Inicio Blog Página 5

Un negocio que afecta directamente nuestra salud, desde bebés hasta la ancianidad

2
Una industría que defiende su negocio y mercado a consta de nuestra salud: ultraprocesados

Hoy en día, con la industrialización de los comestibles, nos vemos enfrentados a una guerra de la industria, el comercio y sectores económicos contra nuestra salud. Son fabricantes, distribuidores e impulsadores de los comestibles ultraprocesados, que además hacen lobby en los Congresos para evitar la promulgación de leyes que les restringa su negocio.

Como son altamente adictivos, el proceso comienza desde que somos bebés, sustituyen la leche materna por las fórmulas lácteas industriales que son complejas transformaciones químicas con el uso de azúcares y grasas añadidas. Estas carecen de anticuerpos vivos que protegen contra infecciones respiratorias y gastrointestinales, aumenta el riesgo de obesidad infantil y diabetes tipo 1 y 2 a futuro. Los niños alimentados con fórmula a menudo desarrollan una preferencia temprana por sabores dulces y ultraprocesados; se ha visto que quienes reciben lactancia materna exclusiva consumen hasta un 13% menos de «comida chatarra» a los 2 años.

Hay que recordar que los productos ultraprocesados son formulas industriales elaboradas a partir de sustancias derivadas de alimentos o síntesis químicas, que contienen poco o ningún alimento entero. Están diseñados para ser adictivos y se ofrecen como comestibles prácticos y de bajo costo, pero carecen de valor nutricional real.

En líneas generales tiene más de cinco ingredientes, o incluye componentes con nombres químicos que no usarías en una cocina casera. Aquí algunos:
Nitritos y nitratos de sodio (E-250, E-251),benzoato de sodio (E-211) y sorbato de potasio (E-202), sulfitos, lecitinas y carragenanos (E-407, polisorbato 80 (E-433), goma xantana, glutamato monosódico (GMS o E-621), aromatizantes y saborizantes artificiales, antioxidantes industriales como BHA y BHT E-320, E-321, edulcorantes de alta intensidad como el aspartamo (E-951) y acesulfame K (E-950) tan comunes en productos «Light» o «Zero». Bromato de Potasio usado para que el pan de molde sea más esponjoso y blanco.

Son una cantidad de químicos que afectan todo nuestros sistemas, no se excluye ninguno, generando dolencias tan graves como el cáncer, diabetes, obesidad y daños cerebrales a largo plazo.

Ahora bien, si se trata de atletas o deportistas si que están expuestos a bombas químicas que prometen gran eficiencia muscular, aumento de la masa de sus músculos y una gran cantidad de medallas y trofeos, la realidad es otra muy distinta.

A diferencia de las bebidas isotónicas, que reponen agua y sales, las bebidas energizantes no hidratan y pueden ser peligrosas durante el esfuerzo intenso. La combinación de dosis altas de cafeína mas o menos entre una a tres tazas de café con taurina y guaraná eleva la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Esto aumenta el riesgo de arritmias, infartos o síncopes, especialmente en adolescentes cuyos sistemas aún están en desarrollo. Como la cafeína es un diurético, consumirla antes o durante el ejercicio puede provocar deshidratación, calambres y golpes de calor. No es una buena elección.

Estas sustancias son muy ricas en azúcar lo que provoca un «pico» de energía seguido de una caída brusca (hipoglucemia reactiva), lo que causa fatiga prematura y mareos en pleno entrenamiento. Además acelera la posibilidad de desarrollar diabetes tipo dos.

Otro producto de alto riesgo son los eneregizantes en geles, barritas y batidos industriales como base de su dieta diaria. Lo que logrará es la inflamación de su organismo, y retrasa la reparación de los tejidos musculares tras el ejercicio. Ademas altera las bacterias intestinales como la familia Veillonellaceae, lo cual es crítico para los atletas de élite, ya que estas bacterias ayudan a metabolizar el lactato y mejorar la resistencia.

Es muy habitual verlos consumir productos «pre-entreno» que enmascaran la falta de sueño o una nutrición deficiente, llevando al sobreentrenamiento y lesiones serias. Es un auto engaño peligroso. Nunca consuma estos productos sin supervisión médica, de un entrenador profesional y siempre bajo un marco de entrenamiento serio, que no afecte su salud, ahora y en el futuro.

Por fortuna para los consumidores existen normas que regulan de alguna forma la venta de todos los ultraprocesados, pero lo único cierto es que depende directamente de quien los consume entender el daño real que hace a su salud y a la de los integrantes de su familia. Y por favor, no haga caso de los reclamos publicitarios, no venden salud y bienestar, venden productos industriales para mover el mercado y la economía.

La otra mirada del ejercicio diario fundamental para un buen vivir

0
Leer un ejercicio físico, mental y social que vale la pena experimentarlo diariamente

Para tener un buen estado físico y funcional de nuestro organismo, es necesario hacer un ejercicio muy sutil, divertido y que nos puede llevar a mundos insospechados. Nos ayuda de forma determinante para la salud integral, ya que beneficia de manera simultánea la salud mental, cognitiva, emocional y física de las personas.

Si bien usted puede tener rutinas atléticas que le proporciona una figura envidiable, no debe dejar de lado la «biblioterapia» que, con una constancia de 20 a 30 minutos diarios, mejora significativamente su calidad de vida. Residir en grande ciudades, enfrentar el reto diario del trabajo, la familia y demás compromisos y es necesario bajar el estrés, y la lectura puede reducir los niveles hasta en un 68%, y es más efectivo y rápido (apenas 6 minutos) que escuchar música o tomar un té o café.

Tiene otras características y es la disminución de la frecuencia cardíaca, además que relaja la tensión muscular, mejora el estado de ánimo gracias a la evasión saludable permitiendo desconectar de las preocupaciones diarias y reducir riesgos de depresión. Estudios clínicos indican que la lectura constante ayuda a disminuir la presión arterial. El conectar con los personajes y sus circunstancias, la lectura aumenta la inteligencia emocional y la capacidad de entender perspectivas ajenas.

Físicamente ayuda a mantener la salud cognitiva y el buen funcionamiento del cerebro. Es un entrenamiento que lo mantiene activo y joven, aumentando la capacidad de concentración, memoria y es un preventivo demostrado que ayuda a regular, retrasar o prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, porque fortalece las conexiones neuronales y fomenta la plasticidad cerebral.

El estrés de la vida que llevamos en muchos casos afecta de forma determinante el sueño, dormir se vuelve una verdadera pesadilla, tanto por no poderlo hacer, o porque nuestro sueño no es reparador, leer antes de dormir ayuda a conciliar el sueño más rápido, al servir como transición relajante lejos de las pantallas.

Comunicarnos con otros es fundamental para la vida, bueno la lectura frecuente aumenta el vocabulario, la ortografía y mejora la capacidad de oratoria y expresión. Incentiva la imaginación y el pensamiento crítico, es además un escudo protector para la mente y un refugio para las emociones, siendo una «receta» accesible para el bienestar integral de las personas sin importar su edad.

Ahora bien, la receta tiene una condición que va más allá del buen hábito de aplicarla diariamente, se debe hacer en papel, es decir, en libros físicos, no en los digitales. El papel genera una mayor comprensión, concentración y retención de información, ideal para aprendizajes profundos y menor fatiga visual.

En contraste, la lectura en pantallas, bien sea computadores, tabletas o celulares suele asociarse a una lectura más superficial, mayor fatiga ocular aunque tiene la ventaja del almacenamiento con acceso inmediato a múltiples libros, pero la luz de las pantallas retroiluminadas puede provocar sequedad, molestias oculares y de manera muy especifica, cuando no se usa luz ambiental, aumenta el riesgo a daños serios. Y tiene otra desventaja, induce a un escaneo rápido en lugar de una lectura pausada.

Como cualquier otro ejercicio físico, para que esta actividad sea placentera y efectiva, explore diferentes géneros literarios para mantener el interés y el aprendizaje constante. Busque lugares tranquilos, bien iluminados y cómodos para facilitar la comprensión y evitar distracciones como ruidos externos, música, charlas de otros, es mejor el silencio. Si presenta alguna incapacidad visual puede utilizar audiolibros o dispositivos que aumenten el tamaño de las letras hasta lograr una lectura funcional.


Las bibliotecas públicas ofrecen una amplia variedad de servicios diseñados para el bienestar y la inclusión de los adultos mayores, que va mucho más allá del préstamo tradicional de libros, allí también se logran espacios de encuentro social, aprendizaje continuo donde se permiten compartir experiencias vitales, debatir lecturas y fortalecer la memoria colectiva a través de la oralidad y la escritura creativa.

Si no puede salir de su domicilio, la red de bibliotecas públicas, en el caso de Bogotá, ofrece servicios de llevar libros y actividades a lugares de difícil acceso, como hogares geriátricos, asegurando que la lectura llegue a quienes tienen movilidad reducida.

Y no solo lectura ofrecen las bibliotecas, también hay actividades variadas que incluyen cine foros, talleres de manualidades, y exposiciones de diversidad de temáticas, con un enfoque especial para personas mayores, o grupos de jóvenes escolares. Las bibliotecas públicas son un verdadero gimnasio de conocimiento y salud integral de las personas.

Tan natural y tan propio de los humanos: caminar

0
Caminar es una fortaleza en nuestra vida, y hacerlo durante toda nuestra existencia es un ejercicio fundamental

El hecho de poder caminar es una ventaja y un medio para mantener la salud física, mental y la sociabilidad, es un ejercicio tan natural que puede participar todas las personas sin importar la edad, lo normal para los humanos es caminar.

Es un ejercicio de bajo impacto, que mejora la salud cardiovascular, fortalece huesos y músculos, ayuda a controlar el peso y reduce el estrés. Se recomienda hacerlo a paso ligero al menos 30 minutos diarios para obtener beneficios significativos, aquí la constancia es el beneficio, más que la extensión del recorrido o su dificultad topográfica.

Fortalece el corazón, mejora la circulación, reduce la presión arterial y disminuye el riesgo de accidentes cerebro vasculares. Ayuda a quemar calorías y grasa acumulada, lo que contribuye a perder peso o mantenerlo de forma sostenible. Aumenta la densidad ósea ya que previene la osteoporosis y fortalece piernas, glúteos y abdomen sin castigar las articulaciones.

Un tema fundamental la reducción del estrés, la ansiedad y la depresión ya que el ejercicio libera endorfinas y reduce los niveles de cortisol, mejorando significativamente el estado de ánimo. En la medida que lo hacemos de forma constante mejora la oxigenación del cuerpo y estimula la producción de mitocondrias, reduciendo la fatiga. Y un tema muy importante ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre, reduciendo el riesgo de diabetes tipo dos. Al poner en función todo el organismo, refuerza el sistema inmune.

Al estar en la ruta y pendiente de su entorno mejora el flujo sanguíneo al cerebro, lo que favorece la memoria, la concentración y reduce el riesgo de deterioro cognitivo, además que al hacerlo en compañía actuá como una «terapia para el alma», reduciendo el sentimiento de soledad y fomentando la socialización.

Ahora bien si usted tiene un can en casa, es la oportunidad de ir acompañado y es una excelente forma de ejercicio, y fortalecimiento del vínculo entre el humano y el animal. Sin embargo, en el entorno urbano es fundamental cumplir con normativas de convivencia y seguridad para garantizar un paseo placentero. En este caso se recomienda un ritmo «ligero», alternar ritmos rápidos y lentos funciona como un entrenamiento de intervalos efectivo. Siempre lleve al can con su correa y en el caso de razas complejas el bozal es obligatorio.

En la ruta lleve siempre agua para hidratarse e hidratar al can, y algunos premios como galletas para compensar al animal por su comportamiento. El perro debe ser compañía no una dificultad mayor.

Como práctica que espera lograr beneficios físicos se deben cumplir con ciertas rutinas. Intente caminar al menos 150 minutos a la semana, que equivale a media hora diaria durante la semana. Mantenga un paso ligero, y no es necesario empezar con largos recorridos; el beneficio real proviene de la regularidad.

Caminar en entornos urbanos requiere una combinación de seguridad vial y precaución personal. Para moverte con tranquilidad por la ciudad, lo más importante es mantenerse visible para los conductores y evitar distracciones tecnológicas que reduzcan tu conciencia del entorno. Manténgase siempre en el andén.

Usa ropa de colores claros o materiales reflectantes, especialmente si caminas al amanecer, atardecer o noche. Dependiendo del clima use ropa fresca, ligera o abrigada en casos de frio e impermeable en caso de lluvia. No salga cuando hay tormentas o aguaceros fuertes y menos cuando se presenten rayos. Use zapatos con suelas antideslizantes y tacón ancho para mayor estabilidad. Evita calzado flojo, de tela suave o con suela lisa, ya que aumentan la inestabilidad, prefiera modelos con cierre de cordones o velcro que sujeten bien el pie y elija tenis para caminar, tienen el diseño ergonómico para tal fin.

Como toda rutina de ejercicio, debe calentar antes de salir a la ruta. Realice movimientos articulares suaves antes de salir como giros de tobillo, flexión de rodillas y rotación de hombros durante 30 segundos cada uno. Inicia la marcha lentamente durante los primeros 4 minutos para activar la circulación. Camine por rutas bien iluminadas y sin obstáculos en las aceras. Mantenga la vista al frente, no al suelo, para anticipar obstáculos y mantener el equilibrio.

Haga rutas circulares de trayectos cortos que regresan al punto de origen lo que permite medir mejor el esfuerzo y no alejarse demasiado del hogar o punto de apoyo en caso de cansancio repentino. Aplique la regla del 6-6-6, primero realizar un calentamiento de 6 minutos antes de salir, caminar en dos bloques diarios (idealmente a las 6 a.m. y 6 p.m. para evitar el sol fuerte) y finalizar con 6 minutos de estiramiento suave.

Si camina en zonas urbanas reconozca la ruta previamente, evite situaciones peligrosas, demasiado solitarias, y si es de noche extreme su seguridad, por eso es importante conocer bien el sendero, tanto en los entornos, como la misma pista, que debe estar en la mejor forma posible, cualquier bache u obstáculo puede ser el causante de una caída o lesión que nadie quiere. Elija caminos bien iluminados y transitados. Avisa a alguien de confianza la ruta y el tiempo estimado de regreso. Si sientes que una situación es sospechosa o peligrosa, confía en tu instinto y busca refugio en un lugar público concurrido o un local comercial.

Parte de su seguridad está en mantener las manos libres, usa una mochila pequeña para llevar cosas así no se altera su centro de gravedad. Si tienes miedo a caer o inestabilidad, considera usar un bastón o auxiliar de marcha como apoyo adicional. Y recuerde el dicho popular , “más vale prevenir que lamentar”, su seguridad depende de sus decisiones y si es un adulto mayor, en lo posible vaya acompañado.

Caminar es un placer que sebe mantener durante toda la vida, procure hacerlo diariamente, enseñe a su familia a hacerlo con frecuencia y generar así pautas de salud, bienestar y seguridad, y claro, el buen ejemplo es usted, a caminar.

Una práctica deportiva en su vivienda montado en su bici

0
Ejercico en casa, cómodo, entretenido y muy saludable.

Amaneció lloviendo, amaneció soleado, con frío o con calor la práctica de la bici estática no conoce límites, solo las del ciclista mismo para hacer ese ejercicio que le dará energía, alegría y ganas de seguir con el día.

Esta práctica que se usa en los gimnasios de forma individual o colectiva, en casa reviste el reto de hacerlo solo, dejar la inercia de la cama y ponerse en modo deportivo. Es una práctica muy recomendada para adultos mayores que les facilita un buen ejercicio sin necesidad o excusas de tener que salir a la calle. Muchos porque sus propias dolencias los imposibilitan, o los prejuicios que se van tomando en sus mentes les dificulta salir, ahí la estática es la mejor entrenadora personal.

A diferencia de lo que sucede en la ruta o en el gimnasio, la mejor rutina de bicicleta estática para adultos mayores es de bajo impacto, enfocada en la resistencia cardiovascular y la fuerza articular, con una duración de 20-30 minutos, 3-5 veces por semana. Como cualquier práctica física se debe iniciar con 5 minutos de calentamiento suave, seguido de intervalos de 2 minutos de intensidad media/alta por 1 minuto de descanso activo, que es un pedaleo ligero, repitiendo 5-8 veces, y finalizar con 5 minutos de enfriamiento.

Ciertamente hay distintos modelos de bicicleta estáticas, pero es muy importante que en los adultos mayores el diseño les permita mantener la espalda recta y el abdomen contraído. El sillín debe ser regulable de manera tal que la altura del asiento debe permitir que la rodilla tenga una ligera flexión en el punto más bajo del pedal, los brazos deben quedar estirados y cómodos. Si en el ejercicio se presenta dolor, reduce la intensidad o detengase. Si son calambres haga estiramiento y aplique un medicamento adecuado, evite la automedicación, en las personas mayores es un tema de mucho cuidado.

Recuerde que la sumatoria semanal del ejercicio es de aproximadamente de 150 minutos. Y no se extralimite, el ejercicio es para mantener en funcionamiento su organismo, no para ganar una competencia atlética.

Otro aspecto que hay que cuidar es el vestuario. Use zapatos deportivos, nada de chancletas, pantuflas o calzado similar, aquí prima medias y zapatos deportivos como tenis con suela rígida y buen agarre. Nunca pedalee descalzo ya que podría resbalar y lastimarse el pie. No necesita ropa profesional, pero sí prendas que eviten rozaduras, no use pantalones anchos o con campana que puedan enredarse en los pedales o la cadena, tampoco la pijama, una pantaloneta funciona y si agrega una acolchada de ciclismo será mucho mejor, tanto para ellas como para ellos. Prefiera telas sintéticas que sequen rápido.

Muy importante la hidratación al hacer ejercicio, evite productos azucarados o con sustentación energizantes, solo agua potable. Antes y durante la práctica bebe pequeños sorbos cada 10 o 15 minutos, incluso si no tiene sed. Los adultos mayores suelen tener menor percepción de la sed, por lo que es vital beber por «horario».

La ruta tiene escenarios cambiantes, la estática no, por ello busque el mejor lugar de su vivienda, con buena circulación de aire, porque el ejercicio estático genera calor corporal al no haber viento real. El piso debe ser firme, totalmente nivelado, y coloque un tapete de goma o alfombra delgada debajo de la bici que además de protege el suelo, evita que se deslice y absorbe el ruido tan molesto cuando vives en propiedad horizontal.

Un lugar bien iluminado previene mareos al bajar. Si la ubicas frente a un televisor o usas música, el tiempo pasará más rápido, pero mantén el volumen moderado para estar atento a cualquier señal de tu cuerpo y evitar molestar a los vecinos.

Haga una rutina semanal que puede ser así:
Lunes Bicicleta durante 20 minutos. Continué con estiramientos profundos.
Martes de fuerza en las que puede usar pesas ligeras, bandas de estiramiento y ejercicios de equilibrio
Miércoles de bicicleta durante 20 minutos, y después ejercicios de brazos y hombros, use pesas ligeras.
Jueves intente algo de gimnasia sueca, y complemente con una caminata de media hora.
Viernes de bicicleta de 20 minutos y complementa con ejercicios de estiramientos de espalda. Esto no es una receta, pero si una guía posible de realizar, aunque será el ejecutante el que decida como se siente mejor.

Acompañe estas actividades con música adecuada, de su gusto, rítmica que le ayude a llevar un rutina agradable, entretenida y de manera especial que le de alegría, para lograr un mejor estado físico y salud en general, eso si, evite molestar a sus vecinos, quizás a ellos su gusto musical poco o nada les alegra y más por el contrario puede ser una verdadera molestia.

Despierta del sueño del auto urbano ya no es práctico ni rentable

0
Movilizarse en auto en ciudades como Bogotá es un reto a su salud mental y física diaria.

Parte del sueño americano es tener un auto, y no solo uno, el automóvil personal, la camioneta familiar y el recreativo, que puede ser un 4X4 modificado para llevarlo a todos los terrenos posibles. También nos enseñó que son desechables aunque el costo de fabricación y el uso de materiales no se consideren como determinantes, lo importante es cambiar de modelo lo más pronto.

En la décadas de los cincuenta y sesenta del siglo pasado los vehículos eran estrafalarios, pesados, gastadores de combustible y de llantas, con diseños rebuscados recordando los aviones y las naves espaciales, medios para conquistar el mundo y el espacio, porque el imperio occidental se extendía hasta el infinito. En realidad es la misma historia de todos los imperios, solo que éste se proyecta al espacio, por eso los superhéroes y las series de ciencia ficción de viajes interestelares.

Pero llegó la crisis de los setenta y ochenta y los grandes motores tuvieron que ser modificados, ya no se podía consumir gasolina sin remordimientos. Se buscaba eficiencia, economía, mejor diseño y más compacto, nada de ostentar.

Con el tiempo las tecnologías, las guerras comerciales y el predominio global de las petroleras, dieron paso a lo inesperado, el retorno de los autos eléctricos, no eran absolutamente nuevos, es más, fueron una de las primeras propuestas energéticas para los vehículos, solo que Ford cambió las reglas del juego y el petroleo se volvió líder y meta geopolítica y comercial.

Las ciudades cambiaron, se hicieron gigantescas inversiones en infraestructura para que los vehículos en todas sus gamas rodaran a gusto, ello significó más impuestos, menos naturaleza, más dureza paisajística, y finalmente el centro ya no era el ser humano, fue desplazado por los automotores. Así vivir en las grandes urbes se volvió muy oneroso, contrastando de forma determinante entre adinerados, trabajadores y asalariados, pobres y miserables.

Hoy eso sigue y en el caso de la capital política de Colombia, la ciudad de Bogotá, la construcción de vías para los vehículos de todo género y los servicios de transporte urbano y masivo, hacen de la vida en general un verdadero sacrificio para sus habitantes. La angustia diaria por llegar a alguna parte es la constante, trayectos de pocos kilómetros se hacen eternos, gastando tiempo, combustible, lubricantes de motor y la paciencia se va transformando con el tiempo en agresividad de palabra, de gesto o de acción. El estrés que genera circular en esta ciudad es absoluto.

Ahora bien, que significa tener un vehículo en esta urbe, veamos. Un carro a gasolina tiene costos de operación más altos y está sujeto a restricciones de movilidad, uno eléctrico permite ahorros operativos de hasta el 60%, aunque con un precio de compra inicial significativamente mayor, que lo hace inasequible para la mayoría, los créditos bancarios no dan tregua.

En los costos de operación el galón ronda los $16.400. que va variando durante el año, casi siempre en aumento, así las cosas recorrer un kilómetro cuesta aproximadamente $364 (basado en un consumo de 45 km/galón). Frente a esto, un e-car el costo por kilómetro baja a un rango de $130 a $180 si se carga en casa. Así una carga completa puede costar entre $15.000 y $19.000 en estratos 4 a 6 para recorrer unos 250 km. Si lo carga en un Centro Comercial, tendrá que disponer de efectivo para pagar el tiempo de parqueo, es inevitable.

Si miramos temas de mantenimiento preventivo, el eléctrico sale ganando, el gasolinero por la cantidad de piezas siempre será más costoso, pero hay un detalle. Si usted mantiene su auto convencional en buen estado, durará por muchos años, el auto eléctrico literalmente morirá cuando se agoten las baterías, aunque la carrocería este perfecta. Cambiar el grupo eléctrico, si es que puede, será terriblemente costosa. Estos autos tienen fecha de caducidad.

Si hablamos de impuestos y restricciones, los eléctricos salen ganando, por ahora, aún son minoría, pero al momento que sean la mayoría siempre se inventaran impuestos, restricciones de uso y cualquier otra forma de recaudar dinero de los tenedores de vehículos, sea cual fuere su tamaño y uso. La mano avarienta del estado se extenderá.

Hay otros gastos como seguros contra todo, que seguirán siendo prohibitivos por sus costos, de forma tal que el costo promedio mensual de tener un vehículo (sumando prorrateo de seguros, impuestos, gasolina y mantenimiento) oscila entre $700.000 y $1.200.000, sin contar cuotas de crédito. Realmente es un lujo que no puede disfrutar a gusto, circular por la ciudad es perder tiempo y acumular estrés que termina afectando su salud física y emocional. Un conductor promedio en Bogotá pierde aproximadamente 153 horas anuales atrapado en trancones, lo que equivale a más de 6 días completos de vida al año.

En los momentos de mayor saturación, la velocidad cae a 14-15 km/h, una velocidad similar a la de una bicicleta. El promedio de velocidad es de 50 km/h, y ahí es donde cabe la pregunta, para qué quiere el súper auto si realmente no va a andar más rápido que el más modesto compacto.

Si hacemos números reales, movilizarnos en bici es mucho mejor y más eficiente en una ciudad como Bogotá. Son más de 677 kilómetros de ciclo infraestructura, que permiten que a diferencia del carro, el tiempo de viaje en bici no se triplica con el tráfico, manteniéndose estable independientemente del trancón. La bicicleta mantiene su ritmo, permitiendo recorrer unos 4 km cada 15 minutos de forma garantizada. La velocidad máxima permitida en ciclorrutas es de 30 km/h, lo que permite a ciclistas experimentados reducir los tiempos de viaje hasta en un 20%.

Y los costos de compra van desde medio millón de pesos o menos, hasta varios millones en sofisticados diseños, que a la verdad son poco prácticos en la movilidad diaria. Aquí la sencillez y la modestia son preeminentes, solo requiere tres platos y siete piñones para tener lo necesario para movilizarse con tranquilidad y confort. Y en la medida que la usa aprenderá a no sudar la camisa o la ropa, el esfuerzo está en los cambios y no en las bielas. Su equipo adicional constará de un impermeable de calidad y durabilidad y los hay térmicos que no dejará que se sude aún bajo la lluvia.

Como es la moda informal lo que predomina, calzado impermeable y deportivo es la pauta. Casco, anteojos de protección, guantes y ropa cómoda. Y a diferencia de los autos, en este escenario no hay nada que ostentar, su seguridad también depende de ello, aquí menos es más.

Haga cuentas, y mire los modelos culturales y sociales en el mundo que buscan alternativas más eficientes, económicas y ambiental más prometedoras, que no le roben su tiempo, su dinero, energía, salud y bienestar. Ya el modelo USA pasó de moda, ahora vale más la sensatez en los gastos de movilidad urbana.

Sin duda, un medio para controlar enfermedades y mejorar nuestra salud

0

Hay una forma eficaz de controlar la glucosa en sangre de los pacientes de diabetes tipo dos, se llama bicicleta. Ya lo hice y me dio resultados sorprendentes, y solo rodando sin afanes, sin competir con nadie, solo conmigo mismo, para romper la inercia de no hacer ejercicio con regularidad.

Los trabajadores y oficinistas nos dedicamos la mayor parte de nuestra vida productiva a estar demasiado estáticos, precisamente por el tipo de no actividad física que determina estar atento a un proceso o estar detrás de una máquina o una pantalla, en horas interminables y repetitivas la mayor de las veces.

Un taxista, por ejemplo, pasa sentado sus ocho horas laborales o más tiempo. Llega a su casa rendido y busca es descansar, recostarse, su cuerpo pide ejercicio, pero no llegara por la falta de educación física y por el cansancio y agotamiento.

El oficinista, se la pasa sentado, estresado y ocupado, y solo sale a una corta caminada a la hora del almuerzo o se pone de pie para compartir un café y después corra a buscar un transporte o tomar su el suyo propio y llegar a casa, a descansar.

Rutinas como éstas son un desastre y con los años puede aparecer la obesidad y con ella la alta posibilidad de la diabetes. Esta última no avisa, es silenciosa y traicionera, y en el momento menos esperado, ahí la tiene. Un examen de sangre lo determina, además de síntomas como sed constante, hambre infinita y ganas de comer todo el tiempo, mayor necesidad de ir al baño a orinar, cansancio generalizado, algunas veces mareos y trastornos y se dispara el tinitus que no se quitará jamás.

Va al médico y si, sufre de diabetes y ahora a tomar pepas en el mejor de los casos, porque cuando tiene que inyectarse el tema se complica. Es fundamental cambiar la dieta alimenticia, pero es más importante el ejercicio físico. Y ahí tenemos un problema, la actividad laboral no lo permite, el tiempo, especialmente en las grandes ciudades, es un factor que acelera toda acción. Desplazarse de un lugar a otro es agotador y es tiempo. Las labores no permiten pausas, el proceso diario va en crecimiento permanente y acelerado, es una carrera propia de la sociedad de consumo que también acaba con las personas.

Aquí es donde aparece la bicicleta. Si ya está jubilado, propóngase salir, no va en competencia, no tiene que demostrarle nada a nadie, solo a usted mismo, porque debe romper con la inercia ya descrita de la vida laboral, y ahora es el momento de retomar su salud. Importante hidratarse, seguir la dieta que lleva y mantener los medicamentos, el resultado de salir y pedalear durante unas dos horas promedio, a velocidad media y en terreno mixto, es así como sus músculos consumen esa glucosa que le arruina su organismo, por fin tiene oficio y cumple su labor.

En la medida que vaya haciendo el ejercicio sentirá mejor su cuerpo, y los síntomas ya descritos del paciente de diabetes, van a disminuir. Eso no significa la curación total, eso lo determinará un examen clínico y la voz autorizada de un médico especializado en el tema. Pero por experiencia propia, de hacer cuarenta kilómetros diarios, es que efectivamente si bajan los indices de la glucosa, te sientes mejor y sabes que no es permiso para comer mal, beber lo que no debe, más por el contrario, es agudizar el conocimiento personal de lo que le hace bien y lo que lo enferma.

El salir a rodar le ayuda a mantener sus facultades visuales, auditivas, estar alerta , reaccionar adecuadamente, mantener el equilibrio y algo muy necesario, mantener el optimismo, el buen humor o alegría de vivir. Eso si tenga muy en claro, que no es una competencia ciclística, que exagerar el ejercicio puede ser contraproducente, nadie quiere una bajada de la glucemia en la ruta y sufrir un percance que perfectamente puede escalar en una urgencia médica.

Ahora bien, si no se anima a salir a la calle por las razones que tenga, todas válidas para usted, la bici estática también es una buena opción. Es una herramienta excelente porque ofrece un ejercicio cardiovascular de bajo impacto que mejora la sensibilidad a la insulina y facilita que los músculos gasten la glucosa como energía.

Al ser un entorno controlado, reduce el riesgo de caídas y permite detener la actividad inmediatamente ante cualquier síntoma de hipoglucemia. Los expertos sugieren alcanzar un total de 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada y la rutina para principiantes en la fase de adaptación adecuada para quienes no realizan ejercicio regularmente o tienen neuropatía leve debe ser de 3 a 5 días por semana.

Inicie con un calentamiento de 5 minutos de pedaleo muy suave con resistencia mínima. Después extienda el ejercicio por unos 20 a 30 minutos de pedaleo a ritmo constante. Para terminar vaya reduciendo la velocidad gradualmente durante unos 5 minutos hasta detenerse. Haga ejercicio de estiramiento para evitar calambres, hidratarse bien, y sin alarmas tome su glucómetro al principio y al fin de semana, tome la muestra y sonría, muy seguramente sus promedios bajarán.

Es muy importante no dejar pasar más de 48 horas entre sesiones para mantener los beneficios en la sensibilidad a la insulina. Es decir la constancia vence lo que la dicha no alcanza. Sea saliendo o en la estática, el ejercicio debe mantenerse y en el caso de los jubilados, esa es ahora su rutina de las mañanas, el corre corre para llegar, el estrés de cumplir, sin exagerar. Los que salen, por favor, llevar todos los implementos de seguridad, cumplir las normas de transito y buscar rutas seguras y reconocidas.

La bici, ese juguete que recibimos de pequeños, es ahora la bendición para transportarse a diario, para hacer ejercicio y ayudar a controlar enfermedades, como la diabetes.

Entre menos es más, ligeros para vivir y libres para disfrutar la existencia

0

Hay modelos de modelos de existencia. Cada lugar del mundo y sus habitantes lo entienden diferente, algunos se manifiestan más desde lo espiritual enmarcado en una creencia religiosa o filosófica, otros por el contrario se entienden desde las manifestaciones de la naturaleza, de lo que ven a su alrededor, sea mucho o sea poco de tal manera que la razón de todo está en ese escenario. Otros hacen mezclas agregando un factor de uso y desperdicio enmarcado en cuantas cosas pueden tener.

¿Quienes pueden entender mejor la existencia bajo estos parámetros? Los materialistas solo ven su éxito a través de las cosas que le ofrece un mercado que nunca termina de invitar a la compra, medio uso o destrucción del producto y su descarte en montañas de lo que denominamos basura, que a la final es un un inmenso desperdicio de materiales que hemos extraído de la naturaleza, a costa del equilibrio de la misma y su deterioro progresivo y acelerado.

Algunos argumentaran que es el producto normal de las sociedades en la historia humana, resultado de la tecnología que hemos inventado para hacer la vida más cómoda, eficiente y así aprovechar los descubrimientos y desarrollos que se dan en cada época. Lo interesante aquí es el horizonte que le hemos puesto a la vida y lo que ella significa en los escasos ochenta o noventa años de existencia promedio que tienen los humanos en estos tiempos.

Tener, usar y botar es una constante que se representa en montañas de cosas que adquirimos con gran esfuerzo y que luego ya no sabemos que hacer con ellas, y en muchos casos con el tiempo nos preguntamos y cómo para qué adquirí esto o aquello que nunca use y estuvo guardado en un rincón ocupando espacio y haciendo mugre.

La sociedad de consumo nos propone todo el tiempo gastarnos la existencia dándole gusto a los reclamos publicitarios, forma de vida que le enseñamos a nuestros hijos llenándolos de cuenta cosa se nos pase por delante, tecnología digital, juguetería descartable, montones de fichas que van terminando en la caneca de basura y ni siquiera de forma organizada, en el fondo es el acondicionamiento a gastar, tener, botar con la gravedad que no les enseñanos el costo real de vivir y consumir de esa forma.

Hay grupos de personas que se han dado cuenta de esta manera absurda de vivir. Algunos se niegan a consumir, no más compras, se vive con lo indispensable. Otros promueven racionalizar los gastos y las adquisiciones, entre menos es más y menos tecnología para ser más humanos. Tener auto ya no es indispensable, aún en países como los USA donde todo esta diseñado para obligarte a tener por lo menos uno.

Esta generación de adultos jóvenes ya no quieren comprar vivienda, entienden que es una deuda interminable y que la casa o apartamento de sus padres está bien para ellos, aunque eso signifique acompañar a los viejos y no mandarlos a un geriátrico que se pagará con la venta de la propiedad.

Ya no consideran el auto como una inversión, es un gasto y no es tan deseable, finalmente puedo trabajar en casa estando contratado por una empresa real. Y la soltería es una decisión más frecuente, formar familia ya no es tan atractivo porque relacionarse sentimentalmente con otra persona dejó de ser amable, hoy el romanticismo y la coquetería se puede volver un tema legal por acoso, todo cambia.

Mientras sucede esto en todo el mundo, las potencias y sus gobiernos buscan desesperadamente volver a los tiempos del consumo, del desperdicio, de vivir de la apariencia, de la moda, de la marca, de mover la economía a través del gasto y del “trabajo duro” para pagar las deudas.
Todo cambia, y lo que hoy aspiran es a tener una vida más tranquila, a ser dueños de su tiempo y sus actividades, de tener lo indispensable y hacerlo durar lo que más se pueda y cuando se averiá se busca arreglarlo, aún la tecnología que de suyo es fabricada con el sello de la obsolescencia programada, pero siempre hay un camino posible para arreglarla. Confían en lo que saben hacer y lo que han estudiado y siguen estudiando, ya no en las facultades o famosos centros de estudio. Esta generación sabe aprender desde las plataformas.

Algunos ya están en caminos espirituales y filosóficos que los alejan del mundo del consumo, de la riqueza material que nos deja exhaustos cada día para pagarla. Prefieren la sencillez, el minimalismo, el deporte recreativo, la caminata diaria, el ciclismo y no la moda del gimnasio costosa y arrogante. Tener no es la meta, vivir, sentir la existencia y la libertad que conlleva esa manera de aprovechar el tiempo de la existencia conociendo personas, compartiendo tiempo, presencia y amistad.

Cuando se suba a su vieja bici, la de siempre y que usted se ha tomado la molestia de limpiar y lubricar, y ruede unas cuantas horas, ojalá por rutas tranquilas de buen paisaje, se dará cuenta que no se necesita mucho para ser feliz, y que entre menos lastre tenga en su vida y en su vivienda, la existencia será más amable, con significado y con apertura a los demás, en definitiva una existencia más humana y más libre.

A la larga un mal negocio que no disfrutamos

0
Ciudades de alta población, de crecimiento constante de vehículos y motos, saturación en las pocas vías que existen, siempre insuficientes.

En ciudades caoticas como Bogotá, tener un auto particular es un mal negocio. Los impuestos son muy altos, además del seguro, la revisión técnica anual, el pico y placa y en general es un drama circular en una ciudad en constante construcción con obras que duran años, a diferencia de otras latitudes donde se construyen autopistas en semanas.

Vamos por partes. Bogotá es una metrópolis con más de 8 millones de habitantes. La ciudad está ubicada en una gran sabana, en el centro del país, a 2.600 metros de altura. El área total del distrito capital asciende a 1.776 km2 de los cuales 478 km2 corresponden a la zona urbana, es decir el 27%. Si bien hay indices de contaminación, la cordillera permite que fluyan corrientes de vientos suaves que mueven el aire contaminado, aún así, la gran cantidad de automotores ensucian el aire de la ciudad. Se calculan algo más de 2.68 millones de vehículos automotores, según el Registro Único Nacional de Tránsito de hace dos años, indudablemente el número de vehículos se ha incremetado, especialmente el de motcicletas que se ha convertido en el medio de trabajo de una gran parte de la población de medios recursos económicos.

Por su altura, en la ciudad el aire también se limpia por la lluvias que se presentan con mayor o menor intensidad en diferentes meses del año, y claro, dependemos también de los fenómenos de La Niña y El Niño, que alteran de forma profunda las epocas de precipitaciones y las de sequía. Es un territorio verde, pero saturado de cemento y ladrillos. Cada vez más se contruye en forma vertical, especialmente en vivienda, con edificios de más de quince pisos concentrando la población, los servicios y las rutas de movilidad y transporte, que en la realidad nunca son suficientes.

Con este panorama muy general, movilizarse en esta ciudad es muy problemático. Las distancias que aparentemente no son tan grandes, se vuelven imposibles por los embotellamientos causados principalmente por la construcción o remodelación de vías. Intersecciones semaforizadas que relentizan la circulación, ausencia de paso niveles que podrían ser la solución para una gran cantidad de intersecciones, o la semaforización en viaductos que parecerian un castigo real para los conductores. Así que el tiempo es muy relativo en Bogotá cuando hablamos de movilidad en vehículo particular.

La prolifereación de motocicletas y de ciclistas irresponsables, hacen de las vías un escenario de acróbatas que zig zaguean entre los carros. No importa que tan potente sea la moto, no existen barreras para llegar primero al semaforo y arrancar como si etuvieran en una autódromo. En esos ambotellamientos las motos son protagonistas de los daños en las carrocerias de los autos, y tan siquiera llamarle la atención al motociclista, o moteros como ellos mismos se nombran, es buscarse un serio problema que puede tener rasgos de violencia peligrosa, porque ya no es un motero, se aglomeran varios y usted ya es victima de cualquier nivel de violencia.

El asunto no termina ahí. Estacionar en la ciudad es un dolor de cabeza y si lo hace en las calles secundarias, corre el riesgo real de perder su vehículo o encontrarlo vandalizado. Hay que buscar estacionamiento, en el caso de los Centros Comerciales es muy costoso. La tarifa máxima para estacionamientos fuera de vía se actualiza con base en el incremento del IPC, el Salario Mínimo Mensual Legal Vigente del año en cuerso, así como en estimaciones de la variación del precio del suelo, es decir es más costoso según el estrato donde se ubique el estacionamiento.

Los estratos en Colombia es una clasificación desde 1 hasta 6 que se establece, entre otras cosas, por las características físicas y externas de la construcción, como el valor del metro cuadrado, indicadores socioeconómicos del sector, entre otras. La asignación del estrato está a cargo de la administración local de cada ciudad. Así el uno representa pobreza y precariedad y el sexto riqueza y abundancia. Si estaciona en un parqueadero de estrato tres, va a ser mas económico que uno de estrato seis. De todas formas, en los Centros Comerciales siempre será costoso.

Más aún si usted va de visita al apartamento de un relacionado, el estacionamiento de visitantes tiene costo, y dependiendo del estrato la tarifa será más o menos onerosa, y así igual con las motocicletas. Y si se queda en la calle, de seguro a alguien usted le pagará algo. El tema es tan complicado que si va a un parque distrital, por ejemplo el Simón Bolivar, la tarifa del estacionamiento, sea por una hora o por varias horas superará con creces los ventemil pesos, y no hay diferencia por tiempo de uso. Ir a los parques distritales con auto es costoso y problemático.

Gracias a politicas de electrificación de la movilidad, en los Centros Comerciales han colocado el servicio de electrolineras, pero tiene un pequeño problema, no solo paga el servicio de recarga de sus baterias, tambien el tiempo de permanencia en los espacios del Centro Comercial. Y si la recarga dura tres o más horas, ya sabe que su bolsillo se va a resentir. A diferencia de los vehículos motorizados con carburantes, los electricos no tienen pico y placa, que a la final es una restricción al uso de un bien que ha tocado pagar, todo esto por la falta de vías, niveles de congestión y en general por ciudades que no crecen en su malla víal.

¿Cuál es la mejor solución para movilizarse en una ciudad como Bogotá? Indudablemente caminar o bicicleta, esta última si se usa con responsabilidad y respeto a las normas de tránsito y convivencia en las ciclorrutas. Ahora bien, ciertamente hay grupos poblacionales que atraviesan lieralmente la ciudad de un extremoa otro por temas laborales, escolaridad y otras necesidades, el transporte público masivo debería ser la respuesta. Transmilenio será tema de otro escrito en BiciUrba. En líneas generales nos movemos en sectores muy determinados, cuando compramos vivienda o se alquila, siempre se busca que quede cerca del trabajo y de los centros educativos. Requerimos entornos que sean facilitadores de nuestra vida. Claro hay excepciones, diriamos que el tema financiero determina el lugar de habitación, pero buscamos cierta comodidad.

Si ustede se mueve en un circuito de veinte kilometros o menos, lo mejor es la bicicleta, y si es plegable la puede guardar más facilmente. No paga impuestos, no SOAT, no inspección técnica, no pico y placa, si usa las ciclorrutas de forma adecuada estará la mayor parte del tiempo lejos de los autos y además ayudará a que la ciudad invierta más en estas vías ambientalmente más sanas.

Las grandes urbes tienen estos problemas, precisamente por su dimensión, crecimiento poblacional, costos, seguridad y en general por sus sistemas de sobrevivencia en ambientes saturados, altamente contaminadores y destructores del medio ambiente. A la final son un espejismo costoso, que no disfrutamos porque hay que estar buscando recursos económicos para pagar la vida que se nos va diariamente simplemente sobreviviendo. En ellas todo se paga y cada vez más costosas, los autos hacen parte de ese espejismo.

Eficientes, justas y a la medida, así son las bicicletas

0
Para todos los gustos y disciplinas deportivas, las bicis están ahí.

Cuando decide rodar y hacer de la bici una compañera inseparable, hay que revisar un poco este maravilloso invento de 1885 que ha evolucionado hasta lograr máquinas estupendas y diseñadas para diferentes formas de uso. Recreativas y de competencia, en calle, pista o campo traviesa, para todos los gustos, desde lo más tranquilos hasta los más riesgosos, siempre esta ahí para llevarnos a donde queremos y podemos.

Las usamos para ser más rápidos individual o por equipos en pistas ovales, para largos trayectos entre valles y montañas en competencias por equipos, competencias de explosión física en trayectos de pistas como la BMX, el ciclocrós donde no solo se requieren piernas, también determinación y coraje, así las cosas determinar la bici apropiada ya no es tan fácil.

Hay que tener presente su estatura, porque la bici al igual que los zapatos deben ser cómodos, de su talla, aquí no es que sean solo bonitos o de moda, aquí es un tema de ajuste a tu cuerpo. Una bici que le quede pequeña es incomoda, daña las articulaciones de las piernas y cadera y es un desperdicio de energía. Si esta en la talla adecuada las piernas, rodillas y la articulación de la cadera se lo agradecerá, además de los brazos que estarán en una posición más natural y la energía no se desperdicia, se aplica de forma adecuada a todo el sistema de pedaleo.

Así las bicis de competición en ruta se destacan por su ligereza y eficiencia en asfalto, son particularmente livianas para facilitar ascensos, de estructura perfilada para minimizar la resistencia al viento en los trayectos planos. Si el tema es competir en pista el cuadro es altamente aerodinámicos y manillares con acoples para que el ciclista adopte una postura casi horizontal. No intente llevarla a la carretera, se fatigará más rápido por la forma como va sobre la bici.

En la pista de competencia se usan las de piñón fijo, no tienen frenos y siempre debe pedalear, aún muy suave para no caerse. Tienen el eje del pedalier más alto para no rozar el suelo en las curvas inclinadas del velódromo. Son muy especializadas y no son para la calle o el parque.

Si lo suyo es la aventura las bici de montaña MTB, o las de cross-country XC son muy ligeras y por los impactos del terreno en toda la estructura pueden ser rígidas con solo suspensión delantera o de doble suspensión con recorrido corto de 100-120mm. Si le gusta la modalidad enduro debe llevar doble suspensión con mayor recorrido de150-170mm para absorber grandes impactos en bajadas técnicas.

Si usted hace parte de los más atrevidos y le gusta la adrenalina en sus máximos registros lo suyo es la modalidad Downhill, donde el peso y la robustez, con suspensiones de largo recorrido (200mm) y geometrías pensadas exclusivamente para bajar, son la norma. Aquí además de la bici la ropa debe ser adecuada para protección al máximo por caídas, impactos y rodadas sobre el terreno, casco con protección total, especialmente la mandíbula, guantes, botas, en fin, la protección es alta porque el riesgo de ésta práctica también lo es.

Quedan otras modalidades con bicis construidas para tal fin como las de BMX, ciclocrós, y las híbridas, esta últimas son bastante comunes y sirven para rodar en carreteras, en terrenos destapados y se caracterizan por sus llantas de taco. Si quiere hacer espectáculo en el parque en las pistas de saltos y rampas las de trial son las indicadas, son muy pequeñas, con cuadros reforzados y sin sillín, diseñadas para saltar y mantener el equilibrio sobre obstáculos.

Cuando decida adquirir a sus compañera considere el uso y el material adecuado en su construcción, que ciertamente influirá directamente en costos.

Para ciclismo de ruta y pista se usa la fibra de carbono y es el estándar en alta competición por su excelente relación rigidez-peso. Permite absorber vibraciones del asfalto sin perder eficiencia en el pedaleo. En las gamas medias el aluminio esta presente favoreciendo la rigidez del marco aunque se siente más las vibraciones, pero es más económico.

Para el ciclismo de montaña el aluminio es el preferido por su durabilidad y resistencia a impactos accidentales con rocas. También esta la estructura en carbono por máxima ligereza. Algunas opciones están construidas en titanio y son virtualmente indestructible, ligero y con una flexibilidad natural que mejora la comodidad en baches.

En BMX la mezcla de acero cromo-molibdeno esencial en Freestyle por su capacidad para soportar grandes tensiones y caídas sin romperse y en la modalidad BMX Race el aluminio permite mayor aceleración en el arranque y durante la competencia en pista.

Como se puede observar la adquisición de la bici no solo es dinero y pinta, es importante determinar su uso, la edad del usuario y su estado físico en general. Si quiere hacer recorridos largos, cortos, en ciudad, parques, carreteras, o de aventura, todo depende de lo que busque y del presupuesto. Lo importante es la comodidad, eficiencia en el pedaleo, resistencia del material y mantener en buen estado su compañera de aventuras para que pueda disfrutar por largo tiempo de esta actividad física que nos hace sentir sanos en todo nuestro organismo.

Sea cual fuere su uso, recuerde siempre llevar casco, guantes, anteojos de seguridad, ropa adecuada, hidratación y cumplir con las normas de transito y la buena convivencia en las ciclorrutas, todos somos responsables de todos.

La bici también incluye a la tercera edad

0
Ser adulto mayor no significa quedarse quieto, es hacer deporte con prudencia y adecuado a esa edad, la idea es divertirse y mover el cuerpo.

Las personas mayores, especialmente de ciudad, encuentran en su jubilación tiempo de sobre, lo cual para muchos es un problema, porque desde muy jóvenes su vida ha transcurrido en una constante carrera contra el tiempo, el mundo laboral exigente y sin tregua no permite aprender a relajarnos y disfrutar la existencia. Así las cosas, aprender a disfrutar el tiempo es cuestión de salud mental y física.

Muchos dedican el tiempo a los nietos, si los hay, algunos a animales de compañía, que en la mayoría de los casos se vuelven un problema con canes hiperactivos y destrozadores de cuanta cosa encuentran en casa. Otros prefieren la vida social o por lo menos sentirse rodeados de otras personas en los Centros Comerciales, sus compras casi siempre será un café y un producto de panadería.

Hay otros que se buscan mantenerse activos en los gimnasios, pero allí se corren muchos peligros al no saber hacer ejercicio adecuado, y piensan que las pesas es el mejor medio para ganar masa muscular, tan importante en la tercera edad, pero son un riesgo si no se tiene ni idea de su uso deportivo. Siempre existirá la posibilidad de un accidente serio si no hay instructores conocedores de las necesidades físicas de los mayores.

Quizás uno de los grupos más interesantes son los que se dedican al ciclismo, bien urbano o rural. Y más cuando se vive en ciudades pequeñas donde hay ciclorrutas, parques cómodos o rutas llenas de paisajes, buen aire, climas suaves y sitios donde detenerse para interactuar con otras personas, estos realmente son unos suertudos.

Los circuitos pueden demorar de una a tres horas, pedaleando la mayor parte, ejercitando piernas, cadera, brazos, sistema cardio y pulmonar, los sentidos del oído y la vista. Junto a ello el equilibrio, la habilidad en los movimientos, la agilidad mental y en general pone en juego todo su cuerpo en un ejercicio que genera inmensa alegría y placer. Eso si, deben ser prudentes, no exagerar y cumplir con las normas de transito en cualquier ruta que se use.

Y cómo es la bicicleta ideal para estas jornadas diarias de rutas sencillas, en pavimento, cemento o en carretables, veamos…

La característica más importante es la de tener un cuadro de «Paso Bajo», no tiene el tubo superior horizontal, lo que permite subir y bajar de la bicicleta sin tener que levantar mucho la pierna, evitando problemas de equilibrio o cadera. A diferencia de las otras bicis se busca que el ciclista pedalee con la espalda totalmente recta. Esto reduce la tensión en las lumbares, el cuello y las muñecas, además de ofrecer una mejor visibilidad del entorno y evitar accidentes.

Con la llegada de los años vamos perdiendo masa en la zona del perineo, por eso es muy importante usar un sillín ancho y con gel, para minimizar molestias en rodajes largos. También puede usar la badana, que es la pantaloneta que lleva almohadillas internas que protege la zona perineal. Debe ser de espuma de alta densidad o gel. Las mejores tienen propiedades antibacterianas y de secado rápido para evitar infecciones y rozaduras. Existen badanas específicas para hombres y mujeres, adaptadas a la anatomía de los isquiones de cada uno. Se sugiere usarla sin ropa interior ya que las costuras de los calzoncillos o bragas causan rozaduras graves y acumulan humedad.

Si va hacer el ejercicio diariamente es mejor usar ropa deportiva de ciclista, le ayudará con los cambios de clima, algunas son impermeables, en general manejan muy bien la temperatura y el sudor, además que le da un tono de elegancia muy especial. Y recuerde guantes que cubran la totalidad de la mano, casco de calidad y anteojos de seguridad para proteger sus ojos, si usa anteojos por receta busque con el tiempo una montura que se ajuste mejor, que no se le vayan a caer en plena ruta.

Su bicicleta debe tener un manubrio alto que se acerque al cuerpo para que los brazos vayan relajados, típico de las bicis denominadas playeras. Busque que tenga suspensión delantera lo que le facilitará el rodaje. Cambios, los hay internos de muy buena calidad o los clásicos de siete piñones y tres platos con controles en el manubrio. Agréguele frenos de disco, especialmente hidráulicos por su suavidad al operarlos cuando ya tenemos problemas de artritis o pérdida de fuerza en las manos.

Hay otros accesorios que pasamos por alto, pero que son muy importantes, como el soporte para estacionar la bici en cualquier espacio, las luces tipo led de carga con adaptador de celular y que ayuda a que seamos visibles en la ruta, la cubre cadena y guadabarros para evitar ensuciar la ropa, y pueden ser de plástico, bastante ligeros y discretos.

Un detalle que no puede faltar la caramañola, el recipiente diseñado específicamente para que los ciclistas transporten líquidos y se hidraten sin detener la marcha, a diferencia de una botella convencional que requiere detenerse para abrirla. Más que refrescos ricos en azucares, el agua con una pizca de sal marina es compañera ideal en el recorrido.

Los adultos mayores no deben excluir hacer ejercicio y más cuando se cruza la frontera de los setenta años, lo importante es que se sienta bien, no exagerar porque va en contra de nuestro organismo, es un deporte recreativo, no de competencia, busque las mejores rutas por seguridad y paisajismo. Hidratarse es la regla, comer bien y sano, hay frutas que le van ayudar a mantener la energía y la proteína, especialmente de los huevos, le van ayudar a sus músculos de forma determinante.

Ahora bien, si la bici es solo un recuerdo de su niñez, comience por caminar, con buenas zapatillas deportivas, ropa adecuada e hidratarse, hasta que sus piernas vuelva a estar en mejor tono.

0SeguidoresSeguir
0SuscriptoresSuscribirte

Recent Posts