el movimiento de vehículos en la ciudad. La contaminación no es solo es la del aire, también el ruido que generan los vehículos cualquiera sea su modalidad, también la contaminación visual y la sensación de crisis que genera tanto movimiento. Quizás usted dirá este texto describe una persona con problemas de adaptación de comportamiento, en líneas generales una personas con manías y ansiedades fuera de lo normal.

La realidad es que movilizarse en cualquier ciudad genera estas mismas condiciones, y más aún en ciertos lugares o modas que genera gran ansiedad, basta escuchar el ruido de cierto tipo de motocicletas que da la impresión que están en una pista de carreras. La estrechez de ciertas calzadas también generan molestia tanto para conductores como para peatones que se sienten literalmente invadidos y apretujados.

Hay ciudades que por el contrario han logrado cierto equilibrio, donde los árboles están presente enmarcando las calles, los aromas que estos generan y la variedad de pájaros que literalmente residen en sus ramas, hacen más llevadera la vida de la ciudad. Parques generosos con gran variedad de espacios hacen la diferencia de ciudades apeñuscadas entre ladrillo, cemento, concreto, pavimento, vidrio, tránsito ruidoso y aprensivo.

Y no es casual la presencia de parques y espacios verdes en ciudades bien diseñadas, con infinidad de circuitos enmarcados en variedad de diseños paisajísticos para caminar que ayudan a la emocionalidad de las personas y sentirse agradables y serenas, porque la presencia de la naturaleza nos conecta nuevamente a la fuerza vital de ella misma y que nos hace sentir parte de la belleza natural que nos brinda el planeta.

Las ciudades son una creación humana y se les conforma según la idea que tenemos de la sociedad, la economía y de la vida. Muchas solo son sitios de supervivencia laboral donde no hay belleza, solo trabajadores y no en las mejores condiciones. Otras ampliamente industrializadas en las que la producción, el movimiento de mercancías lo determinan todo. En esas ciudades las oportunidades de una vida serena, en contacto con la naturaleza no está al alcance de todos sus habitantes. Es un lujo de unos pocos, que en algunos casos son una afrenta al resto de la sociedad.

Así las cosas ciudades bien diseñadas donde se tiene en cuenta espacios verdes, arboledas cuidadas, vías por donde es posible andar en bicicleta o patineta diariamente rodeados de parques, jardines, fuentes de agua y sardineles bien organizados, construidos para caminar con seguridad hacen una inmensa diferencia en la felicidad de sus habitantes. Sentirse seguro, valorado, con verdadera libertad y con una constante educación social hacen la diferencia entre habitar y vivir en la ciudad.

Nuestras ciudades, en el caso de Colombia se anarquizan con el tiempo. El descuido en mantenimientos, el abuso del uso del espacio público con ventas informales, el ruido de altavoces, la suciedad, la destrucción de plantas y jardines sumado al movimiento de la calle hace que la tranquilidad desaparezca y transitar sea una verdadera tortura.

Así la ecomovilidad va más allá de vehiculos eléctricos, bicicletas, patinetas o un par de zapatillas deportivas para caminar. Es todo el contexto que hace posible un bien vivir fuera de casa, en una ciudad realmente humanizante, que nos alegre la existencia y que nos permita ir un poco más allá de simplemente sobrevivir. Y la tarea no es solo de la administración, es también nuestra en cada acción que hagamos, por pequeña que sea, eso hace la diferencia. El solo hecho de movilizarse en bici, ya es una contribución a un mejor estar, o quizás cuidar un jardín o un parque. Ser parte de la solución y no solo protagonistas y víctimas del caos urbano.

Es posible tener energía fotovoltaica en tu vivienda urbana o rural

3
Una manera económica de tener energía fotovoltaica en casa.

La respuesta es que si, pero…una cosa es ayudarte con algunas lámparas y otra cosa es transformar todo el sistema eléctrico donde se considera refrigeradora, lavadora, quizás una estufa y en el caso de poblaciones de clima cálido ventiladores y aire acondicionado, y si ya está en la electromovilidad, bueno eso es otra cosa.

Un proyecto de magnitudes debe requerir permisos si es en propiedad horizontal y ciertamente no puede recurrir a un aficionado al tema, aquí se requiere conocimiento y experticia que garanticen un trabajo de calidad y que no genere problemas ahora y en el futuro.

En nuestra caso la situación es muchísima más sencilla, la idea es hacer uso de la energía fotovoltaica a precios posibles y sin demasiada parafernalia, reemplazando luminarias en habitaciones, cocina y área social. Existen en el mercado una gran variedad de lámparas con su respectiva celda solar, sus baterías, que son reemplazables en el tiempo, lo que hace que el sistema pueda prestarnos servicio por largos años. Los paneles que son relativamente pequeños, de 23 por 35 centímetros, se colocan en las ventanas de las habitaciones. En el caso de Bogotá no se requiere colocarlos por fuera y en ángulo buscando el sol, la radiación lumínica es suficiente para activarlos y que cumplan con su misión.

Las lámparas pueden ir en varios niveles de luminosidad, 50 watts son suficientes para una habitación convencional, o puede subir el nivel de iluminación con una lámpara con más vatiaje, pero recuerde, entre más intensidad de luz, el panel muy probablemente será más grande lo que necesariamente se vuelve muy estorboso, considerando que esta sobrepuesto en el vidrio de la ventana.

Cualquiera pensaría que es un gasto inútil considerando el precio del equipo, que ronda hoy por los 80 a 90 mil pesos, comparados con la tarifa y el servicio, pero la verdad es que los servicios públicos de energía suben de forma constante y más ahora que tenemos cierto nivel de crisis energética. Como siempre, el ahorro en tarifa solo se verá un poco más tarde, no de forma inmediata lo va a encontrar en su recibo.

Si además de entusiasta usted le gusta hacer cables, puede fabricar extensiones para llevar las luminaria a baños, armarios y otros lugares separados de las ventanas. En poblaciones afectadas por los sobre costos de energía, como es el caso de la Costa Atlántica en Colombia, es una solución posible, dejando el servicio para casos muy concretos como el aire acondicionado.

Los paneles se pueden colocar de forma seriada generando una mayor área de captación lumínica y por consiguiente de poder para alimentar equipos como portátiles, televisores Led, pequeños equipos de sonido y en la medida que va experimentando se dará cuenta que esas pequeñas inversiones será ganancia frente a un servicio público que seguirá incrementándose por las realidades climáticas que afectan las fuentes hidroeléctricas, o las que se genera con combustibles fósiles y las ganancias que esperan recabar las empresas, algunas de las cuales son capitales extranjeros que buscan recuperar la inversión y mejorar sus ganancias.

Pruebe durante un tiempo estas lámparas, evite el uso de equipos de sonido de alto poder, quizás una unidad de parlantes recargables y conexión por bluetooth con su celular es una economía forma para escuchar música o su estación de radio favorita. Otra opción son lámparas recargables, que ahora tienen muy bonitos diseños y que su carga dura bastante horas y que las puede usar en su mesa de noche o en el cabecero de la cama, especiales para leer, además que manejan intensidades y de su pueden orientar de diferentes formas.

Siempre hay un opción posible, que vaya con su presupuesto y necesidad. Queda claro que deben ser equipos que ofrecen largo tiempo de servicio, reciclables o que se les puedan cambiar las baterías recargables cuando estas se agoten. Tecnología hay, solo basta curiosear un poco, ajustar un presupuesto y ponerse en la tarea de economizar energía eléctrica, quizás si hace un fondo con el ahorro pueda llegar a instalar un sistema total de energía fotovoltaica. Todo es posible.

La transición energética enfrenta sistemas técnicos, económicos y legales que hacen difícil su aplicación

0
El despliegue de generación de energía renovable aseguran el acceso a energía asequible y confiable, promoviendo la eficiencia energética y apoyando la integración del mercado y las reformas del sector.

El cambio de los sistemas convencionales de producción de energía eléctrica y de combustibles limpios y renovables como el hidrógeno verde, se enfrentan diariamente a legislaciones, contratos y líneas de acción gubernamentales y empresariales que no favorecen para nada esta urgente transición. El mercado está diseñado de una manera tal que desfavorece el despliegue de energías renovables, los mecanismos de fijación de precios no ayudan porque las energías renovables necesitan contratos a largo plazo para lograr la estabilidad y seguridad de la electricidad suministrada y el costo a pagar.

Garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todas las personas, en cualquier lugar del mundo, es la meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 7 (ODS 7).

La agencia intergubernamental IRENA que hace parte de la ONU, se ha comprometido con los países a encontrar la forma adecuada de traducir el compromiso en acción. En África, por ejemplo, se puso en marcha durante la primera Cumbre Africana sobre el Clima, celebrada en Nairobi el año pasado, donde los líderes firmaron una declaración conjunta en la COP28 para impulsar la transición hacia las energías renovables como solución estratégica para el acceso a la energía, la seguridad y el crecimiento ecológico en el continente.

El mundo desarrollado tiene que cambiar el sistema y los países en desarrollo pueden dar un salto adelante y pasar directamente a un nuevo sistema energético, ya que carecen de verdaderos sistemas energéticos verdes y pueden disponer de las herramientas, los instrumentos y los recursos financieros para impulsar los cambios. La principal diferencia radica en la situación del sistema energético en estas distintas partes del mundo, que se refleja en gran medida en la desigualdad existente.

El Continente africano es probablemente la potencia más importante del mundo en energías renovables e hidrógeno verde pero carece de las infraestructuras necesarias para que este potencial beneficie a su población y al mundo. Infraestructuras como puertos, oleoductos e infraestructuras civiles son decisivas y cruciales.

Para acelerar la transición, hay que superar algunas barreras estructurales que existen en la actualidad. Sin una interconectividad de las redes, de infraestructuras modernas de almacenamiento, flexibilidad y equilibrar las redes, no se puede avanzar en la transición energética y es de la máxima prioridad modernizar y construir el equipamiento necesario donde no las hay.

También están los problemas relacionados con el marco legal existente en muchos países que favorecen el mercado tradicional de hidroelectricidad, termoeléctricas y donde hay muchas subvenciones para proyectos de combustibles fósiles dejando de lado el despliegue de energías renovables.

Los mecanismos de fijación de precios de mercado y la necesidad de profesionales cualificados y una fuerza laboral cualificada son indispensable para lograr el cambio. La sociedad también debe crear un entorno más fácil y sencillo para que las personas tomen las decisiones correctas en términos de eficiencia y conservación de energía.

El tema no es esperar a que se llenan los embalses, es prevenir y hacer los correctivos necesarias en sequía y en inundaciones

4
Ya llega el fenómeno de La Niña, con inundaciones y tragedias, una vez más se ve la improvisación gubernamental frente a estos temas

Los fenómenos climáticos de El Niño y La Niña son recurrentes en la historia climatológica del océano Pacífico, pero cada vez que se presentan los países afectados, especialmente suramericanos presentan los mismos titulares, fuertes sequías, falta de agua para el consumo humano, el sector agropecuario, y en el caso de la producción de energía eléctrica por las hidroeléctricas, crisis total.

Ahora ya se aproxima el tiempo de lluvias y con ello grandes tragedias básicamente por los daños asociados a las cuencas de los ríos, deforestación a todo nivel, construcción de viviendas en tierras ganadas a las cuencas y en general a la mala disposición que se hace de la naturaleza, que en el caso de Colombia se multiplica por tres, gracias a las cordilleras que se generan de la gran Cordillera de Los Andes.

Un reconocido especialista en temas del clima, Max Henríquez, en entrevista con Uniminuto Radio, nos hace una perfecta descripción de una realidad que no se afronta de forma técnica, científica, más por el contrario, siempre de afán y creando más problemas a la población en general, aumentando daños ambientales casi irrecuperables, finalmente para tener un bosque sano se requiere más de cincuenta años de su presencia en cualquier región y con ello todo lo que se deriva en biodiversidad. Y recuperar una cuenca hídrica son décadas de dejarlas sin intervención para que se puedan restablecer.

Max Henriquez, meteorólogo.

Cuando el agua se vuelve un bien escaso y la electricidad otro tanto

0
Lo hemos vivido en varias ocasiones y en todo el continente, la solución está en las manos de los ciudadanos, los gobiernos siempre llegan demasiado tarde.

En líneas generales Suramérica es un continente verde, claro con las excepciones de Perú, Chile, una parte de Bolivia y Argentina, pero de alguna forma logran adaptarse a esas zonas desérticas en donde o bien hay oasis o la cordillera de Los Andes les procura agua a través de las nieves y glaciares.

La zona ecuatorial de nuestro continente, que no tiene estaciones, sí ciclos de mayor o menor pluviosidad, está cambiando de forma drástica ocasionada por la crisis climática que altera la fuerza de los efectos del El Niño y de La Niña. Se suma la inclemente deforestación y destrucción del sistema amazónico que no solo se da en Brasil, también en Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, lo que está alterando de forma vital la realidad de estos bosques y sus ecosistemas, que se han catalogado como los pulmones del mundo.

Hoy, cuando se publican posibles recortes de energía eléctrica y de agua potable domiciliaria, nos damos cuenta de que durante décadas hemos atentado y destruido todo un ecosistema que nos permitía literalmente desperdiciar agua y energía en cantidades representativas. Nadie en nuestras ciudades se preocupaba por evitar el despilfarro, hasta fiesta con el líquido en los carnavales como sucede en el Caribe colombiano.

Ya Colombia lo había experimentado en 1992 a causa del fenómeno de El Niño y como siempre se prometieron reformas y políticas de producción energética. Lo complejo es que se hicieron a partir de formas que a la larga no dan mejores resultados. Las hidroeléctricas dependen del agua y ya sabemos lo que está sucediendo hoy. Las termoeléctricas funcionan con combustibles fósiles y carbón que son costosos y altamente contaminantes. No se vislumbró el cambio que se requería desde ese momento hasta hoy.

En el caso de la Costa Atlántica, donde el servicio de energía eléctrica es una necesidad innegable por las altas temperaturas que se viven allí, es además de extremadamente costosa, ineficiente y un atentado a la seguridad por la cantidad de tomas fraudulentas que se hacen a la red por parte de inescrupulosos usuarios. En esta zona se tienen dos fuentes básicas de energías verdes: el sol que es igual todo el año y el viento que es más o menos fuerte en algunos meses, pero igual hay corrientes todo el año.

La solución está a la vista, pero su desarrollo se ha enfrentado a otros planteamientos e intereses políticos y empresariales. Solo se han desarrollado tímidas acciones, casi de emergencia, en los dos últimos gobiernos. La burocracia, las poblaciones raizales y en general todo un sistema paquidérmico y saboteador de sí mismo, no han entendido ni ayudado a que las energías fotovoltaicas sean una realidad en ciudades capitales como Riohacha, Santa Marta, Barranquilla, Cartagena y eso sin contar con las poblaciones de lo que se denomina el Caribe Sabanero.

El tema energético es solucionable en un país con sol todo el año, aún en las ciudades ubicadas en las cordilleras, allí brilla aún en tiempos de lluvias, porque en esta parte del planeta no sucede como en los países del norte de Europa, o el mismo Canadá que oscurece más temprano, hay meses de verdadera penumbra y la temperatura lumínica es menor.

¿Qué hacer ahora? La respuesta está en los mismos ciudadanos. Hoy la tecnología fotovoltaica ofrece muchos productos diseñados para proporcionar iluminación sin necesidad de inmensos paneles, más por el contrario, se ofrecen formatos más pequeños, eficientes y con los bombillos led la apuesta se cumple: energía solar en casa o en apartamentos.

Si quiere suplir la energía de electrodomésticos como refrigeradores, lavadoras, hornos microondas y cuanta olla o parrilla eléctrica se le ocurra, aquí el tema es potencia, eso implica paneles más grandes, acumuladores o unirse al sistema eléctrico ya estable . Por ahora, la urgencia es no quedarnos a oscuras, y no solo en casa. En las zonas comunes de conjuntos residenciales es la oportunidad para cambiar luminarias convencionales por aquellas que tienen su propia celda, y que en algunos lugares de nuestras ciudades se están implementando.

Quizás esta emergencia nos pueda ayudar, desde la ciudadanía, a dar un salto adelante, acción que las administraciones, tanto anteriores como las presentes, no lo hacen de forma eficiente y eficaz. Se mueven entre medio muchos intereses, la energía finalmente es dinero manejado por multinacionales o entidades gubernamentales. Esto es igual en cualquier país en nuestro continente.

La opción, como siempre, se enmarca en dos variantes básicas: voluntad y dinero. Si hace cálculos de cuánto puede bajar su factura del servicio eléctrico domiciliario, se dará cuenta de que los fotovoltaicos hacen lo suyo a favor de su economía.

0SeguidoresSeguir
0SuscriptoresSuscribirte

Recent Posts